Despertar Poético

La dualidad.

Estamos en un sistema dual, para una parte existe la contraparte, a la luz le corresponde equilibrase con la oscuridad, a la tierra equilibrarse con el sol, al mal lo equilibra el bien, al blanco lo equilibra el negro, así es tanto arriba, como abajo, tanto adentro como afuera… es una eterna lucha de contrarios. En la dualidad encontramos las explicaciones a toda la creación, allí está la explicación a toda incertidumbre. Los principios existenciales quedan en mera palabrería cuando te llega la luz del conocimiento, cuando logras descifrar un entuerto que te atosigaba antaño, cuando logras entender la causalidad del destino.

El hombre solo tiene un camino, el camino hacía su propio ser interno, hacía el ser superior que es. El camino tiene muchos velos, unos puestos por la sociedad, otros por la escuela, otros por sí mismo, por sus miedos. Los tiene que ir descorriendo para poder caminar sobre arenas mullidas, blancas y frescas. Allí es donde queda atrapado, embelesado por las imágenes que sus velos le proveen. Todos esos velos tienen su cerrojo, la llave está en la mente de cada ser, cada uno debe abrir la mente, tomar la llave y abrir los cerrojos, de esa manera el camino se vuelve amplio y muy iluminado. Los velos son telas que lo hacen oscuro, triste y lleno de dolor, y caminar en la oscuridad da miedo, por eso vemos a miles de almas acercándose a pequeñas ascuas que intentan caminar bajo su regazo.

 Estas ascuas pueden convertirse en luminarias de gran poder, pero la dualidad también los convierte en profundos antros que logran taponar el pequeño hilo de luz, unos caminan hacía la luz, otros hacía la oscuridad, debe de existir un equilibrio, si no existiese, el mundo se hubiese hundido, el mundo sería una cloaca, y no lo es a pesar de las noticias nada halagüeñas que nos inundan. Hundido en el intríngulis de la levedad del ser, el hombre culpa a todo y a todos de sus defectos, por qué no entiende las leyes del universo, sabe que las leyes se cumplen, las conozcas o no, pero no sabe de la existencia, con ello justifican sus errores, sin embargo, si conocen la ley de causa y efecto, que se complementa con la ley de la dualidad, saben de su existencia, sin que sepan que pertenece a las leyes herméticas, saben de su existencia porque la vida les ha dado la experiencia de vivirla, saben que las situaciones de riesgo, las situaciones que les produjeron dolor tienen una causa, y que la dualidad les señala que si tienen dolor, se debe a una alegría en el otro, es la lucha de contrarios buscando equilibrio.

 La dualidad señala la existencia de dos fenómenos o caracteres contrarios en una misma cosa o persona, todas las personas o las cosas tienen dos caras, una bonita y la otra no tanto, el hombre dice que tiene defectos y virtudes, allí está su dualidad, el hombre tiene la opción de ser bueno y la de ser malo a la vez, solo determinado por el libre albedrío, son dos principios supremos independientes, antagónicos e irreductibles, el hombre es el único ser hasta ahora que reconoce la dualidad, la reconoce en toda la creación, identifica el principio del bien y del mal como ente irreductible, lo identifica aun en la espiritualidad con la separación de la materia contra el espíritu y sus ideas con el realismo contra el idealismo, así toda la creación del hombre tiene su lado oscuro, no solamente la mente, toda su creación, todo su ideal es una eterna lucha de contrarios.

Platón la describía como la base de la naturaleza humana, que está compuesta por dos elementos básicos, claramente diferenciados o integrados a un ser superior, cuando se convierte en triada, o trinidad. En este pensamiento filosófico, según Aristóteles, la dualidad del alma y el cuerpo que no pueden coexistir el uno sin el otro, cosa que Descastes niega, lo cierto es que efectivamente la dualidad es una condición para la existencia en este plano, no se concibe la existencia de ningún ser, de ningún elemento en este universo sin su contraparte que lo mantiene en equilibrio, como la vida es sostenida por la muerte, sin una de ellas, la otra no tendría sentido, si solo existiera la vida, las multitudes se multiplicarían hasta alcanzar densidades infinitas, que no sabríamos como explicarlas por su multiplicación infinita.

 Lo mismo pasa con la muerte, si la muerte fuese solo una, no existiría nada, ni siquiera el concepto que la explicara, el cual moriría con la muerte misma. La dualidad es el complemento que explica, al contrario, como el ideal de la inexistencia de dios se explica en el momento que decimos que no existe, en ese momento lo necesitamos para negarlo, y el fiel creyente necesita al negativo para afirmarlo, ninguno tiene la razón, ninguno miente, solo son percepciones distintas, acorde al nivel de conocimiento de cada interlocutor.

La dualidad existe en toda la creación universal donde el hombre se identifique, todo tiene su contrario que lo explica, algunos ejemplos son:

FelicidadTristezaAmorOdio
BlancoNegroTierraSol
ConscienteInconscienteAguaFuego
ConstrucciónDestrucciónHombreMujer
PositivoNegativoMateriaIdeal
IrVenirAbrirCerrar
AdentroAfueraArribaAbajo
LuzOscuridadDiosDiablo
BienMalVidaMuerte

Todos nuestros actos son duales, todos tienen su contraparte, y la misma energía que exige una acción, requiere la misma en sentido contrario, las dos son las que generan la acción que nos reconoce como seres de este mundo, si una persona quiere modificar su percepción, modificar su ideal, modificar su entorno, solo debe pensar como contrario y caminar el mismo camino que lo llevó al estadio en el que se encuentra; por ejemplo, si alguien está afuera, requiere la misma energía para entrar que la que usó para salir. La puerta que simboliza el equilibrio requerirá el mismo esfuerzo para abrir que para cerrar.

 Así las personas que creen que solo construyen se equivocan en su concepto, la construcción lleva la destrucción dentro de sí misma, la luz, no puede ser alcanzada si no es por la oscuridad, la luz sola no se entiende sin la oscuridad, como dios no existiría sin la existencia de un contrario, sería innecesario. El mal sin el bien es un estadio inútil, necesita explicarse con su contrario. Así es también nuestra mente, si en determinado momento va caminando hacia una desviación psicológica, debemos encaminarla al lado contrario, hacia una inversión de las percepciones que anulen esa desviación; por ejemplo, alguna filia negativa debe anularse con la pasividad o con la autoobservación y pacificación de los impulsos, y se requiere la misma energía para entrar que para salir.

 Si pensamos pues en toda acción, debemos pensar en su opuesto, lo trae siempre al lado, así como el hombre vaga por la vida llevando a la muerte de compañera, como el día trae tras de sí a la noche en una eterna danza, así danza el bien y el mal en tu mente, así que el ente que más ejercites será el más fuerte, ejercita la positividad y la negatividad se mantendrá lejos, ejercita el bien y el mal se mantendrá al margen, camina de día y la noche será tu reposo, camina y la pereza se mantendrá alejada, todo es dual, todo tiene su contrario que lo explica, así vamos por la vida, al menos en este universo en tercera dimensión como lo entendemos ahora, mañana será otra historia.

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