Despertar de la tierra


Autor: José Luis Valencia Castañeda

Así se siente lo sublime de la tierra
Vivir en la tierra es lo más maravilloso que existe, la vida se manifiesta a cada
paso que damos, en cada visión que tenemos, en cada sonido que escuchamos,
en cada sabor que probamos. Todo es vida, cada objeto que tocamos tiene una
vida propia, porqué todo es parte de la creación, aunque haya sido modificado por
el hombre, es muy simple de identificar, un poco más difícil de creer, por cuanto
tenemos de información de la mente, información de la ciencia, que sostiene que
las tesis deben ser explicadas una y otra vez, para que una vez obtenidos los
mismos resultados podamos tener una afirmación y darla como una verdad.
La forma simple de explicar la vida propia de los objetos, aun cuando te hayan
enseñado que no la tienen, es preguntándoles y ellos respondiendo, podrían decir:
¿Estás loco? ¿Cómo a un ser muerto e inanimado se le puede preguntar si está
vivo? Y tendrán razón en cuanto a que su percepción y nivel de conocimiento los
ha llevado a ese nivel, y podrán juzgar la locura de un personaje que por
curiosidad ha encontrado otras formas de manifestación de la creación, porque la
vida no es solo la animación de un ser vivo, no es solo con la existencia de un
alma, como podríamos pensar de un animal y del hombre mismo.
No, la vida tiene muchas manifestaciones que existen en distintos planos y
niveles, por ejemplo, una planta tiene su propia vida, quizá no tenga alma para
poder tener una cierta similitud al hombre o al animal, pero tiene vida, a esa la
entendemos al verla crecer, verde, rozagante, fragrante. Más tiene la chispa divina
que tenemos todos, manifestada en su cuerpo energético, esa energía que la
mantiene en esa condición, pero ¿Qué pasa con una roca, con un metal? ¿Acaso
ellos no tienen vida?
Mi teoría y mi tesis es que sí tienen vida y la manifiestan de otra manera y en otras
dimensiones. Para entenderla, debemos de dimensionar la forma en cómo se
reproducen y cómo viven, una roca tiene un período de vida de miles de millones
de años. Entonces, su etapa de reproducción debe ser medida en esas
dimensiones. Hay distintos tipos de rocas, y tienen a sus propios polinizadores, los
que, cumpliendo con la séptima ley hermética, trasladan los genes masculinos y
los femeninos para su reproducción, uno de ellos se llama volcán. Los volcanes

son el mejor ejemplo de como se reproducen las rocas, los minerales y los
metales.
Otro ejemplo es el mar, allí se pueden producir cristales, metales, rocas
sedimentarias, gracias a la acción de erosión y de sedimentación que pueden
generar, mientras las mareas se encargan de desintegrar a las rocas en
fragmentos muy pequeños. Cuando ya han cumplido su ciclo de vida, las mismas
mareas se encargan de arrastrar a esos pequeños fragmentos de roca a lugares
donde las condiciones químicas los harán reproducirse en otro tipo de roca.
En la zona de Yucatán vemos ese ejemplo muy claro, el tipo de roca que
formaron los ritmos de las aguas de los océanos, cuando el meteorito cayó en el
mar, formó aparte del cráter de Chicxulub, la península de Yucatán, que tenía
muchas rocas en gestación. Otro de los ejemplos de polinizadores o generadores
de rocas, son las cuevas, que mediante sedimentación van creando enormes
rocas al calcificar los sedimentos acarreados por el agua, el elemento principal de
conducción de la vida, necesaria para la reproducción de toda la vida, mineral,
vegetal y animal, y podríamos preguntarnos ¿Cómo es que podemos saber si una
roca tiene vida?
La respuesta dentro de la ciencia es analizar su comportamiento, analizar cómo se
formó en el tiempo y en que se va a convertir. No es casualidad que las rocas
sean desintegradas por el hombre para sacarle o vaciarlas de aquello que el
hombre considera “útil” o “precioso”, es parte de forzar a la vida a buscar opciones
para poder seguir medrando. Ahora, si aun así dudan de que todas las cosas,
objetos, manipulados o no por el hombre tienen vida, vamos a proponerles que
hagan unos pequeños ejercicios, que ayudarán a entender la vida de otra manera.
Estos ejercicios están basados en las teorías de Nicola Tesla, el inefable científico
que revolucionó la ciencia. El ejercicio se llama “poder I’am”, potencializado y
simplificado por “La Mente Universal”. Un grupo de seres enfocados en la
experimentación con la energía de la tierra y sus manifestaciones en la creación, y
la creación debemos entenderla como a todo ser, cosa, objeto, mineral, roca, sal,
que participa de la vida en la tierra y en el universo, y aunque suene extraño, es lo
más simple de experimentar, porqué todos los seres formamos parte de la energía
universal, la tierra forma parte de la energía universal por ser una célula universal,
y nosotros somos parte de la creación, por cuanto pertenecemos a la tierra, y el
equilibrio energético se manifiesta en nosotros.
Vamos a empezar con los pequeños ejercicios para entender cómo se manifiesta
la energía del universo y de la tierra en nosotros. En un lugar tranquilo, puedes
apoyarte con música de fondo, a bajo volumen, con algún olor agradable: incienso
o resinas vegetales, puede ser en tu cuarto o en la naturaleza, no importa si no
tienes ningún elemento de estos, funciona igual, el tenerlos, nos ayuda a
relajarnos de manera más rápida y armonizar el ambiente, lo importante es que
estes tranquilo, en un lugar limpio o rodeado de naturaleza, te paras con los pies

en compás, respiras profundamente, sostienes la respiración al menos 6 segundos
y exhalas lentamente, lo haces tres veces.
Si tu mente sigue en el presente, hazlo una vez más, una vez alcanzado un nivel
de relajación y sientas tranquilidad, con los ojos cerrados mencionas la frase “Yo
desde mi mente inferior me conecto con mi mente superior; Yo desde mi
conciencia inferior me conecto con mi conciencia superior, así me reconozco como
el Yo soy quien soy, porque yo soy uno contigo y tú eres uno conmigo”.
Una vez terminada la frase, te quedas quieto por cinco minutos y esperas a que la
energía de la tierra y del universo se manifieste en ti. Algunas personas
experimentan sensaciones de paz, otras logran tener visiones de lugares que no
recuerdan haber visto, otras sienten que una descarga eléctrica les recorre el
cuerpo. Esa es la manera en que la energía se manifiesta en uno mismo, es la
manera en que el universo te muestra su conexión contigo, de esa manera hablas
con tu cuerpo superior, que es tu espíritu, aquel que le llamamos intuición.
Siguiendo con el ejercicio, una vez que hayas experimentado la energía de la
tierra y del universo en ti, busca una roca, un cristal o un pedazo de metal, puede
ser trabajado o no, no importa, aunque es más bonito a nuestra vista alguno
trabajado, como un dije, o un pendiente, o una medalla, si es una roca o un cristal
natural, átale un pequeño cordón que permita cuelgue a manera de péndulo. Lo
sostienes con tu mano derecha, la cual vas a colocar con el brazo a noventa
grados sobre el pecho, para que cuelgue de manera pendular, y con tu mirada fija
en la roca o cristal le darás una instrucción:
“En nombre de la luz, dame el sí universal”, y esperas a que la energía le llegue e
impregne a esa roca o cristal y empezará a manifestarse de manera pendular esa
energía.
Le agradeces y le das otra instrucción: “En nombre de la luz, dame el no
universal”, igualmente, esperas a que se manifieste la energía del universo y la
tierra en la roca o cristal. El sí indefectiblemente se manifestará con movimientos
de atrás hacia adelante y viceversa, el no se manifestará con movimientos
laterales.
Una vez logrado esto, puedes hacer el ejercicio con cualquier objeto: una rama,
una botella, un juguete, no importa el material que sea, la vida y la energía está en
todos, aun que hayan sido modificados por el hombre. Un objeto interesante que
tiene mucho poder y energía es el agua, esta adquiere la energía de la tierra de
manera rápida y fuerte, con ella puedes experimentar de manera favorable; por
ejemplo, sostén una botella de PET a medio llenar de agua, que cuelgue de cuatro
de tus dedos, menos el meñique, con tu brazo horizontal a la altura del pecho y le
das la misma instrucción que a la roca o cristal: “En nombre de la luz, dame el sí
universal” o “En nombre de la luz, dame el no universal”, se manifestará igual,

pero como contiene agua y tiene un peso mayor a los anteriores objetos, podrás
identificar mejor la energía.
Ahora, si ya tienes el don de ver la energía, que es el fulgor o destello que tienen
todos los seres, podrás observar la belleza de la vida moviéndose en ritmo y con
una vibración uniforme. La energía se ve como en las películas, como destellos,
como pequeñas linternas, así somo todos en nuestro cuerpo energético, las
películas tienen mucho de ciencia y mucho de oculto y mucho de verdad en sus
escenas, así que podrás relacionar todo ello ahora, con la manifestación de la
energía universal.
Ahora, para ver la manifestación de la energía en las plantas te será más sencillo
de entender y de ver, porqué ya experimentaste contigo, con los seres que
llamamos inanimados, ahora seguirás con los animados. Si tienes una planta que
te llame mucho la atención, puedes hablar con ella y pedirle que se manifieste
frente a ti.
Para iniciar, deben ser plantas pequeñas, con flores lisas y redondas, como las
maravillas, el orégano, la estevia, la albahaca o el higo. Estás plantas responden
rápido, lo único que tienes que hacer es acercarte a ellas, tocarlas con tus manos
a manera de caricia, sin apretarla, como si sostuvieras una pluma y la saludas, de
la misma manera que saludas a una persona querida por ti, con amor y le
preguntas: “¿En nombre de la luz, me das el sí universal?”
Deja unos segundos a que la energía le llegue y se manifieste en ella y podrás
observar lo maravilloso que es verla jovial y alegre moverse alegremente. Si no te
sale a la primera, no desistas, podrá ser a la segunda o a la tercera, pero siempre
se manifiestan. Después podremos hablar del lenguaje con el que todos los
animales responden y se comunican con toda la creación, incluyendo al hombre.

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