Sol de Grosella

H. Zitácuaro, Mich. – Nos encontramos en la mejor heladería de Zitácuaro, Michoacán, “Sol de Grosella”, helados gourmet, sobre la calle Moctezuma Poniente 6, representada por los hermanos y socios Carlos y Vicente Naranjo. Su lema es: “Queremos una vida de sabor y alegría para todos, elaboramos nuestros productos con amor y simplemente geniales”.
“Sol de Grosella” ya tiene 5 años en el negocio de los helados y en poco tiempo tuvo una excelente aceptación, con lo cual hasta el día de hoy la heladería sigue cosechando éxitos.
Carlos estaba estudiando la carrera de Contador Público, mientras que Vicente estaba en la preparatoria.
“Como algo no fuera de lo común en nuestro país, en casa se vivía una situación económica muy precaria, este panorama de cierta manera incidió para buscar otros medios, el estudiar frenaba nuestra preparación académica, porque no había recursos económicos”, explicó Carlos Naranjo.
“A veces no te dejan volar. Nosotros estábamos desesperados por tener un mejor recurso económico, entonces es que mi hermano Vicente se anima y deja la preparatoria, pide su baja temporal. Al poco tiempo, creo que, a los tres días, pido mi baja también y nos decimos a abrir una heladería”, señaló Carlos.
Una de las razones principales de emprender su negocio propio, fue que siguieron el ejemplo de su padre, Arturo Naranjo Ávila, quien se dedicó durante gran parte de su vida al negocio de los helados. Por lo menos fueron 40 años, por lo que se puede deducir que nacieron dentro de una heladería.
Ahora con “Sol de Grosella” se quiso hacer algo totalmente diferente y más que helados venderle a la gente felicidad y alegría, aunado a un servicio de calidad.
Su padre Arturo fue el ejemplo a seguir de la familia por su trabajo, tenacidad y esfuerzo; pero ni Carlos ni Vicente soñaban algún día con tener su propia heladería, aunque siempre les gustó este noble oficio de helados y paletas.
Consideran los emprendedores de “Sol de Grosella” que cada momento y cada paso ha valido la pena, ahora continúan con los pasos firmes de la consolidación y el crecimiento, de ser gente de Zitácuaro capaz de crear nuevos empleos y crear nuevas condiciones de vida para los vecinos de esta población.
“Desde un principio creíamos en el sueño llamado “Sol de Grosella”, por eso hasta el día de hoy lo seguimos trabajando”, expresó Vicente.
En la actualidad se maneja una gama de hasta 36 sabores; pero en total, entre los nuevos sabores y más inventos, se han llegado a más de 120 diferentes sensaciones.
Se ofrecen helados de amplia calidad y con las mejores materias primas que ofrece el mercado, buena higiene y excelente atención a clientes.
En heladería hay una diversidad de sabores y experiencias divertidas, como el helado de yogurt griego con arándanos, el llamado “Toma chango tu banana”, el de chocolate belga, el de queso Philadelphia con frambuesa, por mencionar sólo algunos. También se ofrecen otras bebidas, como frappes, smoothies y sodas italianas
El equipo de “Sol de Grosella” exhorta a los jóvenes a emprender un negocio propio, el tener esa garra y tenacidad de alcanzar ese sueño, que es lo más importante para poder lograr el éxito.
“A veces no siempre se gana, pero siempre se aprende. Sino ganas dinero, sino ganas lo que tú estás buscando, vas a ganar experiencia. Entonces esta es la recomendación para los jóvenes, seguir luchando”, indicaron Carlos y Vicente.
“Ojalá que haya más chavos en Zitácuaro que se animen a emprender, que dejemos el miedo, porque Zitácuaro tiene que ser grande y nosotros los jóvenes emprendedores lo podemos hacer grande”, puntualizaron.

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