2 de Octubre no se olvida (Política en lo oscurito)

2 de Octubre no se olvida

La frase suena algo sentimentalona para Don Cedano: “2 de octubre no se olvida”, porque sí se olvida, los tiempos de lucha, lucha, no dejes de luchar… se han ido, para Don Decano ¡Snif! ya sólo le queda la memoria – ¿No que no se olvida pues? – Bueno, la memoria escrita, porque la memoria de Don Cedano se ha quedado vacía de esos conceptos. Ahora metido en otros menesteres menos de protesta, se ha vuelto fifi para que entiendan ¿Que los fifis si marchan? ¡Oh, que la canción! Don Cedano se ha vuelto menos que fifi, ya ve la vida de otra manera, la ve desde el ángulo del personaje que depende de otros personajes para sostenerse, lo ve desde la óptica del personaje que se ha acostumbrado a la comodidad que da el materialismo, ve a los grupos que marchan y se resiste a seguirlos, se resiste a creer que sus luchas sean legales, aunque lo sean, se resiste a creer que los movimientos de protesta sean en beneficio de un pueblo que sigue sin querer despertar, que sigue agachado por comodidad.

 No los juzgo, pero ya no comparto esa idea, así soy ahora, uno más del montón, un agachón por pura comodidad. Eso de ir a marchar ya no es lo mío, desde luego tengo varios pretextos, la edad, el clima, las reumas, ese mal de las rodillas que me cargo, a nadie más culpo. Algunos dirán que es soberbia, otros que apatía, otros que hueva, ja, ja… bueno, les decía, el 2 de octubre sí se olvida, como se olvidan todos los pasados, cuando ya sólo quedan rastros de la nada, o cuando ni siquiera los viviste, sólo sentiste ese deseo natural de protestar por algo, sólo porque eras joven, como dice una frase a atribuida al Salvador Allende: “Ser joven y no ser revolucionario, es una contradicción hasta biológica”.

Así que, siendo joven, te sientes capacitado para cambiar al mundo; ya viejo, no puedes ni cambiarte los calzones. Por eso ya no protestas, y Don Cedano como ya no es joven, no tiene ya esa contradicción que señala Allende, ahora las revoluciones que quiere armar son las de la conciencia, algo más de gabinete, donde pueda estar sentadito, con aire acondicionado, internet, cafecito, pan y toda la cosa. Eso de andar alborotando gallineros ya no es lo suyo, ni las huelgas de hambre, pues si deja de comer un día se descompensa y se le baja la presión… así que el 2 de Octubre sí se olvida, como se han olvidado en la memoria todas las masacres que el gobierno ha generado desde que existe, el recuerdo sólo viene cuando el calendario las dicta, cuando la fecha se acerca, en ese momento activamos los pasajes vividos. En este caso Don Cedano, sólo los vivió en la memoria de los viejos que vivieron la experiencia de facto.

Don Cedano sólo respiró los polvos de aquellos lodos, sabe bien que el 2 de octubre de 1968 marcó un referente en la historia de México y de algunas naciones solidarias que vivían en aquellos días escenarios violentos, generados por los gobiernos que juran salvaguardar a las personas a las que se deben. Ese día fatídico, con contradicciones o no de quién inició la matanza, la muerte cegó las esperanzas de la juventud, estudiantes y civiles cayeron como cortados de tajo, en un escenario que ya había experimentado violencia en la conquista de México Tenochtitlán. Tantas muertes son sólo el preludio de un nuevo sacrificio o el último sacrificio a los dioses que se fueron y que siguen rondando cerca de su templo, en la espera de la justicia divina, esperando que el hombre se inmole a voluntad para calmar su espíritu presto al sacrificio. Cientos de corazones lanzados entre los muros voltean en derredor, señalando al oriente las grandes escalinatas por donde deberán rodar para posarse a los pies de Huitzilopochtli.

 Mientras el gobierno justifica la matanza, la frase “2 de octubre no se olvida”, se pierde en la memoria de los que no lo vivimos y nos llega mediante la prensa en retazos crueles, dibujando a miles de estudiantes reunidos en la Plaza de la Tres Culturas, en la unidad habitacional Tlatelolco, para negociar con Diaz Ordaz. Querían libertad a los presos políticos, derogación del artículo 145 y 145 bis del Código Penal Federal, desaparición del cuerpo de granaderos, destitución de los jefes de la policía Luis Cueto y Raúl Mediolea y del teniente coronel Armando frías, indemnización a las familias que habían sufrido muertos por los actos de las policías y el deslinde de responsabilidades de los funcionarios involucrados en actos de violencia contra estudiantes. El artículo hablaba de la disolución social, justificando la represión.

 No llegaron a entregar el pliego petitorio, a las 6:10 la bengala del helicóptero fue la señal, las balas empezaron a silbar, de arriba de los edificios, mientras abajo, los militares encargados de resguardar la concentración se sintieron agredidos y repelieron (según ellos), disparando contra la multitud. Buena táctica para disolver rápidamente una manifestación, la muchedumbre se perdió entre las calles y edificios, algunos apoyados por los mismos inquilinos, tratando de salvar vidas. Se dio a conocer que quienes iniciaron los disparos fueron miembros del batallón Olimpia, grupo de agentes del gobierno federal, y mientras reinaba la confusión, este grupo, sumado al ejército, detuvieron ilegalmente a cientos de estudiantes, muchos de los cuales no volvieron a aparecer.

 El movimiento de ese año era un movimiento de protesta internacional, era el cambio generacional que en Estados unidos se manifestó mediante las protestas contra la guerra de Vietnam y la muerte de Luther King, dio pie al nacimiento del movimiento Hippie. En Francia ya habían sufrido su propia desgracia en mayo del 68, ese mismo año se forjó un movimiento de protesta en México enorme, que permitió la unión de la UNAM con el IPN, solicitando democracia y derechos civiles ante la escalada de violencia, generada por el estado contra instituciones educativas, lo que producía el recelo del gobierno contra la educación y que la sociedad empezara a razonar que el gobierno los quería incultos para aprovecharse de ellos.

 La UNAM había estado copada por el ejército desde el 18 de septiembre de 1968, el 2 de octubre se retiró. Los estudiantes, maestros y grupos afines a ellos realizaron el mitin en la Plaza de las tres culturas, como protesta ante esa intervención. Estábamos a solo 10 días de la inauguración de los Juegos Olímpicos de México, pronto la atención del mundo estaría centrada en el país, algo se tendría que hacer para quitar esa mancha que podría pudrir todo lo invertido en promover al país mediante el deporte, esa mancha eran las marchas. Díaz Ordaz presidente, era el responsable directo de la orden, y el Prit, antes PRN, ahora la Prieta – ¿Eso no? – Bueno, ahora sigue siendo Prit, ya sin óxido nitroso, era el partido en el poder. Echeverría era el Secretario de Gobernación y gracias a esta acción ganó la presidencia para el sexenio posterior, apoyado con la DFS o Dirección Federal de Seguridad, hoy Guardia Nacional…cómo cambian las cosas: ¿verdad?

 Y, aunque la culpa se le echaron a Echeverría, 48 años después, ya ni se siente igual de bonita la justicia, menos si la prisión es domiciliaria, y menos si tres años después lo absuelven… vaya justicia tan injusta. Qué culpa tiene Tutankamón de que a los muertos bien conservados se le llamen momias por su culpa, si no está para hacerle justicia con el título en Guanajuato o Santa Elena, Yucatán, así con Echeverría ¿De qué sirve señalarlo ahora, cuando la muerte lo persigue por la edad? Digo, podrían haberlo metido a la cárcel, pero no quisieron, el nombramiento es sólo un título nobiliario para él, que seguro está pensando en que gaveta colocarlo, dirá ¿En la de la memoria a corto plazo o a largo plazo? En la que diga el pueblo y el pueblo se olvida de ella todo un año, sólo un día al año la desempolvan, nomás por no dejar.

 Echeverría no debió ser el culpable, es eterno, sigue vivo, no debe tener cargo de conciencia, debe dormir plácidamente para llegar a tan longeva edad, ya ni Don Cedano puede jactarse de eso, aun no supera su conciencia el haberle birlado 50 centavos del cambio de las tortillas a su madre en su temprana edad. Bueno, don Cedano sufre por ello aún. Déjenlo seguir sufriendo. Lo que Tlatelolco dejó, a parte de los muertos, fueron varios partidos políticos, comunistas y socialistas (estaba de moda eso), una plaquita en honor a los caídos en la Plaza de las Tres Culturas y un Centro Cultural Universitario de la UNAM, donde se conmemora a la memoria, sí, ya sé que soy redundante, se presta pues.

Después de pasados algunos años, la tragedia del 2 de octubre dio algo de buya, tenía rating, así que salió una película llamada Rojo Amanecer, un par de libros, La Plaza de Spota y la Noche de Tlatelolco de Poniatowska, don Cedano tiene la fortuna de poseer los dos, de haberlos leído, de no haberlos comprendido y de haber olvidado lo que los libros dicen. Así, su memoria abotagada de medios, espera que estos se la refresquen, y lo han hecho año con año, pues sus compañeros de manifestaciones, sus compañeros de juventud, sufren lo mismo que Don Cedano, insuficiencia de memoria e insuficiencia de fuerza de voluntad. Esa insuficiencia de voluntad se manifiesta en todo lo que dice y hace, y sólo cada año lanzamos unas cuantas líneas de protesta, sólo porque hay que protestar, pues algunos están cómodos en sus bien remunerados empleos, otros pertenecen a la mafia del poder, a otros les importa un comino el mundo, son felices a su modo.

 Al final del día, todos han llegado a la edad que hasta lástima dan al protestar, so pena de ser llevados al asilo, ojalá y allí se junten todos y protesten por el servicio, bueno o malo, la idea es protestar y ojalá y llegue San Péjele a ese asilo, así podríamos hacer buenas tertulias de reclamos, al menos prometió vigilar las marchas sin reprimir, total, las marchas serán únicamente para la memoria, por eso se llaman en conmemoración, hacer fiesta a la memoria. Quizá la memoria no se empolve tanto si la injusticia sigue vigente y las conmemoraciones permiten al menos olvidarse de las desgracias. Así que, de aquí a diciembre podremos ser felices de tantas conmemoraciones, mientras eso sucede, San Péjele puede dejarnos caer con entera libertad más impuestos o elevarnos los costos de la gasolina o de aprobar la ley de extinción de dominio o a la CNTE, total, estaremos felices refrescando a la memoria… Si te alejas de la justicia, si nada te mueve, el dos de octubre se olvidará.

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