La natividad – visión interior…
Los finales de año del calendario gregoriano que nos rige se han incrustado en el imaginario colectivo como fechas de paz, unión, armonía y que se sustentan en la alegoría del nacimiento de Jesucristo, es cierto que son fechas grandiosas, no solo por el festejo mundial del fin de año, la llegada del niño Jesús o la llegada de Santa Claus, lo es también por el camino que la tierra sigue en el cosmos, independientemente de todas las connotaciones religiosas o paganas que tengan las fechas, el sol comienza el 25 de diciembre el viaje elíptico del polo sur hacia el polo norte y es también su regreso del polo norte, es el punto cero o el parteaguas, en estas fechas debido a ese viaje cósmico del sol comienzan los fríos en las zonas boreales, el sol pues se encuentra en las regiones australes, y éste llega al punto más alejado el 25 de diciembre e inicia su retorno a tierras del norte, si el sol se alejara más allá de sur por algún tiempo más, los que vivimos más al norte moriríamos de frío, es parte del equilibrio que mantiene el universo para la consecución de la vida. Dentro de todas las alegorías que el hombre ha inventado para identificar los ciclos propios de la naturaleza en la tierra, está la identificación de Cristo como el sol que todo lo ilumina y da calor, así el Cristo o sol camina del austral hacia la zona central llegando al equinoccio de primavera, en ese instante se forma la cruz con el ecuador y el sol se crucifica entonces con el eje de la tierra y la tierra madura en ese momento la uva y el trigo, así el cristo-sol en primavera debe de pasar por su pasión: muerte y resurrección, por ello gracias a las observaciones astronómicas y de los ciclos de la naturaleza los antiguos en primavera establecieron la semana santa, pues el origen de este culto se pierde con los tiempos, desde que se adoraba al dios sol, en aquellos días, cuando el sol moría en el ocaso, los sabios señalaban que en nosotros también debería de morir algo, porque llegaba el momento de paz amor, armonía, y perdón, de allí deviene el profano: no debes acostarte con el ánimo caldeado, ni con presiones mundanas, ni molesto con tu pareja o familia, porque al otro día, al amanecer, cuando el dios sol sale nuevamente, es porque algo nuevo debe renacer en nosotros, y el día es para brillar en plenitud, ser una nueva persona en nuestro interior, mientras el sol de la media noche, es para alcanzar los altos grados de espiritualidad. Se tiene conocimiento de que la navidad se ha celebrado desde la antigüedad por todas las religiones conocidas, pues el sol es el símbolo del sacrificio, el sol en su transitar debe de hacer cada año en el macrocosmos su drama de vida, pasión y muerte alegórica, así en su recorrido elíptico hace resucitar cada año a lo que es, ha sido y será, pues el hombre al recibir su calor, está recibiendo la vida que es, ha sido y será, pues la energía que recibe tiene el calor y la vida del origen del universo pues no se destruye, solo se transforma, es posible que muchos médicos sin sospechar la razón real del porque el sol es dador de vida, recomiendan a las personas de ánimos caídos y de tez mortecina baños de sol en alguna playa, con el compromiso de nivelarles el ánimo y el deseo de la vida, situación que sucede en realidad, en la sabiduría ancestral se pueden encontrar muchas razones para adorar al sol, para dignificarlo y deificarlo, y aquí acabamos de señalar una de ellas, otra de las razón es que produce desazón y abandono al alejarse de nuestros confines, cuando corre hacia el austral es la representación del abandono del calor del hogar por nuestro sol-dios que se aleja a las regiones australes, lejos de nuestros hogares, dejándonos tristes por su lejanía, con esa tristeza llegan las largas noches de invierno, pues en estas fechas las noches son más largas y los días más cortos, esto hace que a los espíritus llenos de luz del dios-sol se aletarguen y busquen el calor de los demás hombres, para trasmitir su luz, que se representa en paz, benevolencia y bonhomía, mientras aquellos que la tristeza embarga porque les falta luz decaen en su ánimo y se dejan llevar por el frío y se sienten abandonados, y es verdad que están abandonados pero solamente de ellos mismos, se preguntarán ¿Cómo le hago para tener el dios-sol en mí? Para no caer en la tristeza y la sensación de abandono, lo primero que nos recomiendan los sabios es alejarse de la inefable muchedumbre, alejarse de los grandes grupos de personas que solo se mueven por pasiones, que se mueven al ritmo del consumo y la moda, pues la representación del nacimiento señala que el dios nació en un establo, símbolo de humildad, y ese establo estaba lleno de animales, símbolo de nuestros pecados, estos pecados rodean a nuestro niño interior inocente, y debemos luchar contra ellos y domarlos para hacerlos nuestros servidores y no que ellos se sirvan de nosotros. El culto al sol no es necesariamente el astro rey como podrían considerarlo literalmente, el culto al sol es a la esencia misma del hombre, es el logos universal, pues no debemos presuponer que el solo es propio para la tierra, pues el hombre es universal, solo que aún no logramos dar el salto, seguimos intentando salir de este planeta y de este plano, así el sol está pues representado por todo lo que es, por todo el conocimiento, de allí deviene que si tienes conocimiento eres una luz para alguien más, los antiguos lo entendían tan bien que la mayoría de los pueblos que tenían una cosmovisión avanzada adoraban al sol-dios, lo hacían los Incas, lo Náhuatles, los mayas o los egipcios, como no hablamos de tomar las cosas literales, no estamos hablando de adorar al planeta solar, hablamos de algo más elevado, lo que se oculta tras el símbolo del sol, y ese símbolo es la unidad múltiple, el que todos somos parte de una creación, la individualidad no existe, estamos ligados a la deidad por pequeños hilos que muchas veces se pierden en las ideologías acorde al progreso espiritual de las razas, cuando hablamos del dios-sol que es el logos y la unidad múltiple hablamos de que es una energía que bulle en todo lo creado, y nosotros somos creación, como lo es la tierra y todos los seres animados e inanimados que existen en ella, somos la energía mismas del cosmos, pues todo lo creado subyace en el fondo del átomo, en el electrón, en el protón, y vive por ende en cualquier hombre, pues todos somos energía, todos somos luz, todos somos sol, todos somos dios, así la navidad no sería una representación válida del nacimiento del dios-sol, del nacimiento del hijo de dios que es uno mismo con el supremo, sino naciéramos nosotros todos los días, románticamente diríamos que sería inútil representar el nacimiento alegórico de dios cada años, si ese dios no naciera en nuestros corazones, pues seríamos presa de la incongruencia, la naturaleza del nacimiento, si no se muere antes, no tiene posibilidades de nacer, así nosotros los comunes de esta tierra estamos condenados a nacer día con día dando muerte a parte de nosotros mismos día a día, en nuestra etapa de crecimiento físico se manifiesta en lo que llamamos madurez, así pues esa energía, ese cristo, ese sol-dios está dentro de nosotros y en el universo mismo, y para salvarnos, para aspirar a la vida eterna debemos ser salvados por nosotros mismos, así que aquellos que guardan una venida física de Jesús de Nazaret, podrían estar esperando en vano, pues el cristo ya está dentro de nosotros, ya llegó hace mucho tiempo, y debe resplandecer desde el fondo de nuestra conciencia, el cristo es aquella voz que nos habla en momentos difíciles, cuando tenemos que tomar decisiones de vida o muerte o decisiones que cambian vidas, él cristo nos aconseja en forma de conciencia, así que aquellos que el día de hoy creen estar siguiendo al cristo redivivo estarán siguiendo a un charlatán, Pablo de Tarso no habló en ninguno de sus escritos de algún cristo que pueda ser señalado en la historia, no ha hablado de algún hombre, habla del cristo que debe surgir desde el fondo del espiritu, así pues renace el sol-dios en la estrella que se le coloca al nacimiento, fiel representante del logos universal, del conocimiento omnisciente, otra alegoría del mundo relacionado al cristo, desde el nacimiento es un ser perfecto, libre de pecado, pero tiene que vivir entre pecadores, porque tiene que aprender de los defectos para purificarse eliminándolos, así nosotros los hombres tenemos que vivir expuestos a todos los pecados, para que los podamos identificar y los podamos eliminar como en cualquier terapia psicológica, relacionada a las llamadas enfermedades modernas como el alcoholismo, que no es otra cosa que el desconocimiento de la existencia del dios en nuestro interior, del desconocimiento del poder que tiene de sí mismo, así como el cristo vivirá las tentaciones día con día y logrará ser un súper hombre cuando vaya eliminando elementos indeseables del interior de su psiquis, no como algo ajeno que le agregaron o endosaron, sino como algo propio, si no fuera así, la humanidad estaría perdida, por ello cuando vemos negro el horizonte al estar tratando de librarnos de todas las situaciones indeseables, es porque estamos dando muerte a todos nuestros deseos y pasiones que se revelan, señala también que veremos la luz, y eso es lo más complicado para el hombre, que acepte que tiene que sufrir su propio viacrucis, su propia transformación interna, tiene que eliminar sus distintas personalidades banas, sus personalidades que lo llevan al estrés y sufrimiento, a aquellos personajes que lo hacen sentir celos, odio, envidia o codicia, tiene que transformarse en un hombre equilibrado, y hacer de sí mismo una navidad plena, con el dios-alejado, para probarnos si tenemos la paciencia, y podemos hacer el trabajo de renacer psicológicamente, el hombre tiene en sí mismo el demonio de la mente; el que culpa a los demás de sus propias culpas, el demonio de la mala voluntad y el demonio del deseo; que cambia por dinero los deseos, seamos en esta época hombre nuevos, renazcamos de un año de altibajos, seamos hombre universales, que la tristeza que el dios –sol nos impone con su alejamiento sea la alegría que nos trae con el nacimiento del cristo-dios, que es el espiritu del hombre de buena voluntad.

De manera que miremos las cosas como son, en su crudo realismo. Ese Pilatos siempre se lava las manos, nunca se considera culpable. Y en cuanto a Caifás, yo francamente considero que es el más perverso de todos…

Piensen ustedes en lo que es CAIFÁS. El Cristo Íntimo nombra, muchas veces, a un Sacerdote, a un Maestro, un Iniciado para que guíe a sus ovejas, las apaciente; le entrega el mando y lo pone al frente de una congregación, y el tal Sacerdote, o el tal Maestro, etc., o el Iniciado, en vez de guiar a su pueblo sabiamente, vende los Sacramentos, prostituye el Altar, fornica con las devotas, etc., etc., etc.

Conclusión: Traiciona al Cristo Íntimo (eso hace Caifás). ¿Es doloroso eso?… ¡Claro, es horrible, es una traición, de lo más sucia que hay! Y no hay duda que son muchas las Religiones que en el mundo se han prostituido, eso es obvio; son muchos los Sacerdotes que han traicionado al Cristo Íntimo. No me refiero a tal o cual secta, no, sino a todas las Religiones del mundo.

Es posible, pues, que Grupos Esotéricos dirigidos por verdaderos Iniciados han sido, éstos Iniciados, muchas veces traidores: han traicionado al Cristo Íntimo; y todo esto es doloroso, infinitamente doloroso. Caifás, pues, es de lo más sucio que hay. Estos Tres Traidores llevan al Cristo Íntimo, pues, al suplicio.

Piensen, por un momento, al Cristo Íntimo en el fondo de cada uno de ustedes, al dueño de todos sus procesos mentales y emocionales, luchando por salvar a cualquiera de ustedes, sufriendo horriblemente; sus propios Yoes (de ustedes) protestando contra él, blasfemándole, poniéndole la corona de espinas, azotándolo. Bueno, ésa es la cruda realidad de los hechos: el Drama Cósmico, vivido internamente.

Al fin, el Señor Íntimo tiene que subir al Calvario, eso es obvio, y baja al Sepulcro (CON SU MUERTE, MATA A LA MUERTE. Es lo último que él hace). Posteriormente, RESUCITA en el Iniciado y el Iniciado resucita en él; entonces la Gran Obra se ha realizado (¡Consummatum Est!).

Así han surgido, a través de los siglos, Maestros Resurrectos. Pensemos en un HERMES TRISMEGISTO, pensemos en un MORIA (Gran Maestro de la Fuerza, del Tíbet); pensemos en el CONDE CAGLIOSTRO, quien todavía vive, o en SAN GERMAIN, que en el año 1939 visitara a Europa otra vez. Este San Germain trabajó activamente, durante los siglos XVII, XVIII, XIX, etc., y sin embargo, físicamente sigue existiendo, es un Maestro Resurrecto. ¿Por qué son Resurrecto esos Maestros? Porque gracias al Cristo Íntimo, lograron ellos la Resurrección.

De manera que sin el Cristo Íntimo, la Resurrección no sería posible. Aquellos que suponen que por el solo hecho de morirse físicamente una persona, ya tiene derecho a la “Resurrección de los Muertos”, pues, en verdad son gentes dignas de compasión, y “no solamente ignoran (hablando esta vez en el estilo socrático), sino lo que es peor: ignoran que ignoran”…

La RESURRECCIÓN es algo que hay que trabajarla, y trabajarla aquí y ahora. Y hay que Resucitar así: en carne y hueso, y a lo vivo. La INMORTALIDAD hay que conseguirla ahora mismo, personalmente. Ésa es la forma como se debe considerar, pues, el Misterio Crístico.

Todo el Drama Cósmico, en sí mismo, es extraordinario, maravilloso, y se inicia en verdad con la Navidad del Corazón. Lo que continúa después, en relación con el Drama, es formidable: que tiene que huir a Egipto, que Herodes manda matar todos los “Niños”, y él tiene que huir; todo, todo eso simbólico, completamente simbólico.

Se dice que “Jesús, que José, que María (por ahí en un Evangelio Apócrifo), hubieron de huir a Egipto, y que entonces permanecieron varios días viviendo debajo de una HIGUERA”, y que “de esa Higuera salía un manantial de agua purísima”… Todo eso hay que entenderlo; esa Higuera representa siempre al SEXO. “Que se alimentaban de los frutos de esa Higuera”… Son los frutos del ÁRBOL DE LA CIENCIA DEL BIEN Y DEL MAL. “El agua que corría (purísima), que salía de esa Higuera”… Es nada menos que el MERCURIO DE LA FILOSOFÍA SECRETA.

Hasta del DEGOLLAMIENTO DE LOS INOCENTES, mucho se ha escrito mucho sobre eso… Nicolás Flamel dejó grabado, pues, en las puertas allá, del cementerio de París, escenas sobre el “degollamiento de los inocentes”. Pero ¿qué es esto del “degollamiento de los inocentes”? ¡Simbólico también, y alquimista…, alquimista!…

Todo Iniciado tiene que pasar por el “degollamiento”. Pero, ¿qué es lo que tiene que degollar, en uno, el Cristo Íntimo? Pues, sencillamente, debe degollar el Ego, el Yo, el sí mismo.

Y la sangre esa, que emana pues del degollamiento, es el Fuego, es el FUEGO SAGRADO, con el que tiene el Iniciado que purificarse, limpiarse, blanquearse. Todo eso es esotérico, en gran manera; nada de eso se puede tomar a la letra muerta.

Luego vienen los fenómenos milagrosos del Gran Maestro: ¡Que CAMINABA SOBRE LAS AGUAS! Sí, sobre las Aguas de la Vida tiene que caminar siempre el Cristo Íntimo, ABRIR LA VISTA de los que no ven, predicando la Palabra, para que vean la Luz; ABRIRLE LOS OÍDOS a los que no tienen oídos, para que escuchen la Palabra (cuando el Señor ha crecido en el Iniciado, tiene que tomar la palabra y explicarles a otros lo que es el Camino); LIMPIAR A LOS LEPROSOS (todo el mundo está “leproso”, todo el mundo; no hay nadie que no esté “leproso”; esa “lepra” es el Ego, el Yo pluralizado; ésa es la “Epidemia” que todo el mundo lleva adentro; La “lepra” de la cual debemos ser limpios). Todos están “paralíticos”, no caminan todavía por la Senda de la Autorrealización. Es que el Hijo del Hombre debe, pues, SANAR A LOS PARALÍTICOS, para que éstos echen a andar, rumbo hacia la Montaña del Ser.

Hay que entender el Evangelio en una forma más íntima, más profunda. Eso no corresponde a un remoto pasado, eso es para vivirlo dentro de nosotros mismos, aquí y ahora.

Si nosotros vamos empezando a madurar un poquito, sabremos apreciar mejor el mensaje que el Gran Kabir Jesús trajo a la Tierra…

En todo caso, necesitamos pasar por TRES PURIFICACIONES, a base de HIERRO y FUEGO. Los TRES CLAVOS de la Cruz, significan eso, y la palabra INRI dice demasiado (ya sabemos que INRI, esotéricamente, es el Fuego). Necesitamos pasar por las Tres Purificaciones, a base de Hierro y Fuego, antes de conseguir la Resurrección. De lo contrario, no sería posible lograr la Resurrección.

El que resucita, se transforma radicalmente, se convierte en un DIOS-HOMBRE, en un Hierofante de la talla de un Buddha, o de un Hermes, o de un Quetzalcóatl, etc. Pero hay que hacer la Gran Obra.

Realmente, no se podrían entender los Cuatro Evangelios, si uno no estudia la Alquimia y la Kábala, porque son alquimistas y kabalistas; eso es obvio.

Los Judíos tienen tres Libros Sagrados. El primero es el CUERPO DE LA DOCTRINA, es decir, la BIBLIA. El segundo es el ALMA DE LA DOCTRINA: el TALMUD, donde está, pues, el alma nacional Judía; y el tercero es el ESPIRITU DE LA DOCTRINA, el ZOHAR, donde está toda la Kábala de los Rabinos.

“La Biblia”, el Cuerpo de la Doctrina, está en clave. Si queremos nosotros estudiar Biblia compaginando versículos, procedemos en forma ignorante, empírica y absurda. Prueba de eso es que todas las Sectas Muertas que se han nutrido, hasta la fecha actual, con la Biblia interpretada en forma empírica, no han podido ponerse de acuerdo. Si existen miles de sectas basadas en la Biblia, quiere decir que ninguna la ha comprendido… El Auténtico Simbolismo de la Navidad …están allí las clave para interpretación del primer texto. Sólo con el tercer libro, que es el del “Zohar” (escrito por Simeón Ben Jochai, el Gran Rabino Iluminado), hallamos la clave para interpretar la Biblia.

Entonces es necesario abrir, pues, “El Zohar”. Y si queremos saber algo sobre el Cristo, sobre el Hijo del Hombre, debemos estudiar el Árbol de la Vida. ¿Cómo podríamos saber algo sobre el HIJO DEL HOMBRE, si no estudiamos el Árbol de la Vida en “El Zohar”? ¡Pues, no es posible! Cuando uno estudia el Árbol de la Vida, tiene que ahondar en los DIEZ SEPHIROTES de la Kábala hebraica.

Esta vez voy a hablar yo de los Diez Sephirotes, no de arriba hacia abajo, sino a enfocarlos de abajo para arriba (como me decía en cierta ocasión a mí el Conde San Germain: “Ahora nos toca a nosotros, en estos tiempos, trabajar de abajo para arriba”… Y es verdad; no nos queda más remedio, porque la Humanidad está demasiado materializada). De manera que voy a empezar a hablarles a ustedes sobre el Árbol de la Vida, desde abajo para arriba, no de arriba para abajo…

El primer Sephiroth, pues es MALKUTH. Pero este Malkuth, propiamente dicho, es el MUNDO FÍSICO (éste, en que nosotros vivimos), el Mundo Tridimensional de Euclides; eso es obvio.

Los científicos pueden conocer la mecánica de los fenómenos, pero, ¿qué saben ellos sobre el FONDO VITAL? ¡Absolutamente nada, pero nada!

Tomemos un cuerpo físico cualquiera. Descubrimos que está compuesto por órganos (por eso es un organismo). Los órganos, a su vez, están compuestos de células, las células por moléculas, las moléculas de átomos, y si fraccionamos cualquier átomo, liberamos energía.

Los científicos pueden jugar, dijéramos, con la biomecánica de los fenómenos, pero no pueden crear vida (¡imposible!). Si nosotros ponemos, sobre la mesa de un laboratorio, las sustancias químicas con las que están compuestos los gametos masculino y femenino (es decir, zoospermos y óvulos), y les decimos a los científicos que fabriquen tales gametos, no niego que puedan hacerlos, fabricarlos (es posible que con poderosos microscopios, los hagan), pero lo que sí estamos absolutamente seguros, es de que jamás van ellos, con esos gametos artificiales, a crear un organismos humano.

Se han hecho, se han creado cohetes que viajan a la Luna, aviones supersónicos que han roto la barrera del sonido, pero no han sido los científicos capaces de crear una simple semilla vegetal artificial, con posibilidades de germinación…

Don Alfonso Herrera, el gran sabio mexicano, aquél que creara la Teoría de la Plasmogenia, fabricó la célula artificial, pero fue una célula que nunca tuvo vida, una célula muerta.

Se pueden pasar semillas, por ejemplo, de café, de una tierra a otra tierra. ¡Correcto! También se pueden pasar “semillas” de una persona a otra persona, hacer, dijéramos, inseminaciones artificiales. Todo esto es posible; pero se está jugando ahí con lo que la Naturaleza hizo. Porque, vamos a ver si son capaces, los científicos, de fabricar esas “semillas”, con posibilidades de convertirse en algo vivo (eso nunca se ha visto, jamás se verá).

Conclusión: La vida es algo diferente; el organismo humano necesita de un NEXUS FORMATIVUS (como lo dijera Don Emmanuel Kant, el filósofo de Königsberg) para su sostenimiento. Ese tal “Nexus Formativus” es el CUERPO VITAL o LINGA SHARIRA de los Indostanes; el ASIENTO VITAL de la célula viva, el YESOD de la Kábala hebraica.

Así como nuestro cuerpo físico tiene (para su mantenimiento, su sostenimiento, su conservación) su Cuerpo Vital, así también lo tienen las plantas y cualquier organismo que tenga vida; y en general, lo tiene todo el planeta Tierra. De manera que todo el mundo terráqueo tiene su propia vitalidad, su Fundamento Vital, su Yesod. En ese Yesod del mundo terráqueo, está la vida de nuestro mundo.

Ahondando un poquito más, podríamos citar nosotros la cuestión de la QUINTA COORDENADA. Obviamente, más allá del Mundo Vital existe el MUNDO ASTRAL. En el Mundo Astral viven los desencarnados, después de que abandonan el cuerpo físico; en el Mundo Astral encontramos a las columnas de Ángeles y de Demonios…

El Mago puede aprender a trabajar en el Mundo Astral, si ésa es su voluntad. Nosotros enseñamos sistemas, mediante los cuales es posible entrar en el Mundo Astral a voluntad. Ese Mundo Astral es, precisamente, el HOD kabalístico.

Más allá del Mundo Astral, encontramos el MUNDO DE LA MENTE CÓSMICA, el famoso NETZACH de los Hebreos. La Tierra tiene su Mente: la Mente Cósmica, o la Mente Planetaria, está en todo lo que es, ha sido y será. Nuestra propia mente es una fracción de la Mente Planetaria, eso es obvio. Que a esa Mente Planetaria o Mundo Mental, se le denomine Netzach, nada tiene de raro, es cuestión de nombre, pero el Mundo de la Mente ha sido ampliamente estudiado por todas las Escuelas de Regeneración.

Continuando, pues, en este análisis del Árbol de la Vida, entramos en el Mundo de las Causas Naturales, el MUNDO CAUSAL. Obviamente, el Mundo Causal es realmente el TEMPLO DE LA FRATERNIDAD DE LA LUZ INTERIOR (no levantado jamás por manos humanas).

En el Mundo Causal, encontramos nosotros las distintas corrientes de Causación Cósmica:

“Todo efecto tiene su causa, y toda causa su efecto”; toda causa se transforma en efecto y el efecto, a su vez, se convierte en causa de un nuevo efecto. Así pues, las causas y los efectos están debidamente encadenados.

En el Mundo Casual, propiamente dicho, está ese principio del hombre conocido como “ALMA HUMANA” (se le ha denominado “TIPHERETH”, y esto es bastante interesante). El Alma Humana, en sí, es masculina, el Alma Espiritual es femenina. Pero en el Mundo de Tiphereth encontramos al Alma Humana, lo que tenemos de humano.

Cuando el Cristo viene a darnos ayuda (el Cristo Íntimo), obviamente habrá, pues, de surgir en nosotros desde Tiphereth, es decir, en el Mundo Causal, puesto que en el Mundo Causal están las causas de nuestros errores y él tiene que eliminar las causas de nuestros errores.

Para que el Cristo Cósmico pueda nacer en nosotros, se necesita que SE HUMANICE (pues él es una Fuerza Cósmica, Universal, latente en todo átomo del Infinito). Pero para que se humanice, ha de penetrar en el vientre de la DIVINA MADRE KUNDALINI. Es decir…, ¿cómo podría entenderse esto?

Dentro de nosotros está nuestro Padre que está en secreto, también está nuestra Divina Madre Kundalini. Al desdoblarse, pues, el ETERNO MASCULINO DIVINO, en el ETERNO FEMENINO, surge la Madre Divina. Ella recibe en su vientre al Logos (cuando él desciende desde su elevada Esfera) y nace de ella; por eso se dice de ella que “es Virgen antes del parto, en el parto y después del parto”. Y es de ella que debe nacer ese NIÑO-JESÚS, ese Jesucristo Íntimo, o Jeshuá particular que ha de venir a salvarnos…

Él surge, pues, en el Alma Humana. Cuando alguien recibe la INICIACIÓN DE TIPHERETH, él viene pues a expresarse en el Alma Humana, en el Mundo Causal. Surge de hecho, desde allí, para poder eliminar las causas de los errores, que están allí.

Mucho más allá del Mundo de Tiphereth, o Mundo de las Causas Naturales, está GEBURAH, que es el Mundo, dijéramos, del ALMA ESPIRITUAL (en Buddhismo riguroso, se le llamaría el “MUNDO BÚDDHICO” o “INTUICIONAL”; también se le llama, pues, “el Mundo del Alma Espíritu”).

¿Qué es, pues, el BUDDHI? En el Buddhi está nuestra ALMA-ESPÍRITU, la WALKIRIA, la Reina de los Jinas (GINEBRA), aquélla que a Lanzarote escanciara el vino, entre las copas iniciáticas de Sukra y de Manti…

Recordemos nosotros al Dante, cuando habla de las DOS ALMAS: de la que trabaja, y esa otra que se contempla en un espejo (y que brilla, y todo)… De manera que son dos Almas: la una, Masculina, y la otra, femenina.

A Geburah también se le denomina el “MUNDO DEL RIGOR”, de “LA LEY”, de “LA JUSTICIA”, mucho más allá de ese Sephiroth, encontramos pues al séptimo de los Sephiroths: es “GEDULAH” (se le dice también “CHESED”). Este Chesed es el MUNDO DEL ÍNTIMO, el MUNDO DE ATMAN, el Inefable.

El “Testamento de la Sabiduría” antigua dice: “Antes de que la falsa aurora apareciera sobre la Tierra, aquéllos que sobrevivieron al huracán y a la tormenta alabaron al Íntimo, y a ellos se les aparecieron los Heraldos de la Aurora”… El Íntimo es Atman, el Inefable: Chesed.

Así, pues, estos Siete Sephiroths son, dijéramos, la MANIFESTACIÓN. Mucho más allá de estos Siete Sephiroths Inferiores, vienen los Sephiroths Superiores…

BINAH: ¿pero qué es “Binah”? Binah es el ESPÍRITU SANTO (sí, el Espíritu Santo en cada uno de nos). El MUNDO DEL ESPÍRITU SANTO es formidable, maravilloso, extraordinario. Y más allá del Mundo del Espíritu Santo, está el MUNDO DE CHOKMAH, o sea, el MUNDO DEL LOGOS, del Cristo Cósmico; y muchísimo más allá está el MUNDO DE KETHER, o sea el MUNDO DEL ANCIANO DE LOS DÍAS, nuestro Padre que está en secreto.

Cada uno de nosotros tiene su Padre particular, individual. “Hay tantos Padres dentro del Cielo, cuanta gente en la Tierra” (y aun más). Cada uno de nosotros tiene el suyo. Obviamente, nadie será capaz de ver al Padre, ni de platicarle cara a cara, sin “morir”.

Es decir, primero tiene que MORIR EL EGO (no el cuerpo, sino el Ego), para tener luego la dicha de ver al Padre y de platicar con él debidamente. De lo contrario, no sería posible. O por lo menos, si no ha alcanzado todavía (el Iniciado) a morir totalmente, por lo menos debe haber

muerto siquiera en un 90%, para poder tener la dicha de ver al Padre y de platicar con él, cara a cara, personalmente. El es la Bondad de las bondades, lo Oculto de lo oculto, la Misericordia de las misericordias…

Así, pues, éste es el Árbol de la Vida, los Diez Sephirotes de la Kábala hebraica. El HIJO DEL HOMBRE está en el Sephiroth Tiphereth; ahí es donde está el Hijo del Hombre.

Si miramos a Tiphereth, vemos que es el quinto de los Sephiroths, es decir, está entre la mitad de los Sephiroths (de los arriba y de los de abajo). Él tiene, como Hijo del Hombre que es…, en el Alma Humana tendrá que expresarse, y tendrá que reunir a los Sephirotes de abajo y a los de arriba, integrarlos en sí mismo para transformarse realmente en el ADAM-KADMON, es decir, en el ADAM CELESTE, en el ADAM SOLAR.

Cuando eso se haga estaremos perfectos, convertidos en Dioses terriblemente divinos, más allá del bien y del mal. Pero sin el Cristo (que viene a manifestarse en Tiphereth) no sería posible llegar a tan tremendas alturas. El Señor es, pues, fundamental para la Gran Obra; él es el Magnés Interior de la Alquimia…

Comprendiendo, pues, el Árbol de la Vida, sabemos lo que es también el Hijo del Hombre, tal como figura en la Biblia. Pero no podríamos saber qué es el Hijo del Hombre, si nosotros no estudiamos el Árbol de la Vida en “El Zohar”.

Por ejemplo, se habla en las Sagradas Escrituras, por ahí (parece que en San Lucas…, no recuerdo exactamente en que punto, pero se habla del Hijo del Hombre), dice: “Aquél que negare al Hijo del Hombre, ése es ANTICRISTO”…

Obviamente que así es. Porque el que niega al Hijo del Hombre (que está aquí en Tiphereth), o sea, al Alma Humana (que lo niega en su expresión como al Alma Humana), aquel materialista que niega al Alma Humana, que priva al ser humano de la posibilidad de tener Alma Humana; aquél, como un Carlos Marx, que con su Dialéctica Materialista le quita a la humanidad los Valores Eternos, obviamente que se convierte en Anticristo; porque si el Cristo se expresa a través de Tiphereth, el que se manifiesta en contra de Tiphereth, del Alma Humana o Principio Causal, quien niegue ese Alma (el Materialista), es Anticristo.

De manera que el Anticristo de la falsa Ciencia… El Auténtico Simbolismo de la Navidad …actualmente vive sobre la faz de la Tierra. Todos esos científicos Ateos, enemigos del Eterno, Anticristo son, en un ciento por ciento, porque niegan al Hijo del Hombre…

Reflexionemos en todas estas cuestiones, mis queridos hermanos, para que vayamos entendiendo lo que el Cristo Íntimo y la Navidad del Corazón…

BUDDHA y JESÚS, o Buddha y el Cristo, SE COMPLEMENTAN dentro de nosotros mismos… Les narraba yo a ustedes, alguna vez el caso (un caso insólito), de que alguna fui por ahí, dentro de un Templo Budista, en el Japón, y hable algo adentro, ante la congregación, sobre el Cristo. Se produjo, naturalmente, un rumor de todos los monjes.

Estaba yo en pleno Monasterio Budista; de hecho, los monjes se dirijieron al Maestro y le contaron que un hombre estaba hablando a favor del Cristo. Yo esperaba que aquel monje viniera furioso contra mí, con palos y quién sabe qué más, ¿no? Pero afortunadamente nada sucedió… Me dijo:

– ¿Cómo es que usted, aquí, en un Templo Budista, habla a favor del Cristo… El Auténtico Simbolismo de la Navidad ? Y le respondo:

– Con el profundo respeto que esta congregación merece, me permito decirles que el Cristo y el Buddha se complementan… Pues, entonces vi con asombro, que aquel Maestro asintió así…, y dijo:

– Así es; Cristo y Buddha se complementan. Lo afirmó, ante todos los monjes.

Luego me habló con un Koan, para darme a entender que el Cristo y el Buddha son dos factores íntimos que uno lleva en su interior. Hizo traer un hilo, con en el cual me ligó, primero, el dedo pulgar derecho, y después, el dedo pulgar izquierdo. Yo entendí el Koan, porque estoy acostumbrado a la Dialéctica de la Conciencia. Quiso decirme, con eso, que “Cristo y Buddha están ligados dentro de nosotros mismos, son dos aspectos de nuestro mismo Ser”…

Y esto se los puedo a ustedes explicar, mejor dicho, explicar a la luz, precisamente, del Árbol de la Vida: el Buddha, naturalmente, está formado por estos dos Principios: CHESED y GEBURAH. En lenguaje rigurosamente filosófico, diríamos: ATMAN-BUDDHI (ése es el BUDDHA INTERIOR).

Y en cuanto al Cristo, veámoslo aquí, en CHOKMAH. En fin, de manera que el Cristo, a través de BINAH (que es el Sexo), viene a quedar conectado con el Buddha, que es Chesed-Geburah (parte de nuestro propio Ser: Cristo y Buddha).

Entonces, el porvenir esotérico y religioso de la humanidad del mañana, tendrá, indudablemente, lo mejor del ESOTERISMO CRÍSTICO y lo mejor del ESOTERISMO Budista, es decir, el Esoterismo Budista y el Esoterismo Crístico tienen que integrarse, fusionarse (son dos partes de nuestro propio Ser).

Gautama, el Buddha Sakyamuni, vino a enseñarnos, realmente la Doctrina de Chesed y Geburah, es decir, la Doctrina del Íntimo, la Doctrina del Buddha Interior.

Y en cuanto a Jeshuá Ben Pandirá, vino a enseñarnos la Doctrina del Cristo (Chokmah es el Cristo), vino a enseñarnos la Doctrina del Alma Humana, la Doctrina de Tiphereth, la Doctrina del Cristo Íntimo, la Doctrina del Chrestos Íntimo.

Gautama nos trajo la Doctrina del Buddha Íntimo, y Jesús de Nazareth nos trajo la Doctrina del Cristo Íntimo. Cada uno de ellos trajo algún mensaje de nuestro propio Ser. Así pues, Cristo y Buddha se complementan, están dentro de nosotros mismos; eso es obvio.

Entendidas estas cuestiones, mis queridos hermanos, bien vale la pena, pues, trabajar por llegar uno, algún día, a recibir la INICIACIÓN VENUSTA, es decir, la INICIACIÓN DE TIPHERETH, la NAVIDAD DEL CORAZÓN..

https://i0.wp.com/www.periodicoeldespertar.com/wp-content/uploads/2018/12/Diapositiva1-1.jpg?fit=1024%2C515https://i0.wp.com/www.periodicoeldespertar.com/wp-content/uploads/2018/12/Diapositiva1-1.jpg?resize=150%2C150José Luis Valencia CastañedaOpinión
La natividad – visión interior… Los finales de año del calendario gregoriano que nos rige se han incrustado en el imaginario colectivo como fechas de paz, unión, armonía y que se sustentan en la alegoría del nacimiento de Jesucristo, es cierto que son fechas grandiosas, no solo por el festejo...