Arena Suelta

Arena suelta 

Por: Tayde González Arias 

FUERA ANA GABRIELA GUEVARA 

Toda persona que realiza un trabajo, tiene derecho a recibir por esa labor un salario, estando obligado a realizar con profesionalismo y total empeño esas tareas, por las que se le paga. 

Si bien es cierto que se puede trabajar para el sector privado en donde además se exigen resultados o lograr ciertas metas, tenemos a los funcionarios o quienes trabajan en las administraciones municipales, estatales o federal, que en algunos casos se sindicalizan y en muchas otras veces ocupan plazas de confianza, es decir son de las confianzas de sus jefes, o se mantienen en esos espacios por recomendación directa. 

Se dice que el primer acto de corrupción es aceptar un cargo o puesto para el que no se es capaz, lo que implicaría que todo funcionario debería saber hacer la tarea que se le encomienda, técnica, y vocacionalmente. 

Todo gobierno sufre un desgaste porque no se acaba de cubrir la necesidad o las solicitudes sociales o de los gobernados, especialmente en los países en donde los pendientes son muchos , y la corrupción es un mal que les ha sumido en el tercermundismo. Pero cuando ésta desaprobación viene por la falta de sensibilidad, profesionalismo o cautela de los funcionarios públicos, quién tiene las tiendas o es el jefe máximo, debe tomar decisiones, que han de ir desde la amonestación hasta el depósito de esos trabajadores ineptos. 

Más allá de las filias y fobias, políticas, es preocupante que quien hoy día encabeza la Comisión Nacional del Deporte por sus siglas  CONADE, se atreva no sólo a no apoyar al deporte, siendo que es esa la tarea primordial de su despacho, sino que a falta de tacto mandé a vender cosas y diversos productos a los deportistas. Y aunque se trate de sólo narrativa, o sean palabras no necesariamente groseras, lo cierto es que Un funcionario debe cuidar su actuar y su boca, de tal suerte que ni su interpretación en lo que diga, de lugar a señalamientos o falta alguna de respeto. 

Ana Gabriela Guevara Espinoza, no ha logrado desempeñarse ni siquiera la mitad de bien, de lo que había alcanzado como campeona  mundial en 2023, aquello superó en tiempo récord ahora tiene en común que también en muy poco tiempo se ha hecho de enemigos Pero del mismo gremio del deporte, por qué no sólo ha dejado sólos a los deportistas, sino que además les han quitado desde su administración al frente de esa dependencia, beneficios como becas, salarios y pago de entrenadores entre otros. Se ha metido en marañas jurídicas, y ha justificado nuevamente su opaco trabajo e incluí obscuro al ser señalada por ser algunos medios y encuestas como la funcionaria más corrupta. 

Ana Guevara , se debe ir ya de la CONADE, debe dejar ese espacio porque no hay manera de que se solucione siquiera la mala relación que tiene con muchos de los atletas. 

Aunque en el Senado de la República, se ha pedido por parte de una Senadora de oposición que comparezca la Directora General de la CONADE, es ella la que por vergüenza debiera poner la renuncia en la mesa del Presidente, y de no ser así que sea el propio ejecutivo el que le dé las gracias, antes de que le siga haciendo más daño al deporte nacional. 

El Presidente de México, debe de dejar de pensar que todo es a causa de la mafia del poder y que las críticas no sólo vienen de la oligarquía o los que le quieren hacer daño, y ver con mayor claridad que el equipo que eligió no está dando en algunas áreas, los resultados que prometió o desea. 

Como se sabe, un solo hombre o una sola persona no puede hacer todo, y es esencial el equipo bien preparado y sensible, ante esa máxima, ha de escogerse al más idóneo y preparado hombre y mujer que en cada espacio realice los esfuerzos que pongan en los más altos estándares al deporte, la educación, la salud, entre otras, según sea el caso. 

Como ha sido claro, en entrevistas, entre los comités y organizaciones de los diversos deportes Ana Gabriela, ya no los representa y sus declaraciones, casi siempre , son frías y hasta violentas, lo que ha llevado a que se fracture lo que debiera ser pura concordia en el deporte. 

Ojalá que ya no le dé más vueltas su jefe, y ponga a alguien que llegue a subsanar las heridas que ha causado con su actuar y no actuar la directora en cuestión, 

Esperemos que la permisividad con la que se ha conducido por parte de su jefe Guevara, no permita llegar hasta el 2024, opacando las carreras brillantes que hasta hoy han tenido nuestros atletas sin su apoyo, parcial o total. 

También vale un llamado al Senado o la Cámara de Diputados , para que dentro de sus atribuciones, llamen a dar cuentas a esos funcionarios que por ser de todas las confianzas del Presidente, no son pasados por la lente, ni cuestionados, y hacen lo que quieren.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *