CRISIS y CONFUSIÓN DE VALORES

Los valores, son aquellos principios o virtudes que caracterizan a una persona, cualidades que se destacan en cada individuo y que le impulsan a actuar de determinada manera, porque forman parte de sus creencias, definen sus conductas y expresan sus intereses y sentimientos. Esos valores se relacionan con la ética, el respeto, la tolerancia, la bondad, la paz, la solidaridad, la amistad, la honestidad, el amor, la justicia, la libertad, la honradez, lealtad, entre otros.

Ahora bien, ninguna de estas virtudes se adquiere en la “tiendita de la esquina”, ni mucho menos se compran con dinero, más bien se obtiene en el seno familiar. Vivir apegados a los valores es lo más cercano a la felicidad, pues contribuye a la paz interior y esa no se consigue ni con todo el dinero del planeta; al contrario, la obsesión por acumular bienes materiales (patrimonio), favorece la pérdida de la tranquilidad: angustia que se incrementa de acuerdo a la cantidad de capital y el temor a perderlo.

Lo anterior los políticos lo saben, no obstante, la obcecación por acumular poder económico (aunado al político), termina por perderlos. Aun sabiendo que la felicidad no depende de lo abultado de la cartera, ni de los dígitos en la chequera, si no de la salud (física, mental y espiritual).

Pero no nada más entre los políticos y gobernantes existe crisis y confusión de valores. Los antivalores se han convertido en una plaga que ha contaminado a la ciudadanía en general, a la raza, al “pueblo justiciero”, que, ahora pretextando pobreza extrema, un estado de necesidad, realiza actos de rapiña. Resulta inaudito y vergonzante que padres de familia permitan que sus hijos roben…peor aún, que los manden a robar, dinero, aparatos, combustible o los conviertan en mendigos para vender compasión a cambio de limosnas que, los drogadictos, alcohólicos y haraganes padres utilizan. Ahí se pierde el respeto, la honradez, la dignidad, el amor, la justicia y la vergüenza.

Resulta inadmisible lo que esta sucediendo con las “victimas” que se calcinaron cuando robaban combustible, más grave es la confusión de valores de los dolientes (de los partidos políticos y sus dirigentes no resulta extraño pretendan sacar raja política de la desgracia); pero que los familiares, lejos de sentir vergüenza porque sus deudos murieron realizando actos de rapiña, pretendan que se les indemnice y culpen al gobierno federal, es inaceptable.  A pesar de que semanas antes López Obrador estuvo advirtiendo del peligro que representa esa actividad y el daño que representa para la nación el huachicoleo. Para cuya mafia y su perversidad, lo ha dicho el presidente, el Chapo Guzmán es un “niño de pecho”. Peor todavía, que haya algunos que, con cinismo, traten de justificar que el robo de combustible representa un proceso de “recuperación”, por tratarse de un bien nacional.

Así que el “pueblo noble y sabio”, no es justo ni honesto. Quedando también demostrado que no siempre la mayoría tiene la razón. Si no lo cree, habría que preguntar a los familiares de las cuatro personas que fueron linchadas en Crescencio Morales por pobladores de esta comunidad indígena y de Francisco Serrato, quienes de manera sumaria decidieron ejecutar a sus víctimas, ante la algarabía y complicidad de la mayoría, sin que nadie se opusiera a la ilícita e inmoral acción.

FUNCIONARIO BAILARIN

Otros ciudadanos “ejemplares” y moralmente “intachables”, se atrevieron a lanzar “la primera piedra”, escandalizándose y haciendo escarnio de un funcionario con problemas de alcoholismo (igual que el “izquierdista” Porfirio Muñoz Ledo), bailarín (como Resortes) y con movimientos exóticos, como la mayoría de políticos; pero esos que se desgarran las vestiduras y comparten en redes sociales el video del funcionario bailarín y realizan composiciones videográficas para denostarlo, han guardado silencio o son condescendientes, aplauden, adulan y lambisconean a quien los roba, los engaña y ultraja.

Esos mismos ciudadanos críticos, algunos incluso “valerosos guerrilleros de Facebook”, también se someten sin resistencia alguna a la voluntad y decisiones de políticos, maleantes y caciques, a quienes consideran superiores sólo por el hecho de poseer capital, sin reprochar ni cuestionar la manera en que se obtuvo, a sabiendas de que es prácticamente imposible exista honestidad en la acumulación de fortunas.

EL MAGISTERIO CONFUNDIDO

Esa confusión de valores a alcanzado así mismo a quienes tienen la noble responsabilidad de la formación cívica y educativa de nuestra niñez y juventud, quienes de todos los males acusan al gobierno, pero no se atreven someterse a un honesto ejercicio de reflexión autocritica. Antes de continuar hago un paréntesis para reconocer que la mayoría de las veces las causas del magisterio michoacano son justas, pero muchas ocasiones las estrategias y tácticas de lucha resultan erróneas y pesados los daños “colaterales” para la sociedad.

Tampoco se atreven a realizar, previo a sus movimientos “antigobiernistas”, un trabajo de investigación sobre la solvencia ética de sus dirigentes, estar convencidos que reúnen las cualidades de líder, que las causa que los motivan ir a la lucha son en realidad justas y no medidas de presión o chantaje, y ellos, la base sindical, sea utilizada como carne de cañón para que unos vivales logren privilegios.

Es verdad que el gobierno les adeuda, lo cual resulta injusto, por tratarse de un sector que va al día y tienen que hacer esfuerzos para cumplir sus obligaciones de padres (jefes o jefas de familia). Asimismo es correcta la exigencia de auditoria al ejecutivo estatal; pero también es cierto que no toda la culpa del adeudo es del gobierno actual y deben reconocer que ellos mismos, el magisterio, es corresponsable del quebranto financiero, pues guardaron silencio cuando la deuda crecía y sus líderes recibían cada año más de 500 millones de peso por firmas de minuta, durante los periodos de gobierno de Lázaro Cárdenas  Batel, Leonel Godoy Rangel y Fausto Vallejo y ahora que el mandatario actual  no ha cedido a esa gravosa presión, se lanzan en su contra. Además, es del dominio público la cantidad de mentores con doble, triple y hasta quíntuple plaza, que no devengan, pues están “comisionados” a partidos políticos, delegaciones y comités seccionales sindicales y hasta en gobiernos de los tres niveles.

Sin incluir que también son egoístas, pues sólo cuando se ven directamente afectados reaccionan y se vuelven “revolucionarios”, mientras permanecen pasivos, sin importarles que la sociedad sea engañada, su patrimonio saqueado y sus derechos ultrajados, a pesar de ser (el magisterio) un gremio instruido, con formación doctrinaria, organizado y capacidad masiva de convocatoria, que nada más utiliza para defender sus propias conquistas laborales y ocasionalmente simular “lucha social”.

Pero, ante todo, nunca se debe desatender el interés superior de la niñez, esa garantía fundamental establecido en nuestra Carta Magna: el Derecho a la Educación.

MAGISTERIO CULPABLE DE QUE ZITÁCUARO COLAPSE

Ahora resulta que por culpa del magisterio de la región oriente, por mantener bloqueadas las instalaciones de la presidencia municipal de Zitácuaro, el gobierno de este municipio ha decidido la suspensión de servicios básicos para la población y que es obligación Constitucional del gobierno proporcionar.

Aunque la administración pública municipal se encontraba paralizada, por el abandono en el que la ha sumergido el re electo alcalde, quien se encuentra de vacaciones permanentes desde la toma de posesión y en espera a ser llamado para hacerse cargo de la Secretaria de Gobierno, pero ahora pretende culpar de dicha inoperancia al gremio magisterial, que se ha movilizado en exigencia al pago de los adeudos que con dicho sector tiene el gobierno del estado.

Entre los servicios que es obligación del municipio proveer a la población y que podrían verse restringidos, se encuentran: la recolección de basura, que no cuesta al municipio, si no a los usuarios que aportan una cuota a los conductores de los camiones recolectores; el servicio de alumbrado público, que también pagan los ciudadanos, pues viene incluido en los recibos de todos los pobladores; agua, esta hace meses no ha habido; y la amenaza de no cumplir sus obligaciones laborales de pago a los trabajadores municipales, donde también se incurriría en un conflicto mayúsculo de violación a los derechos humanos.

Se trata de una estrategia equivocada, con parecido más a chantaje, que a un intento de solución a la problemática de escases financiera por ausencia de ingresos. Es pues una táctica perversa pretender culpar a un movimiento que exige justicia de un colapso que ya existía, ocasionado por la corrupción, impericia, abandono y flojera del gobernante y sus funcionarios.

De concretarse la suspensión de servicios, lo que podría ocasionar en contar del gobierno municipal es una lluvia de juicios de garantías o Amparos de la población, quejas en derechos humanos, incluido Juicio Político. Al que se sumarían denuncias por no privilegiar la protección de los derechos ciudadanos como representantes populares, al ser negligentes, omisos y coludirse para proteger a los delincuentes que saquearon el patrimonio de los zitacuarenses y que tanta falta hace para enfrentar la supuesta crisis financiera que se padece.

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