Filofobia (miedo a enamorarse)

Filofobia (miedo a enamorarse)


-La persona con filofobia sufre estrés y ansiedad ante la posibilidad de una relación afectiva.

Ciertamente, las fobias dan una respuesta irracional y exagerada en una algún tema en cuestión. Si bien en general estas personas llevan una vida normal, cuando se trata de ciertos asuntos pueden perder la razón y sufrir comportamientos propios de un estado de pánico; la psicóloga Marlene Hernández Gracián nos habla al respecto.
La filofobia es el miedo a enamorarse. Puede parecer una fobia muy curiosa, pero hay personas que sufren verdadera ansiedad con ella. Se genera al pensar en la posibilidad de crear un lazo emocional fuerte con otra persona a causa del amor, pues el terror se apodera de sus mentes.
Prácticamente todo el mundo sabe que enamorarse puede llegar a ser una experiencia maravillosa, pero una persona que sufre filofobia lo describiría como una pesadilla. Solamente imaginarlo puede producir una sensación de malestar muy indeseable para la persona, la cual experimenta en algunos casos altos niveles de estrés emocional que pueden repercutir a nivel físico.
La psicología y la psiquiatría se han encargado de estudiar estos casos y parece que hay diferentes opiniones sobre cuáles son sus causas. Una de las hipótesis más aceptadas es que una relación pasada que no se ha superado satisfactoriamente puede llegar a desencadenar esta afectación psicológica. Otros profesionales opinan que el origen de la filofobia se centra en el miedo a ser rechazado.
Las causas pueden proceder de relaciones familiares donde sus vínculos de apego no han sido del todo sanos y han sufrido experiencias de rechazo, abandono y de afecto. La consecuencia directa de estas experiencias imposibilita que puedan vincularse a alguien, pues la tendencia de estas personas es la negación a experimentar de nuevo otra experiencia que pueda suponer una amenaza de abandono y rechazo y les coloque de nuevo en una situación de vulnerabilidad.
Actitudes típicas de la persona que tiene miedo a enamorarse, es decir, el temor a «salir de la zona de confort» y volver a sufrir. Son las siguientes:
• Enamorarse de personas «inalcanzables.
• Relacionarse con gente muy distinta a uno mismo.
• Buscar defectos en la persona con la que están saliendo.
• Ocasionar discusiones y peleas con la pareja.
• Aislarse emocionalmente si siente que la otra persona se está acercando demasiado.

Es posible revertir esta actitud temerosa y poder relacionarse e interactuar en relaciones afectivas con los otros. Únicamente es necesario que el filo fóbico tome conciencia de su condición y decida trabajar en ella. El primer paso para cambiar algo de nosotros mismos es aceptar que nos ocurre, atrevernos a recordar, a sentir y a comprender de donde surge este temor y como estamos colaborando con nuestras acciones para que se mantenga.

Sera necesario sanar nuestras heridas emocionales pasadas que nuestros padres o anteriores parejas generaron. Habrá que procesar el daño, el vacío y la perdida de una forma adecuada. Habrá que aceptar lo que ocurrió y decidir que esto ya no controle nuestro presente y limite nuestro futuro.

Amar a alguien siempre implica un cierto componente de vulnerabilidad. Sin embargo, porque en el pasado fuiste dañado no significa que lo serás en el futuro. Y, sobre todo, aunque así fuera, has de confiar en tus propias capacidades para salir adelante. Por amor nadie muere, pero sin amor nadie vive.

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