Cultura

Día Internacional de la mujer

Día Internacional de la mujer
Alma Delia Cuevas Cabrera

En el ámbito del día internacional de la mujer; ocho de marzo de cada año se conmemora. Promulgado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) desde 1975. La integración de la mujer al trabajo remunerado fue el despunte para la lucha de la igualdad y la justicia en el desarrollo de la mujer, en los diferentes ámbitos de la sociedad.

Coordenadas de voces femeninas en la unión de mujeres poetas se presenta este compendio de poemas: donde se reconoce a mujeres en sororidad y ayuda mutua. Se enaltece la memoria de nuestras ancestrales matriarcas, se explora el legado que nos dejaron, por lo que hoy podemos disfrutar de lo que sembraron. En el reconocimiento de vivir en armonía para persistir en la concientización de un mundo de paz y bienestar de mujeres y hombres, dentro de este mundo en equilibrio.
En esta época de grandes cambios Movimiento 8 (M8) como se conoce el día internacional de la mujer, mujeres y hombres escribimos, para hablar de nuestro sentir, donde se refleja la igualdad que genera la complicidad de crecer, para ser mejores en cada ambiente donde convivimos, solidarios.

Poemas dedicados a la mujer en este conmemoración del día internacional de la mujer.

Luz de mujer
Martha Esquinca, Tabasco, México

Por costumbres marginales de los pueblos
y con sed inagotable de libertad,
camina entre incertidumbres e injusticia
donde devastan su cuerpo, su fe y su aliento.

Por clamar equidad con voz sorora
fragmentada de dolor, pero en pie
para dejar los roles que la relegan
y muestran su intenso fulgor.

Por su vida que se va como arena,
y la voluntad que emana de su pecho
navega adversos e intangibles trayectos.

Se levanta como vela de una nave intrépida,
su fuerza es mástil erguido en la borrasca
porque crece y se adapta a todos los espacios.

¿Por qué apagarla si de ella brota luminosidad,
una chispa que la incendia y la hace amar?
Ella es el propio soplo, una esquirla que da vida.

¿Por qué atajar su amanecer? Si es luz,
constelación para guiar nuestros pasos.

¿Por qué detener su evolución de mujer?
Si es brújula, estrella imprescindible del horizonte.

Ya pasará…
Juan Alberto Gutiérrez, San Luis Potosí

Quiero decirte qué ese dolor
qué no le cuentas a nadie, va a pasar.
Qué un día volverás a bailar
y a reír sin temor a romperte en el proceso.
Quiero qué sepas que los días malos
no durán para siempre,
qué al final vuelve a salir el sol
y tú vuelves a florecer.
Quiero decirte qué la herida cerrará,
sólo observa dónde te duele.
Si quieres llorar hazlo,
hasta secarte y luego ve al mar
a llenarte el alma de olas y atardeceres.
Quiero decirte qué siempre habrá amor,
siempre te tendrás y eso es lo más importante.
Regálate las flores, cómprate ese chocolate,
invítate ese helado.
Ponte el vestido corto, las medias de red, el labial rojo.
Porque todo pasa, no dolerá para siempre.
Date oportunidad de sentir que no puedes más
y luego sorprendete al darte cuenta que lo lograste.
Todo pasa, esto también pasará,
lo prometo. Mariposa alada

Mujer milenaria
Rosalí de la Fuente, Tulancingo

En un reino de astros fulgurantes
eres media luna en mar intricado,
caracola que guarda el universo
y el canto libre del océano.

Recolectas sal de llanto
y sueños en vela de fina arena,
lías rosas perfumadas de viento
y engarzas estrellas solitarias.

Bailas al ritmo de las olas,
bebes el silencio del tiempo
y engulles la dicha pasajera.
Naufragio de dioses en desventura

Te reflejas en espejo azul
con tus cabellos encendidos,
labios sedientos, ojos de lluvia
y hombros de escarola.

El mundo te sabe amargo,
lo endulzas a tu antojo.
Te sabes mortal y eterna.
Eres ave, medusa y palmera

Cultivar flores
Esthela Herrera, Yuriria, Gto

Te ofrecí una casa inundada de flores,
sábanas blancas te esperaban con olor a rosas
cuando tu dispusieras.
Con frescas azucenas adorne’
cada segundo invertido sobre la mesa.
Entre claveles
vi marchitar
mi tiempo perdido.

Hoy cultivo girasoles
que regalo en las calles,
los he sembrado a escondidas
donde no existen las horas.

Solo quiere vivir sin reloj,
disfrutar estar viva.
Donde me ofrezcan geranios
que me hagan feliz.

Pensamientos
Rosa María Cabrera Mendoza, Ciudad de México

La foto de mi madre observo, una imagen sepia que evoca nostalgia, una linda joven de inquieta mirada, de cabello negro y piel angelical. Recuerdo sus risas, sus cantos, sus frases, su voz recia, imponente, su presencia digna, sus largos silencios, pienso en la que fue. Me cuentan que en todo, ella era capaz; cantante, modista, partera, actriz, rezaba en velorios, cantaba en las fiestas, madre, hermana, hija, ama de casa, mujer. También cocinaba, tejía y bordaba, era sanadora, mejor que un doctor, para todo ello, era sinigual.
¿Cuándo la perdí? Yo, desde muy niña, la dejé de ver. Hace algunos años, ella trascendió, ya era viejecita, ya estaba enferma, pero aún luchaba con todo su ser. Se fue aún más digna, más grande, más bella. Al final del tiempo, todo tenía sentido; la vida, ella la había vivido, nunca la dejó pasar.

Madre
Ana Luz Carbajal Moll Munguía, Estado de México

Amorosa e inocente,
ninguna en comparativa
Apetente de la vida,
mujer permisiva.
Adiestrada y complaciente,
en sociedad bienvenida.
Despertaste indecente,
a la injusticia y lascivia.
Equimosis naciente,
apegos mortecinos.
Palabras inocentes,
en insultos convertidos.
desamor de tu madre,
desamor de mi padre,
desamor de los tuyos,
desamor copata.
Ejemplo de sumisión,
de lucha constante.
Sin valor agonizaste,
quienes tanto procuraste.
Ahogado tu llanto,
Ahogado tu valor,
Ahogado tu esfuerzo,
Ahogado tu sufrimiento.
Lapidado tu recuerdo,
la remuneración tu anhelo.
Consumido tu cuerpo,
Amnesia al mal momento.
Grito fuerte y alto,
Lo que no me enseñaste.
Onro todo el tiempo, dirio
Lo que a tu amor remito.

En mi otra piel
Alma Delia Cuevas Cabrera, Michoacán

Me han tatuado en el estigma de ser mujer, antes de descubrir lo que soy
en medio de esa oscuridad me han dejado a un lado
no han conocido mi voz, se arranca de mi pecho adornado de pájaros.
Mis tobillos sujetan cadenas, sentencian mi modo de actuar
en esta ley donde la igualdad, es el invento de propiedad y leyes
no contemplan mis sueños de fortalecer mi nación.
Solo he sido la acémila, he cargado culpas de generaciones
he parido hijos en el desaliento de sus miradas
han desaprobado mi decisión de cambiar la faceta
y crear ambientes para crecer y volar otros cielos.
Con mis hijos en la espalda he caminado por calles desconocidas
he abandonado un marido que a palos me trato
he sido quien saciaba su piel y su hambre con un buen plato
lo espere cada noche para alentar su día
decirle de un mañana diferente, me dejo hablar con la pared
y aprendí a discutir conmigo misma.
Soy peregrina en la búsqueda de mi propio yo
de mi identidad perdida a la que tengo derecho
al ser señalada por tener el aire entre mis brazos.
He llevado el bordado en mi frente, el trabajo en mis manos
y el eco de mi voz fuera de todo mi cuerpo.
En esa invisibilidad he sido yo más feliz al ser ignorada
que, en la violencia, en cicatrices que hablan por mí.
Miles yo desaparecidas al querer saber de la superación
han sido sus rostros el mío, miles de huesos sin flores
solo soy la cifra de asesinadas por su propio marido
soy la que tratan de mercancía, la que cuentan en números.
Soy esa mujer que camina sobre el aire del dominio
de vivir hoy y estar muerta mañana.

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