Despertar Poético  

Autor:​​​​​José Luis Valencia Castañeda

¿Habrá cambios en la sociedad?

Los inicios de año son siempre festivos y esperanzadores, todos queremos que, en esos días, y los que vienen, la luz resplandezca en todas las testas y que los corazones se ablanden, que todo sea paz y armonía. Pero no sucede así del todo, como si la sociedad no quisiera la paz… en el discurso si la quiere, en un ejercicio de incongruencia total, pero entendemos que no todos tenemos el mismo nivel de consciencia. Se requiere de mucho esfuerzo lograr un cambio sustancial en la conciencia colectiva, los gobiernos aún están empeñados como en la vieja escuela, en la manipulación de los débiles y las sociedades se dejan engañar con la promesa de pan y circo, que sale más barato el circo que cumplir las promesas de campaña, que siempre son desproporcionadas.

Así las sociedades pasan a segundo término cuando se trata de desarrollo y más si hay interés económico de los gobiernos en ella, y ella, siendo la poseedora de la riqueza se deja manejar con el solo interés de que la dejen tranquila. Pero ya es hora de que se libere del yugo de esos seres oscuros que manejan la maldad con destreza, que ya han sido descubiertos, pero aún no destruidos. La inercia que traemos de creer necesitar alguien que nos gobierne, nos mantienen esclavos de esas emociones.

La sociedad está cambiando y es obligatorio que lo haga, sería ir contra natura el seguir el mismo patrón de conducta, aun cuando los eventos le exigen otro punto de vista. Ya no se puede aducir a la libre manipulación a la falta de información, existe mucha información en las redes que podríamos asegurar que cualesquiera que tenga un poco de interés e ímpetu podría solucionar casi todos los problemas personales sin la ayuda de alguien más adicional a la información. Pero nos falta que la sociedad empiece a modificar el caminoy vea hacia este lado y no ponga todas las canicas en una sola red, debe salirse del huacal.

Las leyes que debe entender son solo las universales y espirituales, pues el hombre no es solo un cuerpo y una mente, tiene alma y espíritu, que son superiores al cuerpo, el cuerpo es solo un envase, un vehículo que debe ser usado con responsabilidad, debe ser cuidado, mantenido, limpiado, protegido y sobre todo respetado, nada del exterior debe ser tocarlo, para ello se necesita reforzar la mente, para que no caiga en las redes de la oscuridad llamada manipulación. Contra lo que ahora nos toca luchar, muchos pueblos ya están tomando consciencia de su potencial fuerza, que no debería situarse en la fuerza bruta, ni en la violencia, sino en la empatía y ayuda mutua.

Aun las sociedades están siendo manipuladas, pero cada día se están saliendo muchos de ese círculo, vemos como los pueblos empiezan a mostrar recelo a todo aquello que los encadene a algo, lo que sea, una tarjeta, un contrato, un trabajo, ya no aceptan el destino de ser esclavos con la misma facilidad con la que se aceptaba eso hace 30 o 40 años, gracias a que ahora tenemos libertad información y el acceso raudo y sencillo a ella con un solo clic, todo pareciera empezar a partir del año 2020, cuando la epidemia de manipulación fue global y descarada, se sorprendieron cuando descubrían las contradicciones de los “especialistas en salud”, que promovían el uso de gel antibacterial.

Pero, lo que querían combatir no era una bacteria, sino un virus, aun así, lo combatían y lo hacían ley y obligatoriedad, después decían que ese virus se controlaba con simple jabón de lavandería, aun así,era muy peligroso y podría provocar la muerte. Muchos creyeron esa información y murieron, muchos más enfermaron y se las vieron difícil, pero hubo un grupo que no creyó, y no murió y no se enfermó o se enfermó de la misma manera que lo había hecho durante toda la vida que llevaban.

Posteriormente, cuando los gobiernos hicieron lo posible por calmar el autoengaño, compraron las vacunas y la sociedad cayó en un letargo de confianza, combatió a aquellos que decidieron no vacunarse, como si esos fuesen los peligrosos por ese simple hecho. Sabíamos que, si alguien no estaba vacunado, era el que corría riesgo, pues los vacunados ya estaban protegidos, aun así, los combatían. Entendemos que no combatían el riesgo de enfermedad, combatían el riesgo de libertad, la elección de ser distinto, el riesgo de que se salieran del carril en el que confinaron a millones de seres.

Hoy, después de muchos días de desconcierto, las personas modificaron su patrón de conducta, ya están más confiados, tanto que la pandemia prácticamente ha desaparecido del miedo colectivo, es solo un mal de muchos que nos rodean y con los que tenemos que vivir, y que se puede vivir sin mucho, no son necesarios los cines, los bailes, los bares, se vivió sin ellos, se prescindió de ellos y vivimos, así.

Muchos son más conscientes de que la información que aportan los gobiernos son solo intereses que ellos tienen por mantenerse en el poder y poder obtener recursos sin esfuerzo.

Esa visión de sociedad va a cambiar significativamente en estos tiempos, los jóvenes que van creciendo son más críticos, más libres, se presionan menos por tener algo que no les pertenecerá, saben que un auto y una casa jamás serán suyos, a pesar del monto que inviertan en obtenerlos, siempre serán “prestados” por el gobierno, que se ha adueñado mediante las leyes de todas tus posesiones, y para poder tener tú la posición debes pagar siempre, eso te obliga a esclavizarte de por vida, si quieres mantener tu estatus. 

Para tú construir una casa, debes solicitar permiso, para habitarla debes pagar un derecho, lo mismo pasa si quieres tener un lote baldío, debes pagar un derecho, si dejas de pagarlo, la ley, hecha a modo, le permite al gobierno quitártelo, rematarlo y recuperar ese dinero que hace suyo y lo pelea como si él lo hubiese trabajado.

Con los autos pasa algo similar, tú asumes el riesgo y el gasto o costo del vehículo, que no es una inversión, y para poder sacarlo a la calle, debes pagar los permisos que el sistema te impuso, sin ellos, solo tendrán un objeto decorativo, así que para circular por las calles pagas, unas más caras que otras, pero pagas.

Ese tipo de esclavismo disfrazado de leyes, va a ir cambiando, las sociedades tienen que ir madurando, los gobiernos ya no son confiables, pues ofrecen poco, para lo que exigen. Ya vimos como aparecieron muchos defensores de los derechos de los ciudadanos en 2022, aunque varios de ellos fueron encarcelados con delitos inventados, sembraron la semilla de la defensa contra las arbitrariedades, muchos más aparecerán y modificarán la forma de ver al mundo, como han aparecido hoy muchos seres con dones maravillosos, que han descubierto sus esencias y saben que no son de esta realidad, que la oscuridad o la maldad está en la manipulación y la arbitrariedad, que los malos se escudan de protectores, pero solo te mantienen esclavomediante la manipulación de la información. 

Estos seres están uniéndose en un grupo fuerte y nutrido, que está saliéndose del sistema, dejando de interactuar paulatinamente con los gobiernos y sistemas, permitiendo otra nueva visión. Algunos están participando en las revueltas colectivas, otros están difundiendo información que cuenta con mayor veracidad, más cercana a la verdad de las realidades que vivimos que las oficiales, otros muestran sus derroteros, por los cuales han llegado a la conclusión de que algo no está funcionando bien en la sociedad, han descubierto que hasta en los seres humanos hay clonación, posesión de cuerpos que se deben ir separando aquellos que siguen al sistema como borregos, de aquellos que usan el discernimiento en la resolución de los problemas.

Y este año se observa positivo para este grupo, muchos más se irán saliendo de las filas del sistema, pues ya está caduco, ya está haciendo agua, los malos ya no tienen muchos argumentos para poder seguir manipulando, argucias aún tienen muchas, pero también irán saliendo a la luz. Este grupo se le ve igual en España que en Argentina, que en México, que en Chile, que en Perú, que en Alemania, paso a paso irá creciendo, hemos visto cómo han evolucionado.

Muchos están sometidos a grandes presiones, sociales y sicológicas, los manipuladores difícilmente querrán dejar salir a una víctima, si esta le es útil, si eres trabajador, o seguidor de una idea o tienes una filia, buscarán por todos los medios que sigas consumiendo su producto, así sea un ideal político o religioso, o un producto de consumo, y te envolverán en las bondades que ofrecen, jamás en las desventajas que tienes en lo personal. 

Dejemos pues que la historia siga su curso y vayamos alejándonos de aquellos que siguen a las multitudes al abismo de la manipulación, modifiquemos nuestros patrones de conducta,

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