Despertar Poético

​Despertar Poético 

Autor:​​​​​José Luis Valencia Castañeda

Crea magia con las palabras

Nuestra percepción del mundo está cambiando constantemente, los patrones de conducta se modifican conforme el ambiente se nos modifica. El entorno cambia aupado a las tecnologías, pero todo eso es artilugio, boato, ego, en manos de los ilusos y son herramientas de poder en manos de los inteligentes. No cualquiera es capaz de discernir el potencial que trae en las manos detrás de un teléfono, de una computadora, los vemos como símbolos de estatus, pero no como herramientas de poder. Los jóvenes los usan principalmente de manera lúdica, como mera diversión, crean sus espacios, sus contenidos y su propio ambiente, sin preocuparse en sacarle el mayor provecho.

Pero hay algunos que están intentando zafarse del sistema mediante el uso de las herramientas del propio sistema, el cual, hemos visto, tiene fallos considerables, como la quiebra de cuatro bancos estadounidenses, que presagian tormentas económicas a niveles alarmantes. Una preocupación que debería de poner en alerta a todos los que están anclados al sistema y que bien podría dejarlos sin lo que consideran sus posesiones, que para el sistema solo son préstamos que ellos te hacen para que te sientas parte de algo, de algún país, de alguna región, de un pueblo, de una familia.

No importa la filia a la que te unas, al sistema le da lo mismo, lo que le interesa es que aportes y lo mantengas vivo, la información desde siempre es poder y en las manos de las mayorías existe ya ese poder, solo es menester que empiecen a usarlo de manera adecuada. Ya hemos observado que la información es libre, que en ocasiones te bloquean ciertos datos, pero no pueden ocultarlo todo, algo permea siempre y esa permeabilidad es la que nos permite avanzar en nuestro propio desarrollo, ¿ycómo nos desarrollamos adecuadamente? Es relativamente simple, es hacer un símil a la interpretación de la alimentación sana.

Si para alimentar tu cuerpo identificas sin problemas que una manzana es más sana y provechosa que una sopa instantánea, así podrías poner en la balanza una lectura de autores clásicos o las revistas de la farándula, o poner en la balanza a tus amistades, entre las que te aportan y las que te sangran. Así es sencillo diferenciar lo que te alimenta contra lo que te daña, y mucho de esto, está encerrado en las palabras y la intención con la que las manejas.

Las palabras tienen un poder enorme, tan grande que pueden destruir imperios, pero ese gran podertambién sirve para crear, no imperios, pero si paz. Una vez salida una palabra con una intensión negativa, el destinatario recibirá el golpe de poder con las protecciones para lo que esté preparado, pues no todos están listos para recibir golpes de palabra sin reaccionar ante ellas, por ejemplo, pueden decirle a alguien que es un tonto, y esa persona, si están en paz consigo mismo, tomará la palabra tonto de quien viene, seguramente quien las dice tiene deficiencias de carácter y no acepta quealguien más sea superior a él.

El término inferioridad les cala cuando no entienden que las palabras se toman de quien viene, si es alguien de jerarquía, se deberá tomar en cuenta el comentario para corregir y mejorar, si es alguien con la lengua bífida, bastará con ignorarlo, eso lo destronará, y lo dejará sin armas, pues sus armas es la descalificación y el denostar. Las personas que entienden esta forma de interpretar el mundo, jamás sufrirán por las palabras de alguien, están más allá de los sujetos de estudio de la psicología tradicional, que les señala las palabras pueden herir, y más si se las dice alguien que amas.

Desde luego, nadie que te ama te diría alguna palabra dañina, quien te ama buscará siempre hacer algo por ti, que te haga crecer, ni te celará, ni te buscará, ni te molestará con sandeces, las cosas simplemente serán sin presiones ni condicionantes. Evidentemente la psicología tradicional te mostrará que decir palabras de aliento, de amor, sirven para que una persona no desvíe su atención de lo importante, que no se preocupe del amor de su prójimo, si este se lo menciona cada cinco minutos, pero hasta eso llega a ser falso, cuando has repetido mil y un veces la misma frase, a la mil dos, ya no le encuentras sentido, no dejas que la vida te sorprenda, la presionas a sentirte bien, porqué así crees que te sientes bien.

Las personas que se aman generalmente no necesitan decirlo, les basta con entender el esfuerzo que hace la otra persona para estar con él o ella, aceptando todo aquello que odia de sí, para transformarse en uno solo siendo parejas. Los actos, es otra forma de hablar, las acciones de amor, es otra forma de comunicar, pues muchas de las palabras de poder, no hay necesidad de decirlas en voz alta, bastará decirlas en la mente, y el poder que emanen será el mismo que si lo hablaras, así que debemos ser cuidadosos cuando hablamos, cuando pensamos y cuando actuamos, las tres fases deben corresponder a una misma acción, si no cumplimos con ellas, el poder de lo que decretamos se volverá contra nosotros en forma de karma, o consecuencia del acto que pensamos.

Si no creen aun, en que la palabra dicha en voz alta y la pensada tiene los mismos efectos, les recomiendo un ejercicio simple, digan: “yo soy el poderoso círculo de protección mío y de todo lo que me rodea”, después se paran con los pies en compás, respiran profundamente tres veces con los ojos cerrados  y dicen: “inconsciente de (dicen su nombre completo con los dos apellidos), dame el sí universal”, lo hacen primero en voz alta, y después lo hacen con solo pensarlo, el resultado que verán es el mismo, de esa manera entenderán que con solo pensar las cosas suceden.

Por ello debemos de tener mucho cuidado con lo que hablamos y con lo que pensamos, es muy importante entenderlo, para evitar que nuestras propias palabras y nuestros actos nos saboteen la vida, pues nada hay más fácil que culpar a todo y a todos de nuestros propios erros, podremos decir que vivimos en lugares inseguros, podemos decir que nuestra familia es alcohólica, podemos decir que nuestra familia siempre ha sido de una manera y no de otros, y nada cambiará, si nosotros mismos no lo hacemos, porqué el entorno puede ser agresivo, dañino, malo, perverso, pero tu espíritu no tiene esa propensión, ni esa intensión, bastará con salirte de ese microsistema e integrarte a otro más sano, oempezar a sanear el que usas.

Puedes empezar usando la primera frase que comentamos aquí arriba, cada que entres o salgas de un lugar insalubre, de esa manera te ayudarás a estar limpio de cuerpo, alma y espíritu, y que tu entorno sea menos agresivo, las palabras altisonantes, solo le pertenecen a aquellas almas que no se aman, no se quieren, no se respetan, pues les da igual que la energía negativa sea impregnada en sus cuerpos, pues consideran “normal” las expresiones altisonantes, y lo justifican en su cultura, como si la cultura definiera a quien ya está definido, la cultura solo define a los borregos, a quienes necesitan del grupo para florecer, no para desarrollarse íntegramente.

Si bien, todas las palabras sueves y llenas de amor son indispensables, estas deben ir acompañadas por acciones que las complementen, antes de que se vuelvan vacías con la repetición, pues las palabras aunque sean “bonitas”, si no llevan la energía de bondad, no lo serán jamás y dañarán antes que aliviar, es muy común ejemplificar el dialogo de las mujeres, que se dicen entre ellas: te ves bien guapa, y la otra, tu estás más, de una manera llana, sin espíritu, sin la energía de creación que necesita el espíritu, es más simple decirlo ante un anciano o ante un niño, ambos tienen la inocencia que los hace receptores natos de energía de poder con las palabras, y bastará con pensarlo y dirigir las intensiones a esas personas, y si esto lo magnificamos y mandamos palabras bien intencionadas a la mitad del mundo, la paz empezará a reinar, pues el 25% de los seres receptores de está energía podrán neutralizar al 75% que solo es un cascarón caminando en esta vida sin un sentido. 

Pues muchas personas en este mundo no vienen a vivirlo, ni a crear, su destino es la destrucción, primero de sus vidas, después de vida de otros, podrías ejemplificar esto con la vida de los delincuentes, los asesinos, los vendedores o consumidores de drogas, que solo viven la vida porqué ya la tienen y no les importa si hay otras vidas después de está, para ellos es solo una, y tienen que gastarla, así, sin paz, sin justicia, llegan al final de los días lamentando el no poder hacer algo más, ante la muerte se detienen ahora sí a pensar, y reflexionan sobre las palabras que dijeron y las que les faltó expresar, pero será tarde, el poder que tenías de creación habrá muerto junto con su alma y su espíritu estará arropado en el “cielo” a donde van todos los espíritus.

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