Despertar de la tierra

Despertar de la tierra

Cambia el ídolo, no la fecha.


Los inocentes ahora son aquellos que salvarán al mundo, los niños del ayer salvados de la maza violenta del poderoso, ahora democratizado por el libre acceso a la información, serán los que sostengan la luz del nuevo mundo, la nueva tierra está en proceso, cuenta el mito, que en el año cero de nuestra era, un gobernante cobarde, temeroso a lo desconocido, pero sabedor de su gracia, debía tomar una decisión, no permitiría que llegara un candidato a Rey sin que fuese de su familia, sin que estuviera dentro de la corte, y menos con el reconocimiento de reyes externos, y reconocido aún antes de nacer, eso era inconcebible, su poder sería puesto en balanza una vez que el nuevo Rey naciera, las personas empezaron a murmurar el final de un reino, y la llegada de uno nuevo, eso puso de malas a Herodes, su Judea, esa población amada estaba volteando hacía otro lado, a pesar de haber construido mucha infraestructura que lo hacía un reino poderoso y rico, no permitiría a nadie usurpara el poder, ni que se lo quitara siendo un niño, las voces se elevaban, el rumor crecía, la leyenda se hacía más potente, a la llegada de tres magos de oriente, fue el límite de su paciencia, la paranoia lo sofocaba, su mente embotada solo tenía soluciones draconianas, el rigor más fuerte que podía ocurrírsele a un ser humano, su apego al poder y su percepción de omnipotencia lo hacía delirar, su idea fue simple como aterradora, para terminar con la posibilidad de que alguien le quitara el poder, debía cortarse de tajo esa posibilidad, y la opción más rápida y efectiva era exterminar el riesgo, teniendo el mando de los ejércitos, los utilizó como extensión de su dura mano, el exterminio debería se total, completo, Roma no permitiría que un Reyezuelo de las provincias destronara a la mayor potencia del mundo conocido, en su región, no quedaría rastro alguno de niños pequeños, todos morirían a manos del ejército, por ordenes de un desquiciado, miles de vidas dejarían el mundo por las ansias de un poder, que sería efímero, pero eso no lo saben los poderosos, sus mentes se ciegan, creen que son eternos, que serán por siempre la mano que mece la cuna, Herodes fue advertido por los magos de Oriente, aquellos malvados que llegaron buscando al Rey de reyes, más no a él, eso era un insulto a su inteligencia ¿Qué ser podría ser más poderoso que el representante de la invencible Roma, donde tenía sus influencias y podría tener a un ejército enorme a su mando para apagar cualquier rebelión, más no había aún ninguna, solo era un bebé, el mensaje era simple, una mujer sencilla daría a luz a un niño que sería el rey de reyes allí en Nazaret, pueblo en los confines del mundo, y Herodes, hombre acción, tomó la advertencia o el aviso de manera literal, no creyó que alguien se atreviera siquiera a pensar en derrocarlo, su familia tenía amplia trayectoria en las armas, su padre Antípater, venció a Pompeya, él mismo era respetado por su participación en varias justas incluyendo una olímpica en Jerusalén, hoy sabemos que nada es casualidad, que todo es causalidad, Herodes cometió el peor asesinato que se podría imaginar un ser humano común, cientos de niños fueron asesinados, otros desplazados y escondidos, una mancha para la gloriosa Roma, Herodes cosechó tormentas, su vejez fue sufrida, quizá la muerte le dio a oportunidad de salvarse, de sufrir un poco del dolor que causó, ya viejo era un celoso incontrolable, al igual que su carácter se volvía irascible, algunos dirán que así son los ancianos, irascibles por naturaleza, la sicosis marcada con la llegada de los magos de oriente se fue acrecentando con el tiempo, en la vejez desconfiaba de todo y de todos, eso le generó la apatía de sus más allegados que se le empezaron a retirar y en buscar mejores opciones para gobernar, la tensión llegó al grado de que fue asesinado Antípater, hijo de Herodes, llamado así en honor a su padre, quien era considerado el sucesor, al ser el primogénito. Los seres humanos somos injusto con nuestra propia hermandad, la avaricia, la sed de poder obnubila las mentes, y no te importa la vida de los demás, mientras tus intereses sean salvaguardados, Herodes pasó a la historia más por la trágica acción que por sus batallas ganadas, el imperio Romano fue decayendo, paso a paso gracias a la soberbia desmedida de sus gobernantes, que cada uno se sentía el todopoderoso en sus territorios, cuatrocientos años más tarde, en una estrategia similar en destino, distinta en forma, Justiniano, presionado por todos los flancos, tomó una decisión importante, era la de unificar a como diera lugar sus territorios, la presión se daba después de la Gran Cisma de Occidente, un período complicado, durante el cual la iglesia católica estuvo dividida entre dos y tres papados simultáneos, la cisma duró cuarenta años, con dos sedes; una en Aviñón y otra en Roma, al tomar la corona de Roma, Justiniano, se propuso recobrar el esplendor del imperio, reconquistando todos los territorios perdidos del otro lado del mundo, por ello se le consideró el último Romano, el impero estaba en franca decadencia, Justiniano sabía que seguir con la matanza religiosa no lo llevaría por buen camino, por el contrario, con cada muerte surgía un mártir, y con ello aumentaban su expansión los que sostenía la nueva fe, se solidarizaban y sentían el mensaje como suyo, por un lado moría uno y por otro lado surgían dos, muchos de los romanos dejaron el politeísmo para adoptar el monoteísmo basado en el amor, Justiniano, vio un riesgo enorme de perder el imperio si seguía la misma ruta, lo más conveniente era unificar al imperio, y no dividirlo más, al final, podían convivir todas las creencias en paz y tranquilidad, la primer acción contundente fue establecer el 25 de diciembre como fecha de nacimiento de Cristo, y no era casual esta propuesta, pues la tradición romana establecía que entre el 17 y el 23 de diciembre se celebraban las saturnales, o fiestas de la cosecha, con las que se concluía el ciclo solar romano, se hacían en honor a Saturno, dios del tiempo y de la sabiduría, en esas fechas se reunían los romanos para despedir el año, las locuras y el exceso era permitido, se despedía el año con el favor de Saturno, y se festejaba el nacimiento de Apolo, que simbolizaba la luz vence a la oscuridad, Apolo dios del sol, por ello, los romanos se reunían el 25 de diciembre para comer, en honor al nacimiento de Apolo, siendo también el solsticio de invierno, que en la roma antigua se conocía como bruma, justiniano ya no rendía culto a las divinidades romanas, ya consideradas como herejes o paganas por él, pero sabía que esas fechas eran importantes aún para el común de las personas, que respetaban la fecha como algo propio, tenía claro que las fiestas de fin de año estaban fuertemente grabadas en el imaginario colectivo, así que cambiar la figura de adoración sin modificar fechas sería más fácil que establecer un calendario nuevo, sistema empleado por los conquistadores españoles en el cerro del Tepeyac, alrededor del año 353 d. C. el papa Julio I fijó la navidad el 25 de diciembre, a pesar de la creencia de que Jesucristo nació durante la primavera, la intención era la de convertir a los paganos romanos en cristianos, esto había sucedido doscientos años antes del mandato de Justiniano, que retomó está línea como estrategia política, así oficialmente a partir del año 529, Justiniano retoma las antiguas festividades romanas dirigidas al Sol y al Tiempo y las convierte en la fecha oficial del nacimiento de Cristo. En el cerro de Tepeyac se festejaba a Tonantzin, la madre de todo lo creado para los Mexicas, así como Justiniano, los Castellanos no tuvieron empacho en empatar el 12 de diciembre, día metido en el imaginario colectivo como festividad a la madre y cambiar únicamente al ser venerado. La tierra ha dado muchas vueltas después de esos días, el imaginario está cambiando, la verdad está saliendo a flote, la nueva tierra está amantando a los nuevos dioses, y a sus nuevos feligreses, la cosmovisión cambiará pronto, el imaginario se volverá más global, ¿Quién unificaría todos los dogmas?, ¿Quién logrará quitar las telarañas que empeñan la raíz de toda creencia, esa que las diferencia para hacer una sola?, ¿Llegará Atón, para quitar al mundo todo el politeísmo? Estamos en camino, la tierra necesita eliminar todos los obstáculos que nos separan de nosotros mismos, de nuestros hermanos.

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