Despertar Poético

Despertar Poético 

Autor:​​​​​José Luis Valencia Castañeda

Viajes extraordinarios I. Tari visita a Pepi I.

En las dimensiones superiores, donde la energía es el elemento vital con el que se entiende todo lo creado, las formas de comunicación son más firmes y directas. Es más complicado enmascarar la mendacidad, es más difícil ocultar las intenciones de un ser humano, así sean buenas o malas. No importa, siempre habrá una impronta que te delatará. En todas las civilizaciones de las que tenemos conocimiento existieron y aún existen seres que irradian energía desde los planos superiores. Energía que puede ser sentida u observada por algunos seres afortunados que han logrado superarse a sí mismos

Esas energías superiores se mueven en el espacio y en el tiempo sin restricciones, lo que significa que pueden estar en muchos lugares a la vez, que es una de las características que entendemos solo existe en la divinidad. Lo que significa que todos ellos tienen ya activada una de las características propias de su divinidad. Algo en lo que los hombres comunes estamos atrasados, pero que paso a paso vamos avanzando hacia ese nivel.

En los mundos superiores, las energías tienen los mismos problemas que tenemos en la tierra, se repiten patrones hasta ciertos niveles que se les llama dimensiones. Los patrones negativos van desapareciendo en números pares conforme aumenta el nivel energético en el que te encuentres. Por ejemplo, en la tercera dimensión, donde estamos ahora en la tierra, o lo que entendemos como la tierra, tenemos la representación del infierno, que es donde se expresan todas las debilidades del hombre, donde están todas las pruebas que te hacen ser una energía oscura.

Aquí hay mucha corrupción, donde seres inferiores pueden ser superiores solo comprando un título, aquí existe envidia, que nos hace robar aquello que alguien más tiene, solo para que aquel no lo tenga, aquí está la lujuria, la pelea interna entre el sagrado femenino y el sagrado masculino, donde gana la irresponsabilidad consigo mismo, aquí existe la ira, la madre de todas las violencias, aquí existe la avaricia, la madre de la pobreza y la falta de empatía, aquí existe la pereza, la madre de todo desarrollo y progreso interno, algo que va desapareciendo hasta no existir en la dimensión 13, el número prohibido, el número cabalístico, pero que es el número donde pierdes todas las limitaciones de hombre y te conviertes en un ser superior, en un ser espiritual, pues tu espíritu se hace uno contigo.

Con este preámbulo, podemos explicar someramente el viaje del Rey Tariacuri a la ciudad el Saqqara en Egipto, la semana pasada nos reunimos con el Ray Salomón y el Ray David, la forma en que se presentan es en espíritu, pero en forma humana, vestidos con ropajes acorde a su nivel de consciencia, grandes mantos, sus varas de poder y sus coronas.

Todos esos artilugios son espirituales también, se pueden ver, por ejemplo, si tú eres un ser humano que se siente distinto a los demás y tienes poderes extraños no comunes, como sentir a las almas, ver colores, ver orbes, ver platillos, escuchar sonidos, y cuando alguno de esos eventos sucede, te vibra alguna parte del cuerpo, principalmente la frente, tienes un elemento espiritual tipo corona. Ese es el sello con el que te conocen en los planos superiores, es como te identifican.

Si crees aún, que posterior a la muerte iras al infierno por tus acciones, o te irás al cielo por la misma causa, la manera de saberlo, es viendo la corona que traes en la frente, y si no puedes verla aún, puedes apoyarte con quien si lo hace. 

Así, de esa manera, decíamos podíamos identificar al Rey Salomón por su túnica guinda y su vara de poder. Lo mismo pasa con el Rey David que lleva su túnica guinda, más ancho que el del rey Salomón, también lleva su vara de poder y su corona, siempre llegan y hablan de manera respetuosa, te muestran pleitesía, hacen genuflexiones, algo que nuestra mente humana se resiste, no aceptamos bajar la cabeza ante nadie, pero la sabiduría de estos reyes les permite hincarse ante ti, sin perder su majestuosidad, algo que debemos aprender. Nuestra humanidad sería salva de todas las actividades de maldad, una vez que nos saludamos.

Me informan que hasta Egipto ha llegado la información de que yo he estado liberando almas y solicitan ayuda para liberar a algunas que siguen atrapadas en ciertos planos. Evidentemente aceptamos ayudar con gusto, es a lo que venimos a esta tierra, a ayudar a las almas atrapadas en situaciones cualesquiera. Nos informaron que vendrían con nosotros seres de Egipto a solicitar el apoyo personalmente, o ¿Diríamos mejor espiritualmente? Porque vienen en espíritu.

Al poco tiempo, efectivamente se acercaron a mí el Rey Pepi I, acompañado por el dios Ra, para solicitar nuestra intervención en la liberación de unas almas. Me pidieron que envira a un emisario con poder para hacer la bendición y liberación de las almas. Les confirmé lo que ya le había dicho al Rey David y al Rey Salomón, que iríamos. Le preguntamos si requerían algo adicional para iluminar el camino que debían seguir las almas, y nos solicitaron realizar una ofrenda, consistente en encender incienso, colocar flores y una luz, la cual se realizó durante una noche.

Le preguntamos al Rey Tariacuri si aceptaba la encomienda de ir a Egipto a entregar la bendición a las almas y él gustoso aceptó, que bendición sería que los hombres tuvieran siempre la disposición de ayudar, el mundo sería distinto. Lo bueno es que la maldad está achicándose, mucho se debe al trabajo de los seres buenos, y mucho la maldad que se les regresa. El Rey Tariacuri, se llevó mi primeracorona, de color azul, que tiene un diamante al frente con doce estrellas de colores, un par de palomas encima con una corona en medio.

Así, en mi representación asistió a Egipto, lo recibieron como a lo que es un Rey, le rindieron los honores y realizó la ceremonia de bendición, el Rey Pepi I reunió a varias almas de distintos lugares de la región y las formaron en dos filas, y el Rey Tariacuri comenzó la bendición y la arenga a esas almas, pidiéndoles olvidar el apego o la maldición que las mantenía en esa condición y abrazaran a la luz.

Los seres guías de esas almas se acercaron para acompañarlas y ascendieron, en agradecimiento el Rey Tariacuri recibió un collar hermoso y yo recibí un par de brazaletes con un escudo de armas dentro de un triángulo rodeado de estrellas, símbolo de protección y poder en la lucha contra la oscuridad.

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