De posadas a reuniones sociales

De posadas a reuniones sociales

Por: P. Agustín García Celis

Son tiempo de mucha incertidumbre social, por la pandemia, por la inflación que está padeciendo la economía mexicana, por las noticias  que nos hablan de un apagón mundial, la gran cantidad de violencia que padecemos en el país. Son una serie de acontecimientos que nos llevan a reflexionar sobre el valor de la vida, la importancia de conservar la salud, el valor de la familia y la gran necesidad de aprender a valorarnos como hermanos en una sociedad.

Muchos han aprendido a vivir cada día en medio de los desafíos con sensatez, actuando madura y responsablemente en la sociedad, pero también es cierto que hay una gran cantidad de personas que diariamente arriesgan la vida por llevar lo necesario a la familia. Sin embargo, mientras algunos apenas y les alcanza para vivir, hay una gran cantidad de ciudadanos que no les importa ni la enfermedad, ni la pandemia, ni la economía y empiezan a sonsacar a otros a la verbena popular.

Religiosamente es tiempo de las posadas, pero culturalmente los vecinos aprovechan el tiempo para organizar verbenas sociales en las calles, en las cocheras de las casas y hasta algunos aprovechan para hacer ferias, bailes y reuniones masivas en las ciudades. Se mueven emociones y se utilizan voluntades para empoderar a los que en estos días viven en la nostalgia de los que se fueron, de los que se encuentran lejos y de los que ya murieron.

De posadas religiosas a posadas populares, de novenas a la sagrada familia a reuniones culturales. Somos una sociedad que cambia constantemente, y lo que hicimos el año pasado es historia y queremos superarlo. Más fiesta, más bebidas, mejores bailes, que haya dulces y piñatas, que no falten los ponches y regalos.

Pasamos de ir al templo a rezar la novena de posadas a organizar posadas familiares. La sociedad va supliendo poco a poco la alegría de las posadas que tienen como base la figura de la Sagrada familia, que peregrinan buscando un lugar para el nacimiento del redentor. No olvidemos cual es el motivo de las posadas, porque esto nos llena de esperanza y nos motiva a la alegría.

Las posadas acompañan la novena a San José y María, que peregrinan buscando un lugar para el nacimiento de Jesús, del Emanuel anunciado por el profeta Isaías, del Salvador del mundo. Aprovechemos este tiempo para fortalecer los lasos familiares y acrecentar el amor en la sociedad.

No olvidemos que quien le da sentido a la Navidad ya próxima es el nacimiento de Jesús, que es en este acontecimiento donde se fundan todas las fiestas decembrinas, las posadas nos son posadas si pretendemos sacar el misterio de Jesús, Él es la fuente de la alegría que permanece y transforma, lo contrario solamente será un pretexto para la diversión.

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