El personaje interior frente a sí mismo

La ventaja de ser viejo, es que con la edad tus prioridades cambian, se hacen más presentes las idas al campo sólo a caminar, tus vida amorosa corre sin prisa a pesar de que te queda menos tiempo, te das cuenta que los de tu edad van muriendo de poco a poco, cada vez más tu teléfono se está llenando de nombres de personas que ya desaparecieron, pero su nombre y número siguen allí, como un vigía atento a tus movimientos, para señalarte que debes buscar a los que quedan, y así te vas quedando solo.
Cada día que pasa comprendes que es inútil pelear, prefieres la tranquilidad, la paz, la armonía y la soledad. Cada día libras menos batallas con el mundo, el ego y la vanidad te abandonan, empiezas a sentirte tú mismo, el personaje que buscabas, el que eras y que la juventud te hacía creer que no podrías ser. Con la edad te vuelves selectivo, dejas de lado toda amistad negativa, dejas de lado a aquellos que no han sabido encontrarse y se buscan en otro lado, como lo que deciden ser jóvenes eternos, como los que vuelven a ser imprudentes que no saben soltar la juventud, tratan de asirse artificialmente a ella, pero sus articulaciones les provocan malos ratos.
Con la edad comprendes que la vida es corta, y que se va de las manos con mucha facilidad y debes de tasarla para que te dure. Con la edad comprendes que es más sano reír de tus problemas, que lamentarte, y empiezas a rodearte de verdaderos humanos que respetan al universo y sus ciclos. Te unes con humanos, que crecieron a base de esfuerzo y experiencia que les dio la vida, que han dejado atrás el boato, la vanidad y la vanagloria. Tus amigos te buscan porque te siente parte de ellos, no te presionan a ser otra persona en su sociedad, viven sin ataduras. Con la edad, la vida te hace consciente que la debes disfrutar sin la prisa de la juventud, y la juventud que te rodea te pregunta ¿Por qué no haces cosas de jóvenes? Y les respondes que esa es la razón por la que has llegado a esta edad, evitando ser lo que no debes ser.
Otra razón por la que llegas a viejo, es por la capacidad que tienes de aprender, desaprender y reaprender para adaptarte a los cambios que te impone esta sociedad actual, que vive para consumirse junto con los recursos. Vive muy de prisa y no se da tiempo para pararse y ver donde está parado, deja que sus pies vuelen junto con sus nuevas necesidades, esas que los viejos soslayamos.
Con la edad empiezas a terminar tus proyectos, para irte satisfecho, naciste original, debes seguir siendo original. La sociedad te empuja a ser una copia de sí misma, hazte a un lado y déjala seguir su ritmo, te sentirás más pleno, más lleno de sabiduría, más tranquilo. Con la edad aprendes que la medicina más afectiva es la prevención, pues un médico con habilidades superiores puede salvar una vida, pero el hombre con prevención y conexión con la naturaleza puede salvarse junto a su sociedad, se pueden salvar así miles de vidas. No se debe de vivir con el mismo itinerario en la juventud que en la vejez, cómo tampoco es el mismo itinerario que tienes por la mañana que por la tarde.
Debemos comprender que la muerte es consecuencia de la vida, sino lo entendemos de esa manera natural, nos enfermaremos de muerte y sufriremos, yo he entendido eso, vivo menos preocupado, al final la muerte es universal, todos morimos, la vida no, debería ser lo mismo, todos deberíamos de vivir, los jóvenes conocen las reglas del vivir, nosotros los viejos conocemos las excepciones, los viejos hemos experimentado lo que es vivir, hemos llegado a un punto donde los ojos se abren y despertamos a una nueva realidad, te vuelves demiurgo eres un espiritu que jamás se extravía, te haces más espiritual.
LA VEJEZ Y EL AZAR.
Cuando un hombre llega a la edad donde ha dejado de ser parte la grey común, aquella inefable muchedumbre que se pierde en las pasiones, es porque se ha encontrado a sí mismo, y desde su trinchera ve pasar a la sociedad tomada de la mano jubilosa de sentirse única dentro de la homogeneidad que le da el mercado, los ve ir a su debacle colectiva, empieza a empatar los pedazos de la vida, eso que le llamamos coincidencias, pues su espiritu ansioso de paz busca pistas para encontrarla, pero empieza a identificar una nueva línea de vida más conforme a su nueva necesidad, ve que no son coincidencias, ve que cada suceso existe y llega para desvelar otra capa de sí mismo, para generar otra serie de sucesos. Empieza a desvelar una nueva verdad, más límpida, se da cuenta de que la experiencia vivida solo es causa y efecto, los accidentes no existen como tales, que todo lo que sucede ahora puede tener una causa perdida en el tiempo.
Puedes estar seguro de que todo lo que ocurre en este tiempo, bueno o malo, es el resultado de una acción pasada, nada sucede al azar. Lo notas porque has cambiado de plano, y que existen muchos planos de la misma realidad, sabes estar atento a los mensajes que te llegan desde el cielo, desde esa enorme bola de energía que guarda la sabiduría universal, que te hace sentir que todo el conocimiento está en el aire, y saber atraparlos en el momento justo. Somos energía y materia, es el dualismo de la causa y efecto, es como la energía del sol atrae a la tierra y la mantiene girando a su alrededor, y el hecho de que nosotros los hombres habitemos la tierra no le importa a esa energía de atracción.
Luego entonces entiendes que a las leyes naturales y universales les importa un pepino que nosotros existamos, actúan a pesar de nosotros; sin embargo, existe una delgada línea en que esas leyes son modificadas por la existencia de nosotros los humanos, pues el universo parece tener un orden especifico alrededor del destino del hombre, pero si no envejeces en espiritu no lo notarás, seguirás culpando a dios o a la naturaleza de que muestran indiferencia hacia ti, porque no atiende tus suplicas que si envejeces entenderías que todo es causa y efecto provocado por las acciones propias o de la muchedumbre. Podemos inventar que el universo sea un juego de escondidas organizado por dios, pero también podemos inventar que el mundo es algo material, si así fuese, que el mundo es solo materia, supondremos que los sucesos ocurren sin importar la existencia humana, pero si vemos que el espíritu es la fuerza primaria del universo, es la energía creadora, entonces la indiferencia de dios o de la naturaleza debe ser un mensaje que debemos descifrar.
¿Cómo podríamos descifrarla, si lo único que tenemos es un espiritu viejo?, primero, la energía no tiene edad, y la vida te empareja de distintas maneras con sucesos que te deberán enseñar las pistas que te harán un ser consciente, y para descifrar el mensaje de dios o de la naturaleza, primero debemos estás dispuestos a hacerlo, el universo te manda pistas, que pueden ser simples, sencillas como encontrarte con una persona en la que estabas pensando, escuchar una palabra que acabábamos de recordar, debemos identificar todos los actos que llamamos coincidencias, si el espiritu mismo, la energía que somos es la esencia de dios o de la naturaleza misma, la mandarnos señales nos preguntamos ¿Por qué a mí? ¿Por qué me sucede esto a mí? Como cuando salimos ilesos de un accidente, cuando se cumplen nuestras intuiciones y nos seguimos preguntando ¿Todo lo que me pasa tiene algún propósito, o alguna utilidad?
Pues muchas de las coincidencias parecen carecer de algún significado, aunque muchos viejos le damos la misma importancia a las coincidencias insignificantes como a las significantes, y buscamos otras señales que nos den la razón, si no la encontramos, tenemos la paciencia para esperar el tiempo en la que se manifieste, solo si queremos verlas, solo si aceptamos verlas, si lo hacemos, sabemos que la vida nos va a sonreír y que toda esa experiencia es personal, y que todas las señales se te van dando acorde a tu nivel de consciencia, nunca más, nunca menos.
LO VIEJO NO SIEMPRE ES MALO.
La madurez del hombre es el haber recobrado la serenidad de jugar como cuando éramos niños decía Nietzsche, mientras que Picasso decía que cuando lo juzgaban demasiado viejo para hacer una cosa, la hacía de inmediato, la vejez es la recompensa de la juventud, si es bella la una, lo será la otra, los frutos más dulces se recogen de los árboles más viejos, la experiencia que da la vida, una de las ventajas de envejecer, como lo señalábamos en la parte primera es que te vas quedando sin correligionarios, sin aquellos que conoces tu vida, te da la libertad de inventarte una nueva frente a los jóvenes que la desconocen, nada te ganarás contándoles las partes tristes o funestas de tu paso por la vida, tienes la opción de ser el héroe de mil batallas, tienes la ventaja de no tener quien te contradiga, y allá ellos si te la creen.

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El personaje interior frente a sí mismo La ventaja de ser viejo, es que con la edad tus prioridades cambian, se hacen más presentes las idas al campo sólo a caminar, tus vida amorosa corre sin prisa a pesar de que te queda menos tiempo, te das cuenta que los...