Adicción a las redes sociales

-Nueva epidemia.

-Atrapados en el internet, una sociedad condicionada al estímulo, respuesta.

Por: Marina Vilchis Herrera.

El abuso de las redes sociales provoca alejamiento de la vida real, induce ansiedad, afecta a la autoestima y hace perder capacidad de autocontrol.

Este lunes sé que padeció la caída de redes sociales, como: Facebook, instragram, whatsApp, nos dimos cuenta que somos dependientes a estos sitios y que, peor aún, las futuras generaciones están siendo educadas por este tipo de plataformas, ya que les damos a nuestros hijos acceso y uso de estos sitios, en lugar de educarlos y estar al pendiente de ellos.

Independientemente de que sea un monopolio, Mark Zuckerberg es el creador, fundador y director ejecutivo de Facebook. Y esta red social no es la única ‘en manos’ del ahora empresario.

WhatsApp Messenger, fundada en 2009, es una aplicación líder en mensajería instantánea. Su función consiste en, a través de teléfonos inteligentes, enviar y recibir textos y se ha convertido en una necesidad, ya que han desaparecido los teléfonos de casa, los teléfonos públicos, los telegramas y han sido sustituidos por tecnología, que es un arma de doble filo, que en muchas ocasiones se hace mal uso de ella.

Las redes sociales y los sistemas de mensajería son atractivos para los jóvenes, porque su sistema de funcionamiento implica respuesta rápida, las recompensas inmediatas y la interactividad.

El uso, en principio, es positivo, siempre que no se dejen de lado el resto de las actividades propias de una vida normal (estudiar o trabajar, hacer deporte, practicar las aficiones, salir con los amigos o relacionarse con la familia). Otra cosa es cuando el abuso de las redes sociales provoca alejamiento de la vida real, induce ansiedad, afecta a la autoestima y hace perder capacidad de autocontrol.

Las motivaciones de las personas para tener cuenta en Twitter, Facebook o Instagram, son múltiples: ser visibles ante los demás, reafirmar la identidad ante el grupo, estar conectadas a los amigos o intercambiar fotos, vídeos o música.

A su vez, el WhatsApp puede facilitar el enganche, porque es gratuito y a menudo no se desconecta por hábito (al mirar la hora, ya se sabe si una persona tiene avisos e incluso la entradilla de los mensajes) y porque permite controlar a los demás (si han leído el mensaje, si están en línea, a qué hora ha sido su última conexión).

Hoy en día, Facebook es ya un servicio de redes y medios sociales en línea, con sede en California.

Estar ausente de las redes sociales, aunque sea por cortos periodos, conduce a síntomas clásicos de abstinencia, como el ansía de conectarse en línea al menos tres veces al día, aburrimiento y cambios de humor.

La adicción acaba por consolidarse cuando se produce un uso abusivo descontrolado, aparecen síntomas de abstinencia (ansiedad, depresión, intranquilidad) ante la pérdida temporal de conexión, se establece la tolerancia (es decir, la necesidad creciente de aumentar el tiempo de conexión) y de ahí derivan consecuencias negativas para la vida cotidiana.

En estos casos el sujeto muestra un ansia por las redes sociales y se produce un flujo de transrealidad que recuerda la experiencia de las drogas. Es decir, surge un efecto bola de nieve: los problemas se extienden a todas las parcelas de la persona afectada (salud, familia, escuela/trabajo y relaciones sociales).

Aquí lo importante es resaltar como nos está afectando a nivel psicológico y está creando dependencia en una sociedad guiada por las modas, se denomina “tecnófilia” y es la adicción creada hacia la tecnología o dispositivos relacionados generalmente con computadoras, informáticos y móviles.

Las características de una persona con tecnófilia son las siguientes:

-El aislamiento familiar y social del sujeto por estar utilizando la tecnología.

-La incomodidad que presenta al ser alejado de la tecnología y su reacción emocional al estar sin ella.

-El uso de la tecnología a escondidas.

¿Cómo se puede superar la tecnófila?

  1. Reconoce que tienes un problema.
  2. Recapacita sobre lo que te hace feliz.
  3. Entiende que tu realidad no es virtual.
  4. No dejes de perseguir tus sueños.
  5. Ten paciencia.
  6. Pide ayuda profesional.

¿Cómo combatir la tecnología?

Recomendaciones indispensables:

-Potenciar en nuestros hijos actividades de ocio saludable (deporte, lectura, manualidades, actividades al aire libre, etc.)

-Establecer con ellos una relación de confianza que nos permita hablar y dialogar de forma sincera y abierta.

-Controlar los tiempos de uso de las tecnologías.

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