Michoacán conmemora día contra la sequía en medio de crisis de agua

Michoacán conmemora día contra la sequía en medio de crisis de agua

Por: Esteban Patricio M.

La sequía que azota al estado se agudizó en cosa de semanas y recibió el Día de Lucha contra la Desertificación y la Sequía en medio de una grave crisis, por lo que la conmemoración de esa fecha fue en total incongruencia.

LA FECHA DE RECORDATORIO

En enero de 1995, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), proclamó el 17 de junio Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía. La fecha se estableció por haberse aprobado la Convención de las Naciones Unidas de lucha contra la desertificación, el 17 de junio de 1994.

Con la aprobación de esa fecha se invitó a todos los Estados a que dedicaran el Día Mundial a sensibilizar a la opinión pública respecto de la necesidad de cooperar en el plano internacional para luchar contra la desertificación y los efectos de la sequía.

Basta con mencionar que tres cuartos de la tierra del planeta que no está cubierta de hielo se ha transformado, principalmente para satisfacer la demanda de alimentos, materias primas y asentamientos humanos.

¿QUÉ SIGNIFICA?


La desertificación es la degradación de la tierra, como consecuencia de actividades humanas, tales como la deforestación, la explotación del agua, la agricultura y la ganadería. Por otro lado, la sequía ocurre cuando la precipitación acumulada durante cierto lapso de tiempo es menor a la habitual.

De acuerdo con la ONU, unos 250 millones de personas en el mundo sufren directamente los efectos de estos fenómenos. Las consecuencias que conllevan no se dan por separado, sino que desencadenan muchos más problemas en las poblaciones que los padecen.

Entre ellos están la escasez de agua, que es el efecto más visible y que provoca que las comunidades afectadas tengan menor acceso a este recurso, lo que dificulta su desarrollo.

También se genera una imposibilidad de producir alimentos suficientes para la población o el ganado, por lo que ambos se ven afectados.

Pero, además, la falta de agua pone en peligro la salud y, con el tiempo, la región empobrecerá.

LA SITUACIÓN DE MÉXICO

Pasaron 26 años desde que se establecieron aquellos compromisos para tratar de evitar los efectos de la desertificación y las sequías en los países que firmaron, entre ellos, claro, estaba México.

De los 2 mil 463 municipios que hay en el país, actualmente son mil 255 los que enfrentan algún grado de sequía, de acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua). Se trata de una cifra tres veces superior a la registrada en 2020.

Un informe, de la organización internacional Greenpeace, detalla que la sequía ocurre cuando las lluvias son significativamente menores a los niveles normales registrados, lo que ocasiona graves desequilibrios hidrológicos. El aumento de la temperatura global altera el comportamiento de los océanos y los ciclos de agua.

“Además en México no sólo hay poca agua sino que está distribuida bajo criterios desiguales”, señala la organización

LA CONTRADICTORIA SITUACIÓN DE MICHOACÁN

En Michoacán, basta mencionar que apenas en abril el Monitor de Sequía del Servicio Meteorológico Nacional, señalaba que de los 113 municipios de la entidad, solo en dos se reportan niveles de sequía moderada, en todos los demás es severa o extrema, y ninguno se reporta “sin sequía” o “anormalmente seco”, que son los dos niveles menos graves.

Pero, apenas un mes y medio después, esa misma herramienta detalla que ya no hay ningún municipio con “sequía moderada”, sino que 40 reportan “sequía severa” y 73 más en “sequía extrema”.

Al revisar en el Sistema Nacional de Información del Agua se detalla el nivel de presas del estado. Michoacán es el estado con más presas del país, acumulando un total de 24.

Pero de los 7 mil 409 millones de metros cúbicos de agua que les caben a esas 24 presas, actualmente sólo tienen mil 864 mil, es decir, las presas del estado están al 25% de su capacidad.

Lagos, manantiales, presas, ríos, esteros, geisers y costas, casi todas las manifestaciones del agua pueden verse en Michoacán. Basta mencionar el Lago de Camecuaro, el de Pátzcuaro, la laguna de Zirahuen o Laguna Larga.

Pero entre esa vasta gama de maravillas naturales de la entidad, donde se alberga agua, el mal uso ha causado la actual crisis.

EL ORO VERDE Y OTRAS AGRICULTURAS, DE LOS PRINCIPALES CULPABLES

Michoacán produce 8 de cada 10 aguacates de México y 5 de cada 10 aguacates de la producción mundial. El cultivo del aguacate en el estado tiene una superficie de producción equivalente a 196 mil campos de fútbol, su economía regional depende en gran medida de un producto con un valor de mercado en torno a los 2 mil 500 millones de dólares anuales.

Pero, a cambio de esa “bonanza”, la producción del fruto en Michoacán ha requerido del desmonte y la tala masiva de ecosistemas forestales, ya que la planta requiere de grandes cantidades de luz solar, lo que la vuelve incompatible con grandes árboles. A través de la tala ilegal y los incendios forestales provocados, los productores de aguacates buscan generar nuevos espacios para hacer frente a la demanda global del aguacate.

No está por demás recordar el caso de los llamados “cañones antigranizo” que se han instalado en diferentes puntos del estado para tratar de evitar las lluvias fuertes que dañen cultivos delicados, y que se ha convertido en una práctica controversial y con detractores.

            La sequía en Michoacán lejos de evitarse, se agudizó en los 26 años que llevan los tratados internacionales, y la problemática parece que podría empeorar ¿que tiene que pasar para que se den cuenta los michoacanos y sus gobernantes?

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