CARLOS HERRERA DEJARÀ LA ALCALDIA

Si algo “extraordinario” no sucede, en diciembre o enero estaremos estrenando  alcalde en Zitácuaro. Uno diferente al que ganó en las urnas, una mujer (u hombre) ajeno a la voluntad mayoritaria de los electores, distinto a la persona que los zitacuarenses decidieron los representara en el gobierno. Al menos, por el momento, esa es la decisión de quienes en realidad disponen lo que se hace en Zitacauro y Michoacán (eso de que el pueblo es el que manda, es un embuste, una utopía que sólo los incautos creen).

Esa indecisión e incertidumbre, por saber quién será la interina o sustituto, además de la escases de dinero en las arcas públicas para acciones y obras de gobierno, ni siquiera el suficiente para el pago de nómina, mantiene semiparalizada a la administración municipal, con riesgo de que el trastorno se intensifique; ya que, al trascender la salida de Herrera, quien presuntamente se incorporaría al gabinete estatal, sobrarán los ambiciosos que pretenderán sustituirlo en una posición que muy poco o nada les costó y de la cual podrían sacar mucho provecho, convirtiéndose en los nuevos ricos del municipio o incrementando el patrimonio que han acumulado del servicio público.

La propuesta más fuerte para sustituir a Herrera Tello al frente del gobierno de Zitácuaro, ante una eventual salido del susodicho, por obra y gracia de los que mandan, es Rocío Beamonte Romero. A quien ni todos los recursos materiales y humanos de los que dispone el DIF en Michoacán, ni las bendiciones, recomendaciones y operación de la cúpula más elevada del poder ejecutivo estatal le sirvieron para lograr ser candidata. Bueno, ni siquiera la aceptación consiguió dentro de su misma corriente partidista, ni en su grupo político, decidiéndose por la reelección de Herrera.

No obstante que la política es de retos y adecuada la oportunidad para que la presidenta del DIF demuestre de que está hecha, su carácter, capacidad y habilidades. Pues esas y muchas otras destrezas y aptitudes las necesitará; pues ni siquiera para Herrera, que alcanzó un desempeño favorable durante su primer trienio, las circunstancias resultaban propicias, a pesar de que más de cuatro mil nuevos electores le depositaron su confianza.

La oposición más férrea que Rocío encontrará, estará en quienes deberían ser sus aliados naturales; porque, si de algo se carece en el PRD, es de lealtad y disciplina partidaria. Ni siquiera al interior de los grupos y corrientes existe, donde todos los pretendientes escenificarán “una cena de negros”, como ya lo hicieron cuando la dama aspiraba a la candidatura.

Otro negativo en su contra es la falta de méritos para adjudicarse un espacio que no tuvo capacidad de conquistar en las urnas y lo más delicado, su imagen personal, desgastada por el lucro que ha hecho en la vida pública, construyendo edificios, comprando terrenos costosos, colocando en la nómina del gobierno a su parentela e influyendo para que delincuentes accedan a la función pública en espacios de primer nivel. Todo esto le restará legitimidad y le dificultará condiciones de gobernabilidad en el municipio.

Además incrementará la irritación social, pues de nueva cuenta los zitacuarenses se considerarán burlados, después de que casi habían olvidado que otro alcalde perredista, hoy gobernador, abandonara por el mismo propósito la presidencia municipal.

LA CORRUPCIÒN QUE NO SE HA IDO…NI SE IRÀ

Dos cosas están acabando con lo que queda de la imagen favorable del gobierno del estado: la supuesta escasez de dinero en las arcas públicas, así como la inseguridad y violencia.

La causa de falta de liquidez se ignora, pero podría atribuirse a “gobiernos pasados”, lo malo es que no se les ha denunciado ni pugnado por la recuperación de ese dinero “desviado” o despilfarrado; no obstante, las consecuencias de no solventar en tiempo y forma los salarios a trabajadores y posponer durante meses el pago a proveedores, son del dominio público, y además del repudio casi generalizado en contra del gobierno, podría desencadenar en desgracias en hogares michoacanos, que iría desde peleas y desintegración familiar ante la falta de dinero y la quiebra de negocios, hasta los infartos por la presión. Sin descartar los suicidios, en personas sin la fortaleza de carácter, que se “quiebran” por la falta de liquidez o la ruina de la empresa.

Los que se encuentran encumbrados en el poder tal vez no han dimensionado lo difícil que resulta para miles de burócratas, funcionarios menores, empleados y trabajadores, así como pequeños comerciantes y empresarios, demorar los pagos a que tienen derecho, particularmente cuando se trata de personas y negocios que subsisten con esfuerzo. Pero este problema, de graves consecuencias, se resuelve con relativa facilidad: con honradez, eficiencia administrativa y evitando frivolidades, gasto pomposo del dinero ajeno. Y aplicando la ley a los responsables del quebranto financiero de las arcas públicas, sean quienes fueren. Sin emplear las denuncias como presiones o chantajes para arribar a pactos políticos. Anteponiendo ante todo el interés de la colectividad.

Pero más peligroso para la estabilidad del estado y la tranquilidad de sus habitantes, es la inseguridad y violencia.

Ignoro lo que al respecto suceda en otras regiones del estado, pero en esta tierra adoptiva del gobernador, la zozobra, el terror, lo generan los responsables de combatir la inseguridad y violencia. La Policía Michoacán ha superado en mucho el pánico y saqueo que provocaba el crimen organizado en la población, destrozando anímicamente no a los infractores, si no a los que tienen la desgracia de caerle mal al mando policiaco o cruzarse en su camino. Al mismo tiempo, con su negativo y bestial desempeño, hace añicos la reputación de los gobiernos perredistas, del estado y municipio.

Son más de 20 denuncias por la comisión de delitos graves, como tortura, violación, robo, amenazas, extorsión, fabricación y siembra de evidencias, entre otros ilícitos, en contra de José de Jesús Flores y sus elementos y ninguna ha procedido. Temiéndose una perversa relación de complicidad de funcionarios de la Fiscalía Regional de Justicia para proteger a los policías violadores de los derechos humanos. La negligencia, omisión e ineptitud para enviar a prisión a la bestia que cobra como mando policiaco, no es casualidad.

Adquiriendo cada vez mayor fuerza la hipótesis que indica la existencia de una “coordinación” integrada por funcionarios y elementos de la PGR, Fiscalía Regional y Policía Michoacán, creada con el único propósito de saquear, robar, extorsionar, vender protección a células criminales, cobrar piso a giros rojos, establecimientos de máquinas tragamonedas, cobro de cuotas a vendedores de piratería, tiradores de droga, entre otras actividades ilícitas y delictivas con las que lucran y posteriormente se reparten el botín entre los mandos de las diversas corporaciones. Y para “meter trabajo”, detienen y torturan incautos e infractores de poca monta, a los que también roban.

Al respecto resulta extraña la pasividad del gobierno municipal, diputados locales y federales, así como de los diferentes partidos políticos que, no obstante el clamor social, han permanecido indolentes, a pesar de ser los representantes “del pueblo”. Incluso la autoridad municipal preside el Consejo de Seguridad Pública, pero han resultado ineptos para detener la permanente y bestial transgresión a las garantías humanas de los zitacuarenses y habitantes de la región.

                                                         NO AUTO RESTRINGIR LIBERTADES

   En la semana leí con atención la posición de un periodista de la capital del estado, quien escribió que en Michoacán resulta difícil “reconocer los logros gubernamentales, en cualquier nivel, pues hacerlo implica ser blanco de mayoritarios señalamientos, numerosamente sin sustento, sólo especulaciones y generalidades por parte de los enemigos políticos de los gobernantes en turno”.

El comentario invita a la reflexión y conceder parcialmente la razón al columnista, particularmente en lo que se refiere a la “insatisfacción” (también parcial de los adversarios políticos de los gobernantes, que perdura hasta que financieramente son convencidos de que están en el “error”). Donde no hay coincidencia, es en reconocer los logros gubernamentales. Primero, porque a eso están obligados: a dar resultados favorables a los gobernados, para eso se les paga…y demasiado bien. Además lo de menos es el sueldo, a ellos pónganlos donde hay y se encargarán de lo demás.

Nosotros, como comunicadores, debemos estar escudriñando lo que hacen mal para exhortarlos a corregir. De resaltar los logros se encargarán sus equipos de comunicación social, en tanto las empresas periodísticas de vender los tiempos y espacios para que difundan sus acciones de gobierno.

Otro dato valioso que el columnista aporta, es cuando señala que hay tres puntos de medición para establecer los parámetros del estado de derecho: la corrupción, la falta de medidas regulatorias claras y la violencia. En nuestro municipio y la región lo único positivo que existe son “las medidas regulatorias claras”, pero nadie las respeta, empezando por quienes están obligados (antes que nadie) a cumplirlas y hacerlas cumplir.

Luego entonces, si de tres elementos negativos para medir el estado de derecho, se imponen dos, se llega a la conclusión de la inexistencia del estado de derecho, lo que nos ubica al borde de la ingobernabilidad, pues la corrupción y violencia son más poderosas que las leyes, por su inobservancia y la complicidad, por negligencia, omisión, impericia o dolo de las autoridades con los transgresores, volviéndose también ellas infractoras. Con antelación ya se expusieron diversos ejemplos al respecto…y vamos a citar otro.

Durante décadas un grupo se incrustó en el rastro municipal de Zitácuaro, con su poderío político y luego económico han mantenido el monopolio de ese negocio, al que convirtieron en el principal foco de contaminación ambiental y humano, donde se sacrifican animales de procedencia ilícita, enfermos o intoxicados con clembuterol. Calculándose en alrededor de 50 mil pesos las ganancias, por el tráfico y matanza de animales, por noche.

Pero las autoridades municipales, incurriendo en un alto grado de complicidad malévola, han formalizado esas prácticas perniciosas, concediendo la administración de dicho matadero a quienes siempre lo han tenido, pero ahora de manera “legitima”, bajo el argumento de que invertirán 10 millones de pesos para mejorar sus instalaciones. Por lo que otro grupo de tablajeros impugnó la decisión del cabildo, mismo que fue “maiceado” con fuertes cantidades de dinero; es decir, la concesión fuera comprada ilegalmente.

Lo ruin, es que las autoridades han negado la complicidad mafiosa, misma que quedó de manifiesto nuevamente, cuando quienes impugnaron señalaron domicilio para recibir notificaciones, pero las autoridades municipales pretendiendo dolosamente dejarlos en estado de indefensión les notificó actuaciones en los estrados, para que no se enteraran. Demostrándose una vez más la complicidad entres caciques y sus supuestos adversarios políticos.

https://i2.wp.com/www.periodicoeldespertar.com/wp-content/uploads/2018/09/SINOPSIS-POLITICA-3-1-300x201.jpg?fit=300%2C201https://i1.wp.com/www.periodicoeldespertar.com/wp-content/uploads/2018/09/SINOPSIS-POLITICA-3-1-300x201.jpg?resize=150%2C101J. Salatiel Arroyo Zamora / El DespertarEstatalesSinopsis PolíticaTitularesZitácuaro
                                                  CARLOS HERRERA DEJARÀ LA ALCALDIA Si algo “extraordinario” no sucede, en diciembre o enero estaremos estrenando  alcalde en Zitácuaro. Uno diferente al que ganó en las urnas, una mujer (u hombre) ajeno a la voluntad mayoritaria de los electores, distinto a la persona que los zitacuarenses decidieron los...