Jean-Jacques Rousseau

Jean-Jacques Rousseau

El hombre es por naturaleza bueno, pero la sociedad lo corrompe.

Por: Marina Vilchis Herrera.

Fue escritor, filósofo, botánico, naturalista y músico, nació el 28 de junio de 1712 en Ginebra, Suiza y falleció en Ermenonville, Francia, el 2 de julio de 1778.

Fue el autor de la frase: «El hombre nace bueno y la sociedad lo corrompe», lo que hace referencia a que el hombre nace sin una estructura moral de comportamiento, la adquiere conforme vive en sociedad, por lo tanto, pierde la pureza a medida que va creciendo. La psicoterapeuta Marlen Hernández Gracián nos explica cómo es que él hombre es bueno, pero a través de sus vivencias en la sociedad va cambiando.

“El principio fundamental de toda moral, sobre el cual he razonado en todos mis escritos y que he desarrollado en este último con toda la claridad de que yo era capaz, es que el hombre es un ser naturalmente bueno, amante de la justicia y del orden; que no hay, de ningún modo, nada de perversidad original en el corazón humano, y que los primeros movimientos de la naturaleza son siempre rectos. La única pasión que nace con el hombre, es el amor propio o de sí mismo, es una pasión indiferente en sí misma al bien y al mal, que ella no se vuelve buena o mala sino por accidente, y según las circunstancias en las cuales ella se desarrolla”.

“Todos los vicios no le son naturales en absoluto, la manera como ellos nacen; por su genealogía y por la alteración sucesiva de su bondad original, los hombres se vuelven al fin lo que ellos son. El hombre no es un ser simple; está compuesto de dos substancias, el ser inteligente y el ser sensible, cuyo bienestar no es el mismo. El apetito de los sentidos tiende al del cuerpo, y el amor al orden, al del alma.” Rousseau.

Una de las grandes cuestiones de la filosofía es la de si el ser humano nace bueno y luego se hace malo o algo de maldad ya nace con nosotros.

Es cierto que hoy en día, en las sociedades actuales, podemos decir que el mayor enemigo del hombre es el hombre. Somos la única especie que ataca premeditadamente y no por instinto, no se trata de supervivencia ni de defensa propia, nos movemos guiados por intereses egoístas, somos intolerantes y posesivos.

Sin embargo, el saber que no todos somos así, que hay personas que no se mueven guiadas por intereses, sino que ayudan porque creen que es lo correcto, personas que valoran otras cosas por encima de sus bienes y sus ganancias, gente que se respeta a sí misma y respeta a los demás. Me hace pensar que tal vez no esté en nuestra naturaleza comportarnos de manera egoísta y que esa afirmación es una burda excusa para eximir de responsabilidades nuestros propios actos.

La realidad es que el ser humano, el homo sapiens-sapiens, no nace bueno ni malo; nace con una gran herencia cultural que lo potencializa para ser lo uno o lo otro, dependiendo de los fines que fija para sus acciones, y de los medios que elige para alcanzarlos. Nacemos con necesidades y todas nuestras acciones van dirigidas a metas que se relacionan con la solución de esas necesidades.

Un asunto importante para la psicología científica es aportar criterios que permitan diferenciar entre verdaderas necesidades universales de la especie humana, y pseudonecesidades creadas superficialmente en la irracionalidad humana, que conducen a la motivación del ser humano hacia metas que satisfacen principalmente su interés económico.

De modo que decir que el hombre es bueno o malo por naturaleza es moralizar a la naturaleza. Más bien, se podría sostener que el ser humano no nace bueno ni malo, puesto que en sus etapas más tempranas de desarrollo el individuo está desprovisto de referencias culturales, informaciones o experiencias, que lo doten de intenciones o finalidades buenas o malas.

Marlen Hernández Gracián

Previa cita (715)131-87-37.

marlen.hdezg@hotmail.com

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Zitácuaro Mich.

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