Mil 764 días de silencio

Después de mil 764 días, Jesús Reyna García, quien había sido gobernador interino de Michoacán, volvió a ponerse frente a cámaras y micrófonos, posterior a su encarcelamiento. El rompimiento con Fausto Vallejo, la denuncia próxima contra autoridades federales, su agradecimiento a actores como Silvano Aureoles y su regreso a la actividad política, estuvieron entre los temas centrales de la conversación de casi 40 minutos, de quien fuera mano derecha de Vallejo Figueroa.

El hasta ahora todavía priista, fue liberado desde el pasado 22 de diciembre de 2018, pero había reservado declaraciones sobre su situación y fue el pasado 23 de diciembre que finalmente se abrió ante medios.

Desde el 26 de marzo de 2014, Reyna García no había estado en entrevistas con medios de comunicación, en ese entonces ni siquiera imaginaba lo que iba a suceder en los años posteriores.

“Salí a la calle el 22 de diciembre con un deseo acariciado todos esos años: decir la verdad, exponerme a la luz pública, al señalamiento serio que haya, a la acusación seria que se me haga, porque quiero la libertad de mis hijos”, expresó ante cámaras y micrófonos.

LA DETENCIÓN

Fue el 4 de abril de 2014, que se corrió de inmediato la noticia de que el entonces Secretario de Gobierno había sido detenido y arraigado.

Una aparición en una videograbación, donde se le vio en una reunión con Servando Gómez “La Tuta”, había sido el motivo de esa detención, se dijo en esos días.

Era el periodo donde acababa de llegar a Michoacán el Comisionado Alfredo Castillo Cervantes, quien había sido designado para la “seguridad y el desarrollo” de Michoacán, y esta detención fue una de las primeras acciones que hizo ruido esos días.

Sin embargo, no había mayor detalle de cómo se dio la detención de Reyna García, al menos hasta ahora.

FAUSTO VALLEJO ME ENTREGÓ DE FORMA ILÍCITA

En la rueda de prensa, del pasado 23 de enero, Reyna García admitió que el comió y se reunió con jefes de los caballeros templarios en la comida que se realiza anualmente en memoria de Emiliano Zapata en Cuatro Caminos, pero afirmó que se le llevó con amenazas.

Detalló que el proceso penal en su contra estuvo marcado con varias irregularidades y explicó que fue producto de una negociación entre el ex Comisionado para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán, Alfredo Castillo Cervantes e integrantes de los grupos de autodefensa, surgidos un año antes.

El ex Secretario de Gobierno denunció que Alfredo Castillo se empoderó de la administración pública estatal y tomó decisiones, dejando de lado al gobierno del estado, pues detalló que citaba a funcionarios de la entidad para girarles instrucciones.

Aunado a ello, Reyna García explicó que el día de su detención fue el entonces Gobernador del Estado, Fausto Vallejo Figueroa, quién lo entregó a los ministeriales de la PGR, quienes lo trasladarían a la Ciudad de México “para hablar con el Procurador”.

“Me fui con el subprocurador de la SEIDO a su oficina, siete horas después se pretendió tomarme declaración como indiciado, únicamente me mostraron dos partes policiacos, en uno se decía que un CD con un video se los había entregado a dos ministeriales un ex colaborador mío, un día antes en Morelia. El otro parte policiaco decía que se me había detenido en Paseo de la Reforma. Ante la evidente falsedad de esos reportes, me negué a declarar. Les exigí que dijeran la verdad, pues yo diría la verdad. Se negaron y me negué, pues advertí la perversidad con que actuaban”, evidenció Reyna.

Acusó que entonces le pidieron a su familia la cantidad de dos millones de dólares para dejarlo en libertad.

Jesús Reyna detalló que tuvo acceso a cartas que revelaban que fue Vallejo Figueroa quien entregó a Alfredo Castillo el vídeo en el que aparecía reunido con el exlíder de los Caballeros Templarios, Servando Gómez Martínez, “La Tuta”, y el líder transportista, José Trinidad Martínez Pasalagua.

Externó que “la relación con el gobernador no iba de la mejor manera. No tuve la capacidad para reconocer que se había roto toda la confianza”.

LA RESPUESTA DE VALLEJO

Ante esas declaraciones el ex gobernador de Michoacán, Fausto Vallejo Figueroa, aseveró que ni es malo ni es perverso, en réplica respecto a las declaraciones que vertió Jesús Reyna García.

El ex mandatario michoacano hizo votos por no tergiversar las declaraciones de Jesús Reyna, al considerar que el tratamiento informativo que se le ha dado a través de diversos medios de comunicación no ha sido el adecuado.

“No hay que caer en dimes y diretes, no hay que caer en lo que no dijo el licenciado Reyna y él no dijo que yo lo engañé. Se dice o se medio dice, se deja a la interpretación que yo lo entregué y no fue así”, acotó.

CONFIRMA MALOS MANEJOS DE CASTILLO

La intervención de Alfredo Castillo Cervantes causó indignación en muchos y sospechas en otros tantos más, sobre todo por la forma en que se mencionó que se manejaba el enviado por Enrique Peña Nieto, pero una confirmación más de esto la dio Reyna García.

“Es bien sabido que el Comisionado llegó con un gran poder y prepotencia y empezó a tomar decisiones por, sobre y sin conocimiento del gobierno federal”, dijo el ex gobernador.

Detalló que el Comisionado estuvo en contra de sus posicionamientos sobre los autodefensas, pues Reyna García admitía que la lucha de los autodefensas era legitima, pero no dentro de la ley y por ello se reusaba a otorgarle armas o a integrarlos a fuerzas de seguridad; pero en cambio, Castillo Cervantes hizo lo contrario, pero “los usó como quiso y los encarceló cuando quiso”.

AVISA DENUNCIA

El exfuncionario estatal también anunció que interpondrá denuncias contra los involucrados en el proceso penal, pues detalló que su acusación y expediente fue elaborado en 7 horas y estuvo manchado de irregularidades.

Tras casi cinco años de permanecer en prisión, Jesús Reyna aseguró que fue el actual gobierno federal, así Raúl Morón, Cuauhtémoc Cárdenas y de su hijo Lázaro Cárdenas Batel y de Humberto Arróniz, quienes le apoyaron para obtener su absolución en el proceso penal.

Sobre su futuro en la política no dio gran detalle, pero se ha sabido que su actividad política ya se reinició

Con la salida de Reyna García de la cárcel se dio la liberación del que algunos dicen fue la segunda versión del “michoacanazo”, aquella detención de 11 presidentes municipales, 16 altos funcionarios y un juez en el estado de Michoacán, realizada por la Policía Federal Preventiva y el Ejército Mexicano el 26 de mayo del 2009, cuando Felipe Calderón era presidente de la república.

Las denuncias que interpondrá Reyna son contra funcionarios de la Procuraduría General de la República y podrían alargar o dar un “segundo aire” a ese periodo de presencia del Comisionado Castillo, que marcó cambios drásticos en Michoacán.

 

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