Despertar de la tierra 

Autor:​​​​​José Luis Valencia Castañeda

La contradicción, es la nueva dicción.

Entramos al mes nueve, el año está yéndose muy rápido, parece que fue ayer cuando inició el año, y diciembre se ve muy cercano. Ya muchos empiezan a entender que el mundo está cambiando, que la tierra se está moviendo de una manera distinta, muchos que ven como los días se les van de las manos, ya se empiezan a cuestionar ¿Por qué son tan cortos? Las semanas huyen de nuestra vida, sin permitirnos hacer mucho ¿Así lo quiere dios? o ¿Será que vivimos más aprisa?

Siempre nos cuestionamos las cosas que suceden, yo recuerdo que hace apenas cuatro años hacia actividades repetitivas, al igual que hoy, y hoy ya no logro terminar las mismas actividades en el mismo tiempo. Quizá la edad, pero más bien creo que es el cambio en la forma como se desplaza el tiempo. Me imagino a la tierra hace años, como un gran globoque tiene en su circunferencia muescas que marcan las horas, empezando en la hora cero y terminando en la hora 24, que es la misma que la cero, en un ciclo infinito de repeticiones.

Este globo durante mucho tiempo estuvo en manos de un anciano paciente que la hacia girar con esa misma paciencia, lentamente. Así todos los días veías como las horas se hacían interminables, y de pronto, el anciano tiene que jubilarse y dejar el trabajo a un joven, impetuoso, lleno de jovialidad y energía, que toma al globo y empieza a darle giros con la misma parsimonia del anciano, lentamente, pero se da cuenta que se aburre. Ese joven no alcanza a distinguir que ese pequeño globo en sus manos tiene vida en él, para él, es solo un trabajo que deberá desempeñar por toda su vida, hasta que se jubile, como el anciano al que acaba de sustituir.

Y de pronto, se pregunta ¿Y qué pasaría si en lugar de darle las vueltas despacio, las acelero? ¡Total!Los giros siempre registrarán 24 horas, nadie se dará cuenta, pues es solo un giro y los giros contados en 365, siempre marcará un año, así el ciclo de 23 mil años que me corresponde lo termino antes, quizá me jubile más joven, y de esa manera, el joven empieza a girar el globo más rápido y allá en la superficie del globo, nosotros los humanos empezamos a acelerar nuestras vidas.

 

El joven arriba no sabe que está afectando un ecosistema complejo, él solo ve su trabajo, los giros que antes tardaban 24 horas, hoy tardan 16, pero siguen marcando 24, es una aceleración. Así entiendo al tiempo ahora, el joven jugando a ser dios, sin aprender a ser paciente. Mientras tanto, los simples mortales en esta tierra sufriendo para sobrevivir, ajustando los tiempos, las madres esclavizadas entre las tareas de alimentar a sus críos y dependientes terminan los días cansadas, sin saber por qué no les alcanza el tiempo, ni el dinero, padres que apenas salen de casa, llegan al trabajo y hay que regresar nuevamente a casa, para solo dormir y volver a repetir el ciclo. 

Los días no los disfrutamos, eso nos frustra, eso provoca cambios en la sociedad. Cada vez hay más ansiedad, más depresión, más ira, más descontrol, provoca que las personas estén insatisfechas por no lograr todos sus propósitos y se cuestionan la vida, y empiezan a descubrir que hay seres felices de que estén pasivos, haciendo negocio y quieren justicia, pues la injusticia está representada principalmente por aquellos que en el discurso debe serla, por ello vemos mucha violencia. Los cambios vibratorios de la tierra, por el aumento de la frecuencia vibratoria, aquellos que no son capaces de asumirla como propia, los que no se suman a ella, estarán luchando en contra y vivirán descontentos

Pareciera alguna contradicción, pero como estamos ya en el Apocalipsis, todas las energías empezarán a invertirse, las palabras por fin tendrán su verdadero significado, no serán usadas para manipular, pues esos descontentos que buscan justicia, se están preparando en todos los sentidos, incluido el uso del lenguaje correcto. Por ejemplo, ya entenderán que la palabra inconciencia no es la falta de congruencia, o hacer las cosas de manera al desgaire, sino que sabrán que es la conciencia dentro de ellos mismos. Entenderán que muchas palabras han sido manipuladas para poder tener ascendencia sobre quienes la usan, por ejemplo, la palabra adicto, significa sin corrección, y lo entendemos como aquella persona que depende de algo para sentir una emoción, como necesitar cigarro, o mariguana, o alguna droga. 

De la misma manera la energía de la tierra empezará a invertirse. Entenderemos, si logramos hilar una información que pase a nuestras generaciones venideras, que serán quienes lo vean, el por qué hay restos de bosques tropicales en los polos, que ahora pasarán a ser terrenos más calurosos. Eso los ayudará a entender el por qué el desierto tiene fósiles de peces. 
 

Por ahora, como apenas inicia el Apocalipsis, empezaremos a ver lo que nos espera: Afganistán y China están sufriendo parte de este iniciar la etapa del nuevo mundo, las torrenciales lluvias monzónicas en Afganistán pareciera que vemos escenas en Borneo o en Papúa Nueva Guinea, dejaron cerca de 1290 fallecidos, ¿Algo inusual,contradictorio, atípico? Lo que haya sido, no deja de ser aterrador, como quieras calificar al evento, lo cierto es que sucedió, lo cierto es que provocó dolor y muerte, pues así, de esa manera empezarán a verse los eventos, porqué todo se mueve en esta tierra de manera gradual, lentamente, para que no nos tome de sorpresa.

Deberíamos estar agradecidos que nos dan oportunidad de adaptarnos y no dejarnos morir con dolor, nos ahorran esas experiencias, que a la postre, si no te adaptas a los cambios, las sufrirás durante el período que tengas de vida física aquí en la tierra.No tenemos muchas opciones, tenemos que alinearnos con las energías que están bajando. Si sufrimos porqué nos pega en lo material, y sentimos que la vida se terminó si una lluvia se lleva la casa y los muebles, nuestra energía debe ir a moderar esa emoción y desapegarnos de la casa y de los muebles y agradecer la vida. 

Al final muchos no lograron pasar esa prueba, muchos murieron y muchos morirán en los eventos que siguen. La región donde sucedieron los eventos en Afganistán, era una región comúnmente seca, con pocas lluvias, las construcciones de adobe no están diseñadas para soportar presiones de agua por ningún lado, se desmoronan rápidamente, no son seguras y se construyeron así, pues la estadística señalaba que no había riesgo, pero ya no se puede pensar así con los eventos. 

Debemos modificar también nuestra forma de pensar y discernir el futuro, no quedarnos con la información del pasado únicamente. Todo está cambiando y de manera muy rápida. Tanto será que tenderemos a escuchar y ver frases de eventos atípicos por todos lados, como sucedió en Girona, con la granizada “atípica”, con pedazos de hielo de casi 10 centímetros, verdaderos proyectiles, que pueden asesinarte en determinado momento. 

Mientras que Córcega, Italia y Austria sufren de un fuerte temporal, en Bejis, cerca de allí, en España, un incendio consume más de 12 mil hectáreas, con cerca de 1200 desplazados. Los fenómenos disimiles en zonas cercanas, como sucede a veces en ciudades del país, que tienen dos o tres climas el mismo día, como en Xalapa, Veracruz, que por la mañana hace frío, a medio día calor intenso, a media tarde lluvia fuerte y por la noche cielo limpio, y hablando de México. 

Las contradicciones que nos muestra el clima las vemos claramente en Monterrey, Nuevo León, hace apenas unos meses se lanzaba la alerta por sequía, por la falta de agua, se buscaban opciones para acercar más agua al área metropolitana, se estresaba a los industriales que tienen en su poder las concesiones de explotación de mantos acuíferos, veíamos el apocalipsis en una región importante del país, sentíamos que ese era el destino final de varias ciudades, quedarse sin agua y empezar a desplazarse a lugares más amables, como señalan algunos historiadores que pasó con la civilización Maya. 

Y hoy Monterey sufre una de tantas inundaciones por lluvias torrenciales, que hacen pensar que dios verdaderamente se ríe de nuestros planes cuando se los contamos. Quizá el gobernador al señalar que cultivarían lluvias, se le pasó la mano con su siembra y ahora tiene que suspender actividades públicas para evitar riesgos, los cuales sí deben tomar los que aportan el dinero para pagar a los funcionarios que no. 

Todo esto es algo contradictorio, pero es lo que tenemos. Solo espero que nuevamente el lago de Cuitzeo recupere altura en su espejo de agua, se ve desangelado y quien sabe si eso sea lo atípico, después de estar cientos de años con agua, ahora le toce sumirse en un letargo de sequía. Lo que debemos hacer, es pues acostumbrarnos a los eventos atípicos, la tierra misma es ahora atípica, no es la misma que hace treinta años, nosotros tampoco, algo debimos aprende en el camino, es hora de usarlo. 

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