La Luna. Un esbozo

El lunático está en la hierba… el lunático está en la hierba recordando juegos, guirnaldas de margaritas y risas. Hay que mantener a los locos en la vereda, el lunático está en la sala, los lunáticos están en mi sala, el periódico trae sus caras plegadas hacia el suelo, y el chico de los periódicos trae más… Así inicia la canción de Pink Floyd: Brian Damage, desde la antigüedad el hombre ha sentido fascinación por la luna y sus fases se han asociado a las mareas y a la menstruación de las mujeres.

La luna sirve para explicar los cambios de humor y ánimo, por ello ciertos tipos de locura están conectados a las fases lunares. La luna llena se relacionó con el aumento de la criminalidad y los ataques epilépticos. También se sabe de la influencia magnética que tiene la luna con la tierra, pues gira en torno a su fuerza gravitacional, ejerciendo atracción sobre el continente y los océanos, y a su vez la tierra la mantiene en órbita, evitando su salida disparada al universo. Es una relación simbiótica. La atracción de la luna atrae mareas de corteza terrestre y eleva el nivel de los océanos, creando la pleamar y la bajamar según la zona de influencia.

La fascinación por la luna es inherente a la curiosidad del hombre, desde la antigüedad se le ha venerado como deidad, como benefactora, como musa. Plinio el Viejo en su historia natural, del siglo I, glosaba la influencia de la luna llena en la naturaleza humana. De la misma manera, en la edad media, Pietro Albano señalaba la importancia de la luna en el comportamiento humano, ambos coincidían que la luna afectaba el comportamiento agresivo o pacifico del hombre, situación que sigue persistiendo hasta nuestros días.

Los ciclos lunares traen consigo beneficios a la agricultura, pues las fases de la luna llena traen las energías de las plantas a la punta de las mismas, haciéndolas afectas al esqueje o al trasplante, de allí el mito del crecimiento del pelo, que nada tiene de mito, las energías de la luna llena lo hacen propenso a crecer con mayor energía y vitalidad si lo cortan en luna llena. En los trabajos y los días de Hesíodo viene un compendio completo de las bondades de la luna en la agricultura.

 

La luna no sólo provoca fascinación e inspiración, en la imaginería humana ha provocado mitos, algunos fantásticos, otros cosmogónicos, todos integrados a la cultura del hombre que los inventa. En la Europa medieval existió El mito del hombre lobo, la leyenda menciona que la luna bajó a la tierra y se quedó enredada en las ramas de un árbol, en ese momento apareció un lobo y la acarició con el hocico y jugaron toda la noche, hasta que ella volvió al cielo y el lobo al bosque, y esta le robó el corazón al lobo para recordarlo y el lobo desde entonces le aúlla.

La luna tiene un lado oscuro, es el lugar donde se refugian las malas almas, el lugar donde habitan las parcas o brujas. Pink Floyd en el Corte Final dice: ¿Y Si te enseño mi lado oscuro; me abrazarías esta noche? Sabines decía de la luna:

La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo
es mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que lo sepa nadie
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir…

 

Nuestros ancestros Mayas tenían veneración y admiración, al igual que los teotihuacanos, decía el mito de la luna de los mayas: Quetzalcóatl, el dios grande y bueno se fue a viajar una vez por el mundo en figura de hombre, como había caminado todo un día, a la caída de la tarde se sintió fatigado y con hambre, pero todavía siguió caminando, caminando hasta que las estrellas comenzaron a brillar, y la luna se asomó por la ventana de los cielos, entonces se sentó a la orilla del camino, y allí estaba descansando cuando vio a un conejito que había salido a cenar.

  • ¿Qué estás comiendo? –Le preguntó
  • Estoy comiendo zacate ¿Quieres un poco?
  • Gracias, pero yo no como zacate
  • ¿Qué vas a hacer entonces?
  • Morirme tal vez de hambre y de sed.

El conejito se acercó a Quetzalcóatl y le dijo:

  • Mira, yo no soy más que un conejito, pero si tienes hambre; cómeme, estoy aquí.

Entonces el dios acarició al conejito y le dijo:

  • Tú no serás más que un conejito, pero todo el mundo, para siempre, se ha de acordar de ti.

Y lo levantó muy alto, hasta la luna, donde quedó estampada su figura, después el dios lo bajó a la tierra y le dijo:

  • Ahí tienes tu retrato en luz para todos los hombres y para todos los tiempos.

La luna está y estará asociada a la tierra, es la energía que la mantiene en armonía, la que nos mantiene vivos como seres sociales, es por si sola un espectáculo digno de disfrutar todas las noches en que aparece y solo desde la tierra se puede disfrutar de esa manera.

 

 

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La Luna. Un esbozo El lunático está en la hierba… el lunático está en la hierba recordando juegos, guirnaldas de margaritas y risas. Hay que mantener a los locos en la vereda, el lunático está en la sala, los lunáticos están en mi sala, el periódico trae sus caras plegadas...