Despertar Poético



Autor: José Luis Valencia Castañeda

Lo que esconden los días

Levantarse todos los días para ir a un trabajo aburrido, monótono, pareciera la
pesadilla más grande de un personaje común, que vive en la sociedad actual en
las ciudades. La vida le parecerá aburrida, esperar las vacaciones de Semana
Santa, o las de fin de año para poder salir a algún lugar, con la idea de que eso te
mereces gracias a todo el esfuerzo que le has dedicado al trabajo que te permite
sobrevivir… como entiendas lo que es sobrevivir… la vida que esconden esos
días, es triste, es una carrera contra el tiempo, es un tapón a la energía de tu
alma, que te la va oscureciendo, haciéndola triste y apagada. Después de unos
años, te sentirás vacío, sin ánimo y con ganas de tirar todo al carajo y perderte.
Así son los días para aquellos personajes que no han logrado entender la
mecánica de la vida, vivir la vida en el trabajo, para el trabajo, ¿Y su vida? ¿Y su
familia? ¿Y sus aspiraciones dónde quedan? Relegados para aquel día, cuando la
senectud le llegue y no tenga ya la energía para poder emprender aquel viaje
deseado, no solo el que te permitía tu economía, ni tu ideología, aquél viaje que
imaginabas, que deseabas, y no a conocer aquel lugar que muchos conocen
porqué hay miles de fotos anunciando que es bonito.
Sino el viaje para encontrarte y entender que la vida es el viaje mismo, y que
quedándote estancado, parado en algún lugar no es el destino de ella, es el
destino que tu mente ha creado para acallar a tu conciencia que empuja por salir y
gritar que ya es hora, que ya es el día de despertar y conocer el mundo, que las
personas allá afuera sufren lo mismo y que no es lo correcto, que si todos caminan
hacía un mismo camino no es necesariamente lo correcto, podrían estar
caminando al abismo, y no saberlo, o saberlo y decir que si todos caen, es que
eso es lo correcto.
Los días no solo traen la monotonía, los días traen secretos que cada personaje
de este mundo debe descubrir, son enseñanzas que ya le fueron dadas, que ya
están en el subconsciente, pero que la monotonía se las ha ocultado, y las ha
dejado allá, en el cajón oscuro de los recuerdos de una memoria olvidada, que no
aparecerá si no la llaman. Nos hemos olvidado que pertenecemos a algo más
grande, a un universo extenso, mientras nos ahogamos en un vaso de agua.

Somos menos que un grano de arena ante la magnificencia del universo, nuestro
universo es menos que un pequeño grano de arena ante la magnificencia del
macro universo, somos menos que una molécula de Dios, ante la magnificencia de
Dios, sin embargo, somos los que somos, porque pertenecemos a esa
magnificencia, pero nos desligamos porqué vivimos en carencia, en negatividad,
en dolor y en sueño.
Nos enseñan que sufrir es alcanzar el cielo, nos enseñan que el dolor redime, nos
enseñan que las emociones deben ser expresadas de manera consistente para
ser humano. Más no te define eso, hay algo más que se esconde dentro de ti que
te hace superior a todo ello, te hace ser enorme, poderoso, que las simplicidades
de la vida no son nada ante el poder que puedes manifestar, bastaría un ejemplo
para que tus días sean distintos, para que empieces a descubrir que es eso que
tienen en ti, que te hizo venir a esta tierra a aprender o a enseñar.
Podemos hacer un pequeño ejercicio, para que el ánimo y una nueva forma de
ver la vida te llenen, bastará un pequeño vaso con agua, todos los días al
despertar por las mañanas, en ayunas.
Pones frente a ti un vaso de vidrio o cristal, con la mitad de agua potable, dejas
que el agua se aquiete, lo envuelves con las palmas de las manos muy cerca del
vidrio, sin tocarlo, cierras los ojos y dices: “Bendigo el agua en nombre de la luz,
de quién Yo Soy, es agua sana, que limpia y reestructura mis órganos, mis
músculos, mis huesos, y multiplica cada célula, molécula y glándula de mi cuerpo,
volviéndolo saludable, pleno y perfecto, dándome vida eterna. Gracias padre que
me has escuchado”.
Una vez terminado esto, visualiza como la energía que hay en tu entorno se
conecta al agua, bebes el agua y visualizas a esa misma agua como te transfiere
esa energía y recorre cada una de tus células llenándolas de vida. Para ello debes
estar en paz, tranquilo durante diez minutos.
Con esta dinámica repetida durante mucho tiempo, empezarás a notar lo oculto en
ti, o que ocultan los días para ti y que no habías podido encontrar, porqué esos
diez minutos que le dedicas al agua y a tu cuerpo lo dedicabas antes a pensar en
unas vacaciones que te están vendiendo y que necesitas trabajar para merecerlas,
empezarás a notar que hay momentos en los días que deben ser tuyos, que hay
paz, hay luz, hay amor, no solo la responsabilidad ante el mundo, te sorprendería
aún más el día, si decidieras cambiar el rumbo, salirte de ese trabajo aburrido,
monótono y gris y conseguir un trabajo con más libertad, con más sorpresas para
tu vida.
Otro ejercicio que podría hacer que los días sean más coloridos, más alegres,
más útiles, es levantarte y saludar a tu prójimo, ayudarle en algo, o con algo, que
las cargas que traiga esa persona le sea más ligera, puede ser lo más trivial como

cargarle la bolsa del mandado, ayudarle a cruzar la calle, como algo más sutil,
escuchar todo aquello que le aqueja y que necesita desahogar sin juzgarlo.
Una vez que hayan descargado todo ello, se sentirán más ligeros y tú también,
porqué todos los seres cargamos muchas emociones que creemos nos
pertenecen, y no es así, las emociones son de la tierra, se nutre con ellas, es la
energía que equilibra al entorno, para que las tormentas del cielo no descarguen la
furia en la tierra. La tierra se resetea con nuestras emociones, para descargar
todas estas emociones bastará que camines descalzo sobre el suelo, y pidas a la
tierra, que en ese aspecto se llama Gaia, que trasmute o cambie esas emociones
en energía de amor, y lo hará, porqué Gaia, como madre creadora y criadora está
llena de amor por sus hijos.
Pronto sentirás el cambio en ti, te sentirás ligero, con ganas de comerte al mundo,
de ir, de viajar, y los recursos empezarán a llegarte, porque tu mente estará
enfocada en recibir, no tanto en esforzarte para generar una riqueza que es
ficticia, el dinero es ilusión y herramienta. Ficción, porque realmente no existe, se
sostiene de lo que nosotros le damos de valor, una moneda es solo metal, el
billete es solo un papel con colores. Eso no hace que las personas sean
superiores a sí mismas, por el hecho de estar. Si se usa como herramienta
sabiamente, te ayudará a crecer. Si lo usas con el fin de acumular bienes o cosas,
tu mente volverá a la oscuridad. Lo más simple en la vida es viajar ligeros, así
alcanzarás destinos más lejanos.
Este ejercicio puede hacer a la par del vaso de agua, veinte minutos bastarán.
Será la media hora más provechosa que le tomarás al día, así descubrirás como
los días te esconden maravillas, y lo mejor, es que las maravillas están dentro de
ti.
Si eso no te bastara para poder modificar tus pensamientos, ni para modificar tu
forma de ver la vida, una visita a la naturaleza te puede abrir un panorama mayor.
Descubrirás que allá es a donde perteneces, que la vida empieza allá, no en las
grandes ciudades, no en las grandes aglomeraciones, no en las grandes ideas de
destrucción que la modernidad te acerca. La vida inicia donde ella misma se crea,
cuando ves el ciclo de una planta, que crece silenciosamente bajo un pequeño
puño de tierra, alentado a la eternidad a posarse en ella, esa semilla lleva la
información de miles de otras semillas que le precedieron y prepara el camino con
nueva información para las semillas que le sucederán. Así nosotros mismos nos
encontramos, siendo la semilla que crece silenciosamente para morir en ruidos
ensordecedores.
El día esconde más de lo que tú crees, empieza con estos pequeños ejercicios de
introspección y de conexión con la creación y podrás descubrir lo que hay más allá
de las palabras, más allá de lo que a simple vista hay, empezarás a ver a los
demás con otros ojos, tus verdaderos ojos, el misterio será resuelto y ya nada te
sorprenderá, porqué estarás seguro que eso existe y es la pequeña hebra que

descubrirá la madeja, bastará que le inviertas media hora a tu vida, o diez minutos
hoy, veinte mañana, no importa, serán los minutos más aprovechados que habrás
tenido.
Podrás preguntarte, si teniendo religión podría interponerse a tus creencias,
podrás preguntarte a lo mejor que no crees en Dios y que podría ser contrario a tu
idea de la creación, podrías incluso pensar que es algo negativo producto de
fuerzas oscuras, y tendrás razón en lo que pienses, todos estamos en algún
escalón evolutivo, o de crecimiento intelectual o espiritual que nos alienta o nos
limita.
Estos ejercicios no deben ser limitantes, son solo conexión con la naturaleza, de la
cual dependes para vivir y poder generar las ideas de Dios o de espiritualidad que
tengas, porqué hasta los ateos necesitan a Dios para negarlo, hasta su ideal es
una forma de espiritualidad basada en la negación, y no vamos a discutir aquí las
ideas, vamos a proponer mejor el crecimiento fuera de dogmas, fuera de todas las
cuadraturas del círculo, fuera de toda filia, el hombre que se sabe parte de un todo
lo entiende de manera perfecta, el hombre que vive en la separatidad, le cuesta un
poco entenderlo, pero llegará un día, en esta vida, o en la otra, en este plano o en
otro, que lo entienda. Mientras llega, no está demás quietarle monotonía a su día y
dejarse sorprender, al menos será algo distinto.

Ahora, si todo esto te parece mucho tiempo…
No digas más, que quieres cambiar tu vida porque solo te estarías quejando
porque es moda
Si de veras quieres cambiar tu vida deja las quejas de lado y comenza a cambiarla
ya
Serán en total 15 minutos por día
Ya si no tenes 15 minutos por día para ti, estamos complicados seriamente
Anímate a Cambiar tu vida
Anímate a Ser Libre
Anímate a Ser Feliz
Anímate a vivir con Plenitud, pero sobre todo ….
Anímate a SER y a VIVIR‼️

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