ARENA SUELTA

POR TAYDE GONZÁLEZ ARIAS

“ME CANSO GANSO”

Al margen de las ideologías puras y portentosas, y alejado siempre de aquellos que viven aferrados a temas en los que no ganan ni siquiera ellos, (quienes las tienen), y también, mas allá de la ofensa que siempre violenta o de un señalamiento que no sea crítico, y en el que no exista el análisis y el discernimiento sin argumento, si no siempre anteponiendo el amor por México, es que escribo y expongo consideraciones que son un riesgo para el país siempre que no se ejecuten con cautela y estricto apego al Estado de Derecho.

Para nadie es desconocido el acierto del Presidente de la República, en el que decidió retirar a las figuras que serían “súper delegados” de los estados, una vez que el entendimiento seguramente le permitió escuchar sanamente a los mandatarios estatales, quienes en reunión de la Conferencia Nacional de Gobernadores (CONAGO), hicieron llegar la petición al respecto, misma que desde luego fue turnada y acatada, es desde luego aplaudible que cualquier autoridad independientemente de su nivel jerárquico, sepa escuchar, y a su vez ratificar o cambiar posturas, pues los tiempos y los gobiernos en democracia del mundo tienen como cualidad la ductilidad respecto al ejercicio de gobierno, ya no se puede tener un gobierno rudo, o estático, ni tampoco terco, necio e inflexible.

Considerando la oportunidad enorme en la que vivimos y que gracias al nuevo gobierno hay esperanzas de cambios a favor de la política interna y externa del país, es más que relevante la escucha como acción y como ejercicio supremo, de posibilidad de aprendizaje, por los que han tenido bien o mal saber de gobernar o hacer de autoridad, no todo estuvo mal, como muchas cosas fueron en las que se cometieron errores, pero si tenemos la vida, también con ella la oportunidad de enmendar o que con los trozos que nos dejaron se vuelva a armar bien y en corto tiempo el rompecabezas de México, y eso solo se puede lograr eficientemente, mostrando en todo lo posible inteligencia por la cabeza del ejecutivo y su equipo completo de trabajo.

Lo que también parece un riesgo, es incumplir con las promesas de becas o apoyos a un número incontable de ciudadanos, y digo incontable porque aún se están haciendo encuestas. Es un peligro no solo al prometiendo que se dará y que no llegue, sino porque, no se debe dar el pescado sin antes enseñar sobre la pesca, a más que los seres humanos tendemos a valorar  aquello que nos es dado por que lo ganamos, es decir, se debe considerar realizar servicio social, alguna manera de integración al mundo laboral y productivo, y entonces sí, entregar cualquier apoyo que haya sido merecido.

Los adversarios del actual gobierno se han preguntado constantemente de dónde saldrá el dinero que se ha prometido a los estudiantes, a los discapacitados, a las madres solteras o a los adultos mayores, y aunque están en todo el derecho de hacerlo (preguntarse) , la única razón que tienen al hacer este cuestionamiento es que ha faltado desmenuzar la estrategia financiera o el plan económico que se seguirá para dicho fin, y aunque posiblemente se trate de planes que tienen su propia secrecía, lo más deseable es que no se tome dinero del gasto corriente para entregar becas, “ sin ton ni son ”.

Es un riesgo usar dinero de áreas preponderantes y que requieren urgentemente la inyección de capital, porque además de no ser correcto y legal  el desvió de recursos para rubros distintos  a los que se consideren en los programas, temas como la salud, la educación, o la seguridad (entre otros) no pueden esperar, incluso en el campo por ejemplo, no será suficiente dar créditos, sino que es importante destinar recursos a los posibles desastres naturales o contingencias que por asuntos de la naturaleza puedan ocurrir.

Lo que no es un riesgo pero constituye una vaivén entre lo serio y lo chusco, es la manera en la que el mandatario federal (y por cierto varios gobernadores, presidentes municipales, gobernadores y senadores) se expresa, pues si ya es suficiente con la lentitud con la que habla, resulta como usar brillo en el calzado o un gran moño en la caja pequeña de un regalo al decir #MeCansoGanso, en un discurso OFICIAL, de toma de protesta. Como amante de la lengua española, como estudiante permanente de las letras y sobre todo como aprendiz de orador y profesor de escuela, agradezco que mis alumnos se dirijan entre ellos y con los demás de la mejor manera posible, pero es un riesgo que escuchen expresiones, comunes y hasta corrientes de quienes nos representan, tal vez valga la pena que recordemos que para algunas niñas y niños, así como de jóvenes somos ejemplo a seguir, e incluso puede ser que consideren que es correcto expresarse como les dé la gana ya sea en un acto solemne o en una charla de amigos.

 

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