Despertar de la tierra  

Autor:​​​​​José Luis Valencia Castañeda

¿El futuro existe?

El futuro parece indescriptible, desconocido y enigmático. Un tiempo que pareciera no llega, a pesar de que todos tenemos el futuro en nuestros actos y en nuestras palabras. Es un concepto subjetivo y requiere de tiempos verbales para poder interpretarlo. Entenderlo es imple, si le ponemos un poco de atención. La tierra ha entrado en un futuro y ha salido hacia un pasado, para poder equilibrar su energía.

Hemos escuchado hablar mucho del cambio climático, de la contaminación ambiental, de polución, de extinción masiva de animales, y suena congruente el discurso y los escenarios, vemos a diario zonas devastadas por incendios, inundaciones, sismos, heladas o por la acción misma del hombre y creemos que el futuro nuestro está comprometido, como seres vivos, que la tierra no podrá sobrevivir a nuestros actos, que derivado de la acción del hombre la tierra morirá.

Y nada hay más lejano que ese escenario. Ese futuro no llegará nunca, la tierra es un ser vivo, inteligente, y con acciones propias, no provocadas por el hombre, son provocadas por las energías que entran y salen al espacio infinito, el hombre solo está dañando el cascarón, similar a si una hormiga rasga la uña de un humano, así de grave es el daño, bastaría un testerazo y la hormiga moriría, pero no se dará porqué es necesaria la hormiga, solo hará la acción necesaria para mantener el equilibrio necesario.

Decíamos, que el hombre vive el futuro en todas sus acciones, en todas sus palabras, yo mismo experimento el futuro en mis acciones, al escribir este libelo, ustedes lo leerán en mi futuro, todos los que lo lean, serán hombre y mujeres del futuro, aun no existen para mí como lectores, pero lo harán en un futuro, ¿Qué tan lejano? No importa, lo importante es la acción en el tiempo, que no es este, pero aun no entiendo cómo se maneja el futuro en sí, ni como la tierra maneja su futuro o sus futuros.

Tengo una curiosidad extraña, sobre cómo el hombre ha llegado hasta donde lo ha hecho, con vida. Si existen evidencias tangibles del odio que el hombre se tiene a sí mismo, hay muchas guerras, muchas muertes violentas, como si el hombre no tuviera un atisbo de humanidad, como si el alma hubiese salido de sí, para instalar un arma. Por algo, solo las diferencia una letra, quizá haya algo de relación entrambas ¿Cómo le habrá hecho el hombre para sobrevivir a su propio odio y miedo? Quizá la tierra haya hecho algo para mantenernos con vida, a pesar de nosotros mismos.  

Hoy en día, vemos con tristeza que el hombre que se odia a sí mismo sigue luchando contra el mismo hombre que se odia a sí mismo y la ignorancia de los demás hombres hace que caiga en la trampa del nacionalismo, de la ambición y del poder, porqué traer un arma te incita al poder. Un arma en manos de un idiota es peligrosa. Los que se pierden en las emociones, son seres desequilibrados, que deben ser eliminados.

La tierra, como ser con vida propia, tiene sus trucos, que ahora solo suenan a ciencia ficción, pero que mañana será algo común. Sus trucos los usa para mantener el equilibrio. Veamos la teoría de la que se trata; primero, dejemos una nota al calce, las zonas donde se producen las guerras más crueles, sangrientas, genocidas y brutales, es la misma en la que han estado sucediendo todas las guerras con esas características, en todos los tiempos que están registradas en la historia, y es la misma zona donde hay guerras ahorita: en la región de Ucrania, Irán, Irak, Turquía, Jordania, Israel.

Allí peleó Alejandro Magno, allí peleó Jerjes, allí peleó Julio César, allí peleó Atila, allí peleó Moisés, allí peleó Aníbal, allí peleó Mussolini… es la región más dañada por la maldad del hombre, aunque sea donde inventen las historias más grandes de heroicidad, no deja de ser violencia, aunque se inventen historias de grandes estrategas, de batallas excepcionales, no deja de ser alrededor de la muerte y de genocidas, como si la tierra necesitase de eso.

Considero que esa región es el bastión más grande que tiene la energía oscura y donde más fuerte es la batalla por el poder de la tierra, energéticamente hablando. Las revoluciones en todo el mundo, son solo pequeños destellos de violencia que se apagan a los pocos lustros, y son focalizadas y redimidas con mayor rapidez, más la zona del medio oriente es una hoguera constante. Con esta aclaración, veamos la teoría que existe circulando referente a que la tierra es un ser vivo e inteligente, que se protege a sí misma.

Esa teoría dice que ya ha habido tres guerras mundiales, la primera fue entre el año 1522 y 1523, y fue nuclear, Europa quedó destruida y con múltiples daños. Los conquistadores, que no descubridores del nuevo continente con Hernán Cortez a la cabeza, fueron los proscritos de esa guerra, traían armas de destrucción masiva, con tecnología muy avanzada, lejos de que los habitantes de la región de Mesoamérica fuesen conquistados por la ignorancia y la superstición, fue más por el uso de armas atómicas que ya se usaban en aquella región de Europa, con eso le fue fácil destruir a un imperio que no las tenía, y que no tenía las enfermedades común de aquel continente. 

La segunda guerra mundial sucedió entre los años 1817 y 1820. En esta etapa la humanidad fue destruida en gran medida, quedando solo grupos reducidos que después fueron integrándose a las ciudades de nueva cuenta. Los que quedaron vivosfueron reseteados para olvidar todo el horror de la guerra, que abarcó a la inmensa mayoría de la población. 

En esta guerra también participaron seres de otros mundos, que fueron los encargados del reseteo mental de la población, una de las características más tangibles de esto, son los cementerios, todos los anteriores cementerios fueron destruidos por la guerra, una vez establecido el orden en 1820, reestructuradas las sociedades, empezaron nuevamente a generar nuevos cementerios. Esa es la razón por la que no hay cementerios con edades inferiores a esas fechas, los que quedaron empezaron a recordar paulatinamente la memoria de sucesos pasados, basados principalmente en vestigios que quedaron regados, que, por recordarlos dentro de la memoria colectiva, así se fueron recreando las memorias, que son escasas entre 1500 y 1800.

Es poco lo que se conoce de ese tiempo, y la tercera guerra mundial sucedió en el año 2021, y esta iba a ser de proporciones catastróficas, que incluía la destrucción de la tierra. En ella participaban civilizaciones de otros mundos, muy avanzadas, pero la tierra no lo permitió, se desplazó un poco y cambió de dimensión. Mientras se daba salida a esa energía de destrucción, nosotros estábamos entretenidos con una pandemia inventada para distraer nuestra atención, en tanto la tierra migraba.

Mientras sucedía esto, el tiempo parecía correr más aprisa, los días terminaban más rápido. Eso es consecuencia de ese cambio dimensional. Los hombres de esta tierra no nos enteramos de esta guerra, porqué fuimos nuevamente reseteado para no desequilibrar nuestro cuerpo, sin embargo algo sucedió en la sociedad, que empezó a ser más consciente de la vida en su totalidad, empezó a ser más consciente de sí mismo, empezó a ver al hombre como lo que es, un ser multidimensional, y con dones de poder, empezó a entender que la vida no solo es biología, que hay algo más allá del solo cuerpo y mente, las fronteras del conocimiento se han abierto.

El tiempo que fue usado de manera eficiente durante el confinamiento dio como resultado a seres más abiertos a la nueva era de la información, y que ya no acepten todas las falacias de los gobiernos, ni de sus redes sociales. Saben que vivimos en una constante mentira, que nos han engañado en todas las áreas públicas, tanto en política, como salud y educación, que hay algo más allá de la realidad que percibimos. La tierra dio un giro dimensional y regresó con nosotros renovados, en el año 2021, denominado año bisagra, que movió los hilos de las conciencias, y creo unas nuevas, en un nuevo tiempo.

Ese trabajo lo hizo la tierra para no perecer por culpa de los seres que han sido creados sin alma. Elalma es la energía que nos hace experimentar los sentimientos más grotescos del hombre, la ira, la gula, la pereza, la envidia, la soberbia, la lujuria y la avaricia. Entendemos que la mayoría de los seres humanos cree que esos sentimientos son naturales y los consideran normales dentro de los patrones de comportamiento y que todos debemos experimentarlos en la vida. No saben que existen porqué los creamos y dejaran de existir si así lo decidimos.

los sentimientos no existen para ser experimentados, sino para ser superados y eliminados. La tierra es un buen receptor de todas esas energías y las transforma en vida, bastará con ofrecerle los sentimientos, caminando entre los árboles, en las playas o en el campo, y dejar que la mente regrese a su estadio de paz y tranquilidad. 

Vemos pues, que el futuro puede ser modificado, la tierra lo hace para protegerse, nosotros tenemos la capacidad de crear un futuro, nuestro futuro, ¿Qué tan distinto sería? Diríamos que será solamente lo que suceda en nuestra consciencia, en nuestra percepción y no será de otra manera.

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