Zitácuaro, Mich.- El matrimonio conformado por José Salvador Espitia Tello y Ma. Del Rocío Alvarado Sabino, les unió el amor, la música, el trabajo y el altruismo. Viajaban continuamente a diferentes ciudades, como Morelia, Toluca, Querétaro, Ciudad de México y Guadalajara, entre otras, para ofertar a sus clientes sus singulares objetos a través de su tienda, que crearon bajo la influencia del Rock, llamada “Chacharas and Rock”.

Fue en el año de 1985 cuando se conocieron José Salvador y Ma. Del Rocío, en la Ciudad de México, ella era una comerciante ambulante y él un trabajador de Luz y Fuerza del Centro.

Al verla por primera vez, él supo que ella sería el amor de su vida. Tras meses de cortejo logró obtener una cita con ella y Rocío, al ver la persona tan cálida y divertida que era Salvador, no pudo resistirse y se unieron como compañeros de vida, en el año de 1987.

Se casaron por lo civil en la Ciudad de México y decidieron compartir los buenos y malos momentos para toda la vida. Un año después de casados tuvieron un hermoso bebé, al cual llamaron Rufis; pero nació con ciertos problemas cardiacos, los cuales le arrebataron la vida a los tres meses de nacido.

La joven pareja cayó en depresión y se desmoralizó. Decidieron iniciar una nueva etapa de su vida en la ciudad de donde era originario Salvador Espitia; es decir, en la ciudad de Zitácuaro.

Con el objetivo de descansar un par de semanas, se quedaron y al ver la calidez de la gente del pueblo y de su clima, decidieron ejercer el comercio para subsistir y obtener el sustento de cada día.

Fue así como Chava y Rocío comenzaron vendiendo posters afuera del “Cine Avenida” y afuera de la Secundaria Federal “Nicolás Romero”. Durante dos años vendieron posters, pulseras, collares, playeras y demás accesorios de manera ambulante, pero no permanecieron mucho así.

En 1991 se abrió el primer local comercial con el nombre “Chacharas and Rock”, en el cual se ofertaron artículos de rock, artesanías y accesorios, esto fue en la Avenida Revolución norte 26. También comenzaron a producir sus propios productos, los cuales posteriormente serían una firma del establecimiento.

Además se dedicaban a la creación de artesanías, así como a la pintura. Duraron alrededor de once once años en ese local y abrieron un segundo, a un costado del mismo local. Este segundo local se especializaba sólo en la venta de artesanías y figuras en resina y yeso, las cuales eran pintadas a mano.

En el año de 1999 conformaron una Asociación con un grupo de amigos, al cual llamaron el “Club de Amigos de Zitácuaro”, dicha Asociación tenía como objetivo ayudar a las comunidades más desprotegidas, en especial las comunidades indígenas.

En dichas actividades se dedicó Salvador a realizar colectas para llevar a todas estas comunidades productos de primera necesidad, como despensas, ropa, cobijas. Al mismo tiempo efectuaban actividades de entretenimiento, como teatro y presentaciones, en las que se disfrazaban de payasos para divertir a los menores y a la comunidad en general.

En 2001 se cambiaron de local a Cuauhtémoc poniente 3 y ahí también realizaron actividades altruistas a título personal. El establecimiento tuvo una duración de 5 años en esta dirección.

Como parte de su trabajo y de poder ofertar a otros lugares sus productos, la pareja instaló una nueva sucursal en Ciudad Hidalgo, abriendo un mercado de artesanías y accesorios, que no había en dicha ciudad.

Durante la estancia de Salvador en Ciudad Hidalgo se conformó el club motociclistas “Los Chuper’s”, donde también parte de su tiempo fue destinado para actividades con fines sociales sin lucro.

En el 2004 “Chacharas” cambió su tienda al número 4 de la calle Cuauhtémoc poniente, a un lado del antiguo bar “La Cueva”. Lugar donde hasta la actualidad llevan más de 12 años, caracterizándose por su gran carisma, entusiasmo y cariño a todos sus clientes.

Don Salvador y Doña Rocío a su partida física lograron dejar una gran huella en nuestro corazón, ya que fueron más de 26 años de servicio para nuestra comunidad, tratando siempre de dar lo mejor de sí mismos. Fue un matrimonio basado en el amor, en las buenas costumbres y principios, dando siempre el mejor de los consejos y hasta un buen regaño.

CHACHARAS AND ROCK, EL LUGAR PREDILECTO DE UNA JUVENTUD LIBERAL

“Chacharas and Rock” se convirtió con el paso del tiempo en el lugar predilecto de muchos, de jóvenes que desde su estancia en la secundaria solían comprar cigarros por mera casualidad o curiosidad. También fue el sitio predilecto de aquellos jóvenes fanáticos del rock and roll, fue ahí donde encontraron la camiseta de moda de su grupo musical preferido, ya fuesen los Kiss, Rolling Stones o Metallica.

CHACHARAS, UNA EXPERIENCIA SIN IGUAL

Puedes ir a la tienda y pasar los minutos y las horas sin darte cuenta. En cualquier objeto puedes encontrar ahí algún artista de tu preferencia, ya sea en un llavero, camiseta, gorra o mochila. “Chacharas and Rock” lo tiene todo, desde relojes de bolsillo, encendedores, pipas, cigarreras, cigarros eléctricos.

No podían faltar las camisetas de Al Pacino, blusas de Frida Kahlo,  hadas, figuras de santas, elfos para el dinero, protección, felicidad y sabiduría;  dijes en forma de corazón, expansores de acrílico, gel, madera, acero y titanio, hasta perforaciones corporales en labios, cejas, lengua, lóbulo, ombligo.

La mayoría de los productos tiene un sello para los rockanroleros, no podían faltar los perfumes con esencias, por supuesto el popular “pachuli”, así como lentes de diferentes estilos. La tienda cuenta además con collares de The Kiss, The Beatles, Zoe, Bob Marley, figuras coleccionables de Iron Maiden, Rolling Stones,  Slipknot y Quijote de la Mancha.

Se encuentran también los cigarros de sabores, como fresa, uva, cereza y chocolate o los clásicos puros; además de atrapa sueños de collar, hechos a mano con cuarzo ahumado y cristalino, baraja de póker y española, máscaras de fibra de vidrio, hasta un búho disecado.

Hay para todos los gustos y si eres de los fanáticos de las películas de Ted, están los osos de peluche con acabados a mano. Cuenta la tienda con budas de bulto, aretes hechos a mano con plumas de pavorreal, ajedrez prehispánico hecho de resina y con una base de cristal grabado, aretes, simuladores, piercings para lengua, labio, ceja, nariz, entre muchos otros artículos más, incluso hasta botellitas para fumar cristal.

Hasta la próxima a nuestros asiduos lectores.

http://i0.wp.com/www.periodicoeldespertar.com/wp-content/uploads/2016/10/chacarassss.png?fit=932%2C559http://i2.wp.com/www.periodicoeldespertar.com/wp-content/uploads/2016/10/chacarassss.png?resize=150%2C150Gabriel Gómez RodríguezPersonaje de la SemanaTitulares
Zitácuaro, Mich.- El matrimonio conformado por José Salvador Espitia Tello y Ma. Del Rocío Alvarado Sabino, les unió el amor, la música, el trabajo y el altruismo. Viajaban continuamente a diferentes ciudades, como Morelia, Toluca, Querétaro, Ciudad de México y Guadalajara, entre otras, para ofertar a sus clientes sus...