Despertar de la tierra

Despertar de la tierra      

Los dioses chinos y su declive

Cuando tu soberbia te hace decir tonterías y no estás preparado para afrontar las consecuencias de tus dichos, viene la catástrofe y: “lloras, te lamentas y culpas a tus dioses de todo el infortunio”. China ha jugado en grande, tal y como es su territorio y su densidad poblacional, con tal de mantener un estilo de vida que apenas están experimentando: están pasando de ser un sistema comunista (apenas en 1945), a uno llamados social comunista o a uno llamado capitalista, que aún no lo señalan en el papel, en la práctica lo es, y que les está gustando, esto basado en el consumo intensivo de productos netamente capitalistas, como el dispendio extenso de autos, teléfonos inteligentes, comida chatarra y servicios que dan “estatus” o “comodidades”.

 Eso conlleva el uso intensivo también de materias primas, más la ambición del hombre no prevé que la naturaleza resienta el ser esquilmada, explotada y modificada al libre arbitrio del hombre. Los chinos tampoco, a pesar de que lo saben, no les importa, creen que sus pequeñas acciones no tendrán consecuencias, a pesar de tener los eventos naturales más fuertes en estos días y que les están causando problemas, y lo justifican en que son eventos aislados. Sin embargo, la historia nos dice lo contrario.

La naturaleza está actuando de manera brutal, por qué no se rige bajo la batuta del hombre, la naturaleza se guía por las leyes propias. Una de ellas es la causa y efecto. Toda causa tiene un efecto y a todo efecto le precede una causa, en una relación simbiótica y cíclica, con ondulaciones similares al contoneo de una serpiente que la mantiene en equilibrio entre frío y seco, entre día y noche, entre sequía y lluvia. Más el hombre en su necedad, con una contumaz soberbia, la modifica y la “embellece”, a su criterio estético.

Más la naturaleza no obedece a criterios estéticos, sino de vida simbiótica y reacciona, el hombre cree que puede modificar la naturaleza sin sufrir ningún daño, y como la reacción de esta se da en su tiempo, el hombre cree que no pasa nada, que no tiene consecuencias. Por ello el hombre actúa sin moral y sin memoria. Si lo necesita, modifica el curso de los ríos, modifica el curso y calidad del aire, modifica el curso de la lluvia, crea lluvia y modifica su propia vida en un afán de obtener una comodidad momentánea y una aceptación de sí mismo, aunque fuese pasajera.

 Allí se encuentra el común o la muchedumbre, el significado de su felicidad y como los inteligentes y abusivos saben lo que significa para la muchedumbre esa palabra, aprovechan esta bajada de guardia para venderles espejitos. Así nace el negocio de darle paliativos al común para que se “sienta feliz”. Desde luego, son conscientes de que estos no saben que la pueden encontrar en el sí mismo, a los amantes del negocio, los vividores del ingenuo no les importará el daño que puedan provocar a la naturaleza con tal de tener al común postrado ante sí y crédulo ante esas pequeñas cápsulas de felicidad que les venden. Así China ha entrado a la rueda del Samsara del consumismo, con una avidez brutal. Así de brutal es de esperarse la respuesta de la naturaleza.

 Ese país ha pasado en tan solo 50 años de ser un país productor de materias primas a ser un líder económico de referencia, la primer potencia económica del mundo, sus exportaciones están en todo el mundo, no hay país que se salve de tener un producto hecho en China, o con insumos producidos en este país, este crecimiento exponencial trae consecuencias adversas desde luego, es ley, vemos como nacen en este país los grandes basureros, las enormes concentraciones de personas con sus enormes problemas, la expoliación sin precedentes de la naturaleza, la contaminación en todos los ámbitos y las enfermedades de la muchedumbre, sin embargo, aupados los chinos en su enorme potencial tecnológico, en su gran penetración mundial y una creciente demanda de sus productos, se han colocado en la cima como los dioses, y se la creen, creen que puede modificar a su antojo toda la creación, que pueden copiar inclusive a la naturaleza, están creyéndose inmortales y superiores.

 Vemos que efectivamente, son muy eficientes en sus creaciones, las multiplican con eficiente rapidez. De allá salen ahora las mejores marcas tecnológicas, como Apple, Nokia, Volkswagen, Nike, Samsung, Armani o Prada, que son propiedad intelectual de otros países, pero que allá se manufacturan, que allá solo usan la mano de obra barata y de calidad para sus productos. Por muchos años China era maquilador favorito de las grandes trasnacionales por esos motivos, pero hoy no solo es el principal maquilador, es ya un gran generador y productor de tecnología, con marcas propias, como Xiaomi, Huawei, JAC, Lenovo, Ali baba, Hisense, ZTE, TCL, BAIC o FAW de las más reconocidas.

Es el mayor productor de componentes para autos, electrónica y herramientas y líderes en manufactura, esta explosión económica les ha permitido tener inversiones en distintos países y dueños de acciones de las más grandes marcas de presencia mundial, eso lo hace un país poderoso, incluso más allá de lo que serían países como Alemania o Estados Unidos, este poderío trae consecuencias funestas para la naturaleza y se manifiesta ya en todos los países que participan y principalmente dentro del suyo, vemos hoy como la polución ya está surtiendo efectos negativos en la salud de los propios habitantes, que provocó la sospecha sobre el origen del coronavirus en Wuhan, que se sumaban a los casos de afecciones respiratorias, ese fue el principio sospechoso de que algo no andaba bien en China, a pesar de que su poderío tecnológico y económico seguía creciendo. El mundo cada vez dependía más de los suministros de este país, desde un piso de piedra natural, un elevador, resinas o componentes electrónicos paraban a la industria mundial, por los compromisos adquiridos.

 Después de la proliferación del virus, los dioses no pudieron salvar a los chinos, ni los dioses de la ciencia, ni los dioses espirituales. Quizá estos últimos no tenían esa misión, lo que resultó es que empezaron a morir chinos y a establecer cercos sanitarios grotescos, y no era para menos, haya sido provocado o no, el virus provocaba serios problemas de salud, hasta la fecha. El virus se ha extendido en todo el mundo, si es una guerra bacteriológica por parte de China para el mundo, no tardará en recibir de regreso su castigo, los tiempos en la actualidad corren muy rápido, los castigos se reciben casi de inmediato, y acorde al tamaño, será la carga, así lo están viviendo los chinos y esto apenas empieza, las muertes están aumentando, ahora por exceso de lluvias, China tiene todas las cartas, por lo tanto tiene todas las sospechas, las cuales empezarán a caer una a una conforme se avance en su declive climático.

 Los dioses científicos están batallando para poder mantener el débil equilibrio del sistema natural de la tierra y están buscando opciones para poder mantener su estatus económico en equilibrio contra lo que la naturaleza les permite, al final los que más sufren son aquellos empujados a consumir y que no saben que pueden salirse de esa cadena de valor, pero no quieren, se sienten cómodos siendo otra persona que no han sido, porque les hacen creer que son mejores consumiendo lo que les mandan.

Sabemos que consumir es destruir, es directamente proporcional, así que veremos cómo se eleva en la cima del poder económico y tecnológico y veremos cómo caen en la sima de la destrucción y muerte, tarde que temprano su propio ego los matará, vemos con preocupación que China rehusó la investigación que se pretendía hacer para encontrar el origen del virus en Wuhan, ¿Qué razones tendrá?, pueden ser muchas, desde evitar la simple injerencia internacional y espionaje, hasta el que efectivamente el origen haya sido allí y que haya sido provocado a propósito con el fin de desestabilizar a los poderíos económicos y hacerse con la égida.

 Le salió bien por ese lado, sigue siendo la referencia ahora el producto Chino, pero en el interior las cosas no pintan bien, el planeta no es eco-fascista, es un ser vivo equilibrador y pareciera serlo al empezar con la aniquilación paulatina y constante, empezando con la población envejecida, que está siendo mayoría en los países desarrollados. Ese fue el objetivo del virus. Mientras la natalidad va a la baja, los eventos al alza.

 Decíamos que China está a punto de convertirse en noticia, ahora por las consecuencias de su propio afán destructor basado en la construcción y consumismo, o la provocación a propósito de climas extremos, como fin modificarlo a su antojo. Esto le está provocando una crisis climática, no solo en el interior, sino a toda la región. Vimos que el miércoles 21 de Julio de 2021, llovió copiosamente, el presidente de China Xi Jinping calificó de “extremadamente grave” la situación de la Zhengzhou, la ciudad más afectada por las “inéditas lluvias” que han azotado el centro del país, muchos embalses se reventaron, provocando daños cuantiosos y algunas muertes, unas 200 mil personas fueron evacuadas de Zhengzhou, ciudad con más de 10 millones de habitantes, son las precipitaciones más fuertes sucedidas en 60 años. Algunos señalan que son las peores lluvias sucedidas en mil años, cayó el agua en un día, la que normalmente cae en un año.

 Situación similar a lo sucedido en Alemania y Suecia, el ejército Chino logró desviar agua de una presa cercana a Zhengzhou, volando una ladera para quitarle presión a la presa y no se reventara y provocara una catástrofe mayor, esta vez, los dioses chinos fallaron, como fallaran irremediablemente conforme pase el tiempo y los eventos se le vayan sumando paso a paso, las inundaciones no solo se dieron en Zhengzhou, se dieron en 7 regiones, con más de un millón de evacuados, y con decenas de presas reparadas, se sumará a esto, las tormentas de polvo que suceden al norte del país, los sismos en distintas regiones del país, los desplomes de edificios, los deslaves de montañas, estaremos pendientes en la información que llegue de China, sus programas de modificación del clima darán mucho de qué hablar, la naturaleza parece que les acomoda el cañón hacia el pie, los chinos están a punto de dispararse al pie y llevarse entre manos a sus vecinos.

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