Despertar de la tierra

La quinta dimensión

La tierra está cambiando enormemente, vemos a la muerte acercarse a nuestra casa. Ya no hay punto de retorno. Nuestro destino está echado, moriremos para que la nueva raza tenga que surgir. No hemos hecho nada en absoluto para modificar nuestras costumbres, así solo nos queda caer en la espiral de los nueve círculos del infierno. Solo aquellos que cristifiquen su espíritu tendrán la capacidad de bajar conscientes y salir para emerger y poder ascender a los nueve círculos de los cielos, y para ir a los cielos ya no necesitarán a las religiones.

 La etapa de los intermediarios ha terminado, la pandemia desenmascaró a los fieles, no a los sacerdotes, no a los curas, no a los predicadores de la palabra fácil. Desenmascaró a aquellos que tenían fe en algún grupo religioso. Los milagros no llegaron a las multitudes, a pesar de pregonarlos, a pesar de que los soplos divinos salían de las pestilentes bocas de pastores maledicentes y mendaces. Ellos caerán en la desgracia que se han creado, morirán podridos por dentro buscando el milagro que ellos mismos profesaban, sin créeselas, ni repitiendo mil veces la misma mentira, tal y como lo hacen algunos mercaderes de la fe.

 La pandemia del Covid19 desenmascaró a todos aquellos que curaban lo incurable, no han podido salvar a sus ovejas, muchos ni siquiera se han salvado a sí mismos. Los milagros dejaron de aparecer en televisión, ellos mismos dejaron de aparecer, la gente les exigía salvación y no sabían darla. Si la muchedumbre supiera que la salvación no está en la creencia de ser salvados por otros o por dios, sino que deben ser salvados por sí mismos, ayudados por los seres de luz que están en todas las dimensiones, aun en aquellas que nos son todavía desconocidas, como la dimensión de la luz, esa que algunas personas tienen la capacidad de ver, una vez anuladas otras capacidades. Ellas ven espectros de luz velados a los comunes, es imaginar solamente el cómo nos ven los seres que están en la luz o han trascendido a la vida, cuando ya no hay cuerpo, cuando solo está el espíritu viajando en su ascensión.

 Así como está la tierra girando en espiral ascendente a la quinta dimensión, en donde la conciencia colectiva entrará en otra etapa espiritual, dejando atrás los egos que nos han causado tanto daño, dejando atrás la etapa de las religiones. En la quinta dimensión los hombres serán responsables de sus actos, no culparán a los demás de sus erros, pero antes de que eso llegue, habrá una purga, habrá una etapa de siega, como cuando el trigo está listo para la cosecha, cuando el maíz se ha secado en su panta y los granos empiezan a desmoronarse de la mazorca. Así estamos hoy y ahora en la tierra, adaptándonos a una nueva frecuencia vibratoria, ya mencionada por Schumann, y que nos permitirá elevarnos a la quinta dimensión.

 La forma de interpretar este salto no solo tiene acepciones esotéricas o conspiracionales, también tiene su racionamiento desde la ciencia, que busca las respuestas desde el método científico, aunque la subjetividad de la mente sea trabajada como la subjetividad de la energía, que solo ven las consecuencias de los sucesos, pero no el proceso, porque se requiere otro tipo de mente para entender la lógica. Ya llegará el tiempo en donde la explicación y la experimentación de esta nueva energía o esta nueva manifestación de ascensión a la quinta dimensión sean consideradas normales, tal y como la normalidad de los eventos funestos nos está sorprendiendo con rapidez.

 Día con día absorbemos las noticias funestas del mundo como algo que debe pasar e integrarse a nuestro inconsciente, morirán personas buenas, otras no tan buenas, lloraremos a nuestros muertos, otros llorarán a los suyos y seguiremos vagando en esta piedra alrededor del sol y este alrededor de su sol principal y este en la galaxia y esta tras su agujero negro, así iremos adaptándonos a quedarnos más y más solos, hasta que la tierra logre el equilibrio que necesita en este tiempo.

 Decíamos que los científicos también buscan explicaciones basadas en la experimentación para el salto cuántico, dicen que la quinta dimensión es diminuta e imperceptible para el ser humano, igual que la energía del inconsciente, igual que la energía de la atracción, y ubican a la quinta dimensión entre el universo visible y la materia oscura, esta sería atravesada por una partícula hipotética que señalaría el camino para llegar a la materia oscura, ¿tendrán razón?, quizá sí, desde su perspectiva la tendrán, pero hay otras perspectivas, que se manejan desde la energía universal, punto coincidente entrambas, “la energía”, uno en partícula, el otro en conciencia, así la concepción de la quinta dimensión en conciencia es más complicado de explicar, por lo tanto de entender, ¿Por qué?, simple, no estamos preparados para recibir la información.

 Más fácil explicar la vida y la muerte desde una perspectiva médica, desde la biología y sus ciclos, que, desde la espiritualidad, o desde la física cuántica. Pero ese es el siguiente paso del hombre, entenderse desde el desentendimiento. El salto cuántico está sucediendo, y tenemos que buscar la semántica para entenderlo, y después explicarlo, así que veamos cómo podemos definir a la quinta dimensión desde el modelo cuántico. En el momento en que la tierra asciende a la quinta dimensión, queremos entender que pasa por un proceso energético, que al ser una energía que no es visible para todos los humanos, podemos decir que no existe y se tiene que explicar conforme los sucesos de su existencia se van manifestando.

Al menos esa manifestación de la ascensión se ve en el cambio físico de la tierra: los volcanes, los sismos, los huracanes, los incendios, los climas extremos y todas las situaciones que nos eran atípicas. Esa es la consecuencia de la entrada a la quinta dimensión en la tierra, y la podemos aducir sí, al cambio climático tan socorrido como demonio creador de maldad y que, para justificar también la muerte de muchos humanos, usamos a la moral del hombre como escudo, diciendo que es el hombre culpable de ese cambio climático. Evidentemente el hombre es el culpable de todo lo que le sucede, aunque tengamos frente a nosotros a alguien más que participa y que pareciera que es el responsable, pero no, es y será siempre el sí mismo el culpable de todos los eventos afortunados o no que nos sucedan.

 Ahora entendamos qué es lo que sucede a nivel cuántico al hombre cuando entra a la quinta dimensión, porqué debe entrar a la par y en equilibrio con la tierra, así que no solo será la adaptación a las nuevas circunstancias, a los nuevos modelos biológicos de la tierra, también a la nueva vibración, ¿Y cómo sabemos si estamos en equilibrio con la tierra? También es simple, si ya no peleas, si ya no discutes, si ya aceptas a los sucesos como parte de un todo, de una línea energética de equilibrio, estarás dando el primer paso. Si de pronto te suceden eventos en los anteriormente te desequilibrabas, como ira incontrolable y ahora lo que te producía ira, te produce una revisión de conducta, estarás entendiendo el camino. Eso te permitirá ver donde pisas. Aquellos que no lo vean sufrirán, y morirán sin la paz que genera vibrar al mismo nivel que la tierra en la quinta dimensión, entendemos que se dificultará explicar ¿Cómo vibrar al igual que la tierra? Y el ¿Cómo sé que lo hago?

Así que intentaremos hacer unas alusiones o alegorías, algo muy usado por Jesucristo para hacerse entender entre aquellos que no tenían la misma información que él, primero tendríamos que hacernos a la idea, desde la biología y desde la espiritualidad, que el universo y el hombre son un mismo organismo vivo, y que dios y la creación son un solo ser. Las dos situaciones no se contraponen, si las analizan son compatibles y como organismos en unidad, y como seres pertenecientes al uno que es Dios, debemos vibrar, o fluir al igual que ellos, porque somos ellos, somos parte y todo, como la teoría de sistemas tan usada en las conferencias de superación personal o conferencias de liderazgo organizacional, al fluir, estamos permitiéndonos ser uno con otros, como la gota de agua, que es un océano en miniatura, así el hombre en la tierra, así la tierra en universo, así la energía o espíritu en Dios, y conforme ascendemos a la quinta dimensión, somos personas distintas en conciencia, como el agua que fluye en el río, que hace al río diferente cada vez, por ese fluir, nunca es el mismo río, nunca es la misma gota de agua pasando por el mismo lugar. Así nosotros, nunca debemos ser el mismo, debemos fluir, siendo uno con la misma corriente energética.

 Cuando elevamos nuestra conciencia a la quinta dimensión junto con la tierra, somos capaces de entender a la vida desde otra perspectiva. La tercer dimensión, lejos de la técnica que nos señala como largo, alto y profundidad, a nivel planetario se refiere a la evolución progresiva, entendemos la fase del dolor, pretendemos identificar únicamente lo que vemos, somos seguidores de la ciencia, “si lo veo lo creo”, “si alguien con conocimientos superiores a los míos me lo justifica lo creo”,  aunque yo no tenga ni certeza ni confianza a pesar de los documentos, por ello en la ciencia es fácil caer en engaños, basta con que me invente un estudio, bastará con que lance al aire una mentira y la repita mil veces para hacerme de la mente débil de mi interlocutor, así se manipula a la las multitudes.

 Sin embargo, siempre hay personas que viven fuera de esa espiral decadente, que identifican a la tercera dimensión como el proceso evolutivo de la naturaleza, que incluye al hombre, animales, plantas y minerales, y con ella se tiene que unir para dar el siguiente paso, que es la quinta dimensión, donde entraremos a un conocimiento nuevo, entenderemos a la energía como una nueva dimensión. Ya hay seres aquí en la tierra que la ven, la interpretan y trabajan con ella, la entienden, de esa manera entenderemos el porqué del acortamiento del tiempo en la vida del hombre, el porqué de los días que transcurran tan rápido, y por qué la vida se va de la misma manera: tan rápido. Es momento de detenerse, de empezar a tomar la corriente cósmica lanzarse y flotar, para caminar al mismo ritmo que ella, a eso se le llama fluir.

 La quita dimensión ya no permite a seres con los egos elevados, se deshará de ellos, eliminará a los violentos, a los iracundos, a los ávaros, a los envidiosos, a los mendaces, a los prepotentes, a los lentos, se quedará con aquellos que caminen a su lado, si ya no peleas, discutes ni deseas el mal a nadie, estás en la senda correcta.

Tercera dimensión (Evolucion Progresiva) Es donde existimos los seres humanos, también es física y el tipo de conciencia de esta vibración es volumétrica o tridimensional, a nivel geométrico se perciben formas como el cubo y la esfera y los sólidos platónicos. Hay una percepción lineal del tiempo y el espacio, con la capacidad de recordar el pasado, proyectar el futuro estando en el presente. Se basa en la polaridad y la ilusión de separación, en el desarrollo de la identidad individual y la pérdida del sentido grupal.

La tercera dimensión es la experiencia directa de Causa y Efecto como resultado del Libre Albedrío y de la Elección. Esta es la frecuencia donde nos hacemos conscientes de nosotros mismos, desarrollamos el ego y creemos que estamos separados del todo. Es en esta dimensión donde nos percibimos más separados del todo que en ninguna otra, por lo tanto, es aquí donde al Ser Único se le presentan más retos de integración y crecimiento. En el ser humano comienza a partir del segundo año de vida, cuando el niño empieza a diferenciarse del entorno como individuo, a expresar sus deseos, a formar su ego. Es una etapa de aprendizaje muy importante, donde comienza la fragmentación. En tercera dimensión experimentamos un proceso de división del Ser que produce lo que llamamos personalidad. Es parte del trabajo de evolución el recoger y juntar todas las partes.

La tercera dimensión es la más conocida y hace referencia a todo lo material, el tocar de pies en el suelo. Es la que más vivimos en nuestra sociedad, con la que más nos identificamos y en la que más creemos y aceptamos. La excesiva identificación de nosotros con la materia es lo que nos lleva al excesivo miedo a la muerte, por ejemplo.

Si la segunda dimensión es el ante-proyecto, la tercera dimensión es la arquitectura. Es el proceso de construcción de la estructura y forma, tanto del pensamiento como de la irreflexión, dado que la creatividad no hace distinción entre ambas.

En la tercera dimensión la evolución es progresiva a medida que el avance de la conciencia se convierte en despertar, luego en despertar del Ser, y finalmente despertar a la Fuente. La evolución no es lineal; solamente es la experiencia del tiempo la que la hace aparecer así.

Como una secuencia de medida, el tiempo es circular, o de naturaleza espiral, y el tiempo parece acelerarse a medida que las dimensiones crecen o giran en espiral. Es por eso que el tiempo parece estar pasando con tanta mayor rapidez ahora de lo que era hace unos años atrás.

La tierra y la humanidad se ven supeditadas a un salto de conciencia. Esto ocurre actualmente entre la tercera y quinta dimensión por medio de un Puente de Conciencia o una Rejilla llamada la cuarta dimensión, pero de eso hablaremos más adelante.

La tercera dimensión ofrece la oportunidad para que todos hagan lo mismo. La tercera dimensión es la primera causa dentro de la Primera Causa. Es la experiencia del estado de ser dentro del Ser. Es la inconciencia convirtiéndose en conciencia; es el proceso de destilado del espíritu desde la forma. La misma se mide en «estaciones», períodos de letargo o invierno (inconciencia), despertar o primavera (nacimiento), crecimiento o verano (despertar del Ser), cultivo u otoño (rendición) y regeneración, renacimiento, renovación y ascensión de la espiral de ser o llegar a ser.

Cuarta dimensión (Transición) es la frecuencia donde regresamos a la conciencia de integración grupal, sin pérdida de la individualidad. Esta frecuencia ha sido llamada zona arquetipal o inconsciente colectivo, es el lugar donde residen los sentimientos, las emociones y los sueños.

En esta dimensión percibimos el tiempo en oleadas cíclicas o en forma de espiral. La cuarta dimensión existe como una posibilidad y probabilidad; es un recurso dentro del cual representar muchos escenarios sin la necesidad de experimentarlos en lo físico, por eso es llamado la dimensión de la imaginación y los sueños.

La cuarta dimensión les permite practicar y pretender que su plan sea meritorio de estado de ser creativo que ustedes son. Les permite experimentar pensamiento dimensional no-lineal desde una perspectiva de la tercera dimensión y ésta es una de las razones por las cuales se le llama un Puente entre mundos o escuelas de pensamientos.

La cuarta dimensión es el portal hacia la quinta. Es ahí donde existen muchos de los velos que los parecen separar o frenar. Los velos simplemente evitan que ustedes lleven experiencias incompletas hacia la quinta dimensión. Es como un campo de prueba para pensamientos e ideas, y solamente aquellos con frecuencias expansivas y creativas están realmente en condiciones de transitar las dimensiones.

Cada vez que un individuo o un pensamiento colectivo de conciencia creativa, transita el pensamiento dimensional de la tercera, cuarta y quinta, el mismo se convierte en multidimensional y la humanidad avanza un paso más en su sendero evolutivo hacia una percepción mayor.

La cuarta dimensión, mientras carece de consecuencia para algunos, porque es tanto no lineal y no físico, es lo que está listo para propulsar a la humanidad a alturas más elevadas. Existe en un campo cuántico donde se presentan simultáneamente todas las alternativas y posibilidades La cuarta dimensión es un tanto especial, hace referencia a todos los asuntos emotivos, deseos, pasiones y similares. Y tienen muchísima fuerza en nuestras vidas y por supuesto afecta a la tercera. Somos seres emotivos tanto como materiales, eso es indudable. Por supuesto que aquí tiene cabida el amor humano pero esa idea de amor está escrita en minúsculas Nuestro amor de 4ª dimensión es siempre condicional, es de esos de “te quiero… mientras”, “te quiero… sí etc”. Hasta el amor de una madre a su hijo es condicional pues al fin y al cabo en ese amor hay una condición: que sea el hijo. La madre Teresa de Calcuta tenía Amor incondicional, pero la mayoría de nosotros vivimos amores de cuarta dimensión. Y claro en esta dimensión también están los odios, que es la otra cara de eso que llamamos amor.

Hasta hace poco tiempo estuvimos en cuarta dimensión y eso nos llevó a nivel humano a sentir la necesidad de compartir con grupos, revisar nuestras relaciones, buscar sanación y crecimiento con terapias. También es la causa del desmoronamiento de estructuras físicas, económicas y políticas por mucho tiempo establecidas, que ya no se corresponden con esta nueva vibración. Y cada vez vamos a ver más cambios a todos los niveles de aquello que no se corresponda con la nueva energía. Es la frecuencia de la sincronicidad, la empatía y la telepatía. Es la última dimensión donde experimentamos con el cuerpo físico como vehículo de aprendizaje. En esta frecuencia percibimos la multidimensionalidad y nos damos cuenta de nuestra responsabilidad, al hacemos consciente que cada una de nuestras acciones afecta el todo.

Hoy llego hasta aquí, dándote el tiempo para que puedas abrir tu mente y corazón para entender el proceso que vamos experimentando. En la próxima entrega explicare que es la Quinta Dimensión.

Bendiciones de Luz

Isa…

Fte: Manual para la Ascensión de Serapis.

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