Niños vacíos: Una desdicha de la que nadie toma en cuenta

Niños vacíos: Una desdicha de la que nadie toma en cuenta

Por: Marina Vilchis Herrera.

No es culpa de los niños que se  sientan vacíos , de esto nos  habla la terapeuta Jesica Velázquez , ellos nacen siendo lienzos en  blanco que están a punto de comenzar a escribir o ser pintados y a medida  que  crecen se sienten niños vacíos y es  porque algo no está bien y como adultos debemos tener muy presente para cambiarlo.

Los niños nos necesitan y no podemos hacernos de la vista gorda, es  una verdadera tragedia que los niños se  sientan solos en sus hogares, con sus familias.

Lo peor es que nadie se da cuenta, ellos se supone que son lo más  preciado y algo está pasando que les hace sentirse mal , está en nuestras manos cambiar eso y que se sientan mejor, que sean más felices.

El estado emocional de sentirse vacío es devastador para los adultos, imagina cómo puede afectar a un niño el desarrollo integral, desgraciadamente en esta  última década las enfermedades mentales se han  disparado.

Ha aumentado terriblemente la tasa de suicidio en niños de 10 a 14 años en un 200%, dejando familias rotas que no saben qué han podido pasar por la mente de sus hijos y pensar que hace que hagan un acto tan horrible.

¿Qué se está haciendo mal?

La realidad es que los niños tienen demasiados estímulos, piensan menos y quieren gratificaciones al instante. Crecen en un mundo material y superficial que les hace sentirse inferiores a quienes “tienen” más.

No entienden que la felicidad es mucho más que tener o poseer, se  trata de vivir, de agradecer  y de disfrutar a nuestros seres queridos.

De hecho, a pesar de todo lo que tienen, carecen de otros aspectos muy importantes para tener una infancia sana:

-Padres presentes y emocionalmente disponibles.

-Límites definidos.

-Responsabilidades en el hogar y fuera de él.

-Dormir bien.

-Comer una alimentación equilibrada.

-Disfrutar del juego creativo.

-Las relaciones sociales.

-Juegos no estructurados.

-Momentos para el aburrimiento sin pantallas  que potencien su imaginación y la resolución de conflictos.

Lo anterior es lo que les falta porque tienen demasiado de:

-Padres inmaduros que solo piensan en sí mismos.

-Padres demasiado permisivos.

-Padres que  prestan demasiada atención a las pantallas.

-Demasiado de todo sin ganárselo previamente.

-Vida sedentaria.

-Dormir mal.

-Comer peor.

-Estimulación instantánea continúa.

-Demasiadas pantallas.

-Padres ausentes por demasiado trabajo.

-Ausencia de aburrimiento porque siempre usan las tecnologías para sentir la gratificación instantánea.

Hay que poner corrección… YA

Es necesario poner de nuestra parte y buscar remedios lo antes posible.

Nuestros hijos merecen ser felices y crecer como personas saludables tanto física como emocionalmente. Por eso, debemos hacer un trabajo interno como padres y no permitir que nadie en este mundo piense de nuevo en el suicidio porque solo se siente abandonado emocionalmente o lo que es  peor, porque siente que no encaja en ninguna parte.

Los padres tenemos que despertar y volver a lo esencial de la crianza. Para ello, comienza a tener esto en cuenta  desde hoy mismo y para siempre:

-Tus hijos no necesitan  cosas, te necesitan a ti.

-Tus hijos no quieren tiempo bajo el mismo techo contigo, quieren y necesitan tiempo de calidad a tu lado, compartiendo experiencias.

-Necesitan límites y darse cuenta de que tú eres quien lleva las riendas de la familia. Así se sentirán protegidos en todo momento.

-Ofrece un estilo de vida equilibrado tanto en la alimentación física, como en emocional.

-Di que “No” siempre que sea necesario, no es lo mismo querer, que necesitar.

-Pasa todos los días tiempo al aire libre con tus hijos: caminando, montando en bicicleta, disfrutando de la naturaleza.

-Disfruta de comidas o cenas familiares, con pantallas apagadas y conversaciones cercanas.

-Jugar a juegos de mesa en la familia con niños tantas veces como se pueda.

-Permite que los niños escojan.

-Dale a tus hijos responsabilidades para que se sientan útiles en su hogar y que papel es imprescindible para la familia.

-Mantén  rutinas diarias donde la higiene del sueño sea la protagonista.

-Enseña a tus hijos autonomía y no les protejas en exceso. Permite que se frustren y guíales para que esas emociones no les invadan.

Cuando los niños se equivocan pueden interiorizar la tan importante resilencia.

Serán capaces de superar obstáculos  que la  vida les vaya  poniendo, y es  fundamental para que se sientan capaces a pesar de las adversidades que pueden sentir en su día a día.

Es muy importante enseñarles que la mejor gratificación es la que se espera y se consigue con esfuerzo. Cada día organiza espacios de tiempo para que se aburran y que su imaginación se despierte por fin. No eres responsable de su entrenamiento.

Nunca uses la tecnología para cuando se aburran, puedes usarla  con fines educativos y siempre con  control de tiempo parental. Como premio o como rutina, pero siempre sin pasarse, nunca  como entretenimiento en momentos de espera.

El tarro del aburrimiento es un gran aliado en estas situaciones.

Con estos consejos tus hijos no se sentirán vacíos y tu hogar estará lleno de amor incondicional por parte de todos los integrantes.

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