Desmoronamientos, fracturas y derrumbes

En política, seguridad y gobernabilidad, hay escenarios de fracturas, desmoronamientos y derrumbes ante el panorama de algunos partidos políticos, la imagen de los gobernantes municipales y los resultados de los encargados de la seguridad de los michoacanos.

A pocos días de que se cumpla el primer mes, después de aquel trágico sismo que destrozó parte de Ciudad de México, Oaxaca, Morelos, Puebla y Guerrero, pareciera que en Michoacán otro terremoto sacudió las estructuras de partidos políticos, ayuntamientos e instituciones de seguridad, pues las evidencias de daños y riesgos están apareciendo.

AZULES FRACTURADOS Y DERRUMBÁNDOSE

Guste o no, la figura de Margarita Zavala está ampliamente ligada a Michoacán, no porque haya tenido en este estado sus raíces, sino por su relación con el ex presidente de México de origen michoacano, Felipe Calderón Hinojosa. En este tenor, pareciera que su renuncia al Partido Acción Nacional, que hizo pública el pasado 6 de octubre, ocasionó ruido entre sus simpatizantes y correligionarios en la entidad.

La primera y obvia, su cuñada, Luisa María “Cocoa” Calderón, quien el pasado 10 de octubre, y después de 41 años como panista, hizo también pública su salida del blanquiazul. La Senadora acusón la poca transparencia de su dirigencia nacional en el método de elección del candidato del Frente Ciudadano y aparte lamentaba que en Michoacán no se tuvieran condiciones para competir a cargos públicos en las próximas elecciones.

Pero además, después remataría su renuncia con la oficialización de su intención de ser candidata “independiente” a diputada federal por el distrito X, de Morelia Sur.

Por si les suena conocido el caso, se puede confirmar que sí, es muy similar al de Alfonso Martínez Alcázar, quien en noviembre de 2014 renunció al PAN acusando “cochinero”. En esa ocasión “Cocoa” ya había dado visos de que no le parecía mal esta idea, de tomar la bandera de “independiente”; pues, señaló que respetaba la decisión de Martínez Alcázar y que también consideraba que debía haber mayor transparencia al interior de Acción Nacional. En esa ocasión la controversia era sobre los padrones de afiliados al partido.

Basta con decir que el ahora “alcalde independiente” de Morelia, aplaudió la decisión de “Cocoa” e incluso aseveró que se trata de una decisión que va a “fortalecer” la figura de los “independientes”. Quizá se refiere a esos independientes que duraron décadas en sus partidos y después tomaron esta opción para ganar la empatía de los votantes, como también pasó con Jaime Rodríguez Calderón “el bronco”, gobernador de Nuevo León, referente total de la estrategia de dejar un partido después de décadas de militancia para aseverar que ya no son los mismos políticos de antes.

Después de la salida de “Cocoa”, se vino la adhesión del Senador blanquiazul michoacano, Salvador Vega, a los “rebeldes del pan”, un grupo complementado por Senadores de Puebla, Campeche y Ciudad de México, que acusan al líder nacional del partido del mal manejo que ha llevado a divisiones al interior de ese instituto.

Así, poco a poco se muestra como se desmorona el Partido Acción Nacional en Michoacán, pues incluso se habla de una probable salida de Felipe Calderón del partido, un hecho que daría pie a que se enciendan los focos rojos en el panismo michoacano, al quedarse sin su máximo referente en la actualidad.

AYUNTAMIENTOS, TAMBIÉN SE DESQUEBRAJAN

Los gobiernos locales siguen mostrando dificultades serias para su desempeño en Michoacán, ya en semanas anteriores, en este mismo espacio, de El Despertar, había dado recuento de la mala imagen de algunos alcaldes michoacanos, entre sus nexos a homicidios y otras acusaciones, pero se han sumado más a la lista.

La más “ligera” de ellas es la que acaba de recaer sobre Alfonso Martínez Alcázar y su ayuntamiento in dependiente, pues el gobierno de la capital del estado fue señalado por su poca transparencia por el Colectivo “Ciudadanos por Municipios Transparentes” (CIMTRA), organización que evalúa el desempeño de la función pública.

El análisis fue realizado en los meses de abril, mayo y junio de 2017, abordó 9 rubros: Gastos, Obras, Bienes y usos, Administración, Urbanidad, Consejos, Participación Ciudadana, Cabildo y Atención Ciudadana.

Al respecto, el ayuntamiento de Morelia mantiene una calificación reprobatoria de 47.7 puntos (de 100), en materia de transparencia de la información pública, por lo que ocupa el número 18 en un ranking de 800 ciudades evaluadas en el país.

No está por demás recordar que al inicio de su administración, Martínez Alcázar anunció con bombo y platillo la contratación de Max Kaiser, un experto en transparencia que mantendría a flote ese barco del ayuntamiento moreliano, pero parece que no ha dado muchos frutos.

El otro señalado es el alcalde de Charo, Ramón Yepez Hernández, acusado de tener cerca de 9 familiares trabajando en el ayuntamiento, situación que al parecer el mandatario no niega, pero tampoco ha modificado las filas de su gobierno.

La acusación se hizo formal por el ex diputado local  empresario Mauricio Prieto, quien ante el Congreso del Estado adelantó que habrá también una acusación por desvío de recursos; ya que, “se le han pagado a sus familiares más de 4 millones de pesos en dos años y obviamente estamos documentando una denuncia, que voy a presentar por un desvío de más de 49 millones de pesos, que ya está incluso en la Auditoria Superior del estado, que voy a documentar”.

Finalmente, la que se agrega a esta no muy presumible lista, es la alcaldesa de Turicato, Gisela Vázquez Alanís, a quien se le relaciona con el crimen del Director de Seguridad Pública de esa población, Humberto Dávila Echeverría.

Dávila Echeverría había renunciado a principios de marzo al cargo de Director de Seguridad Pública, pero hasta la fecha se ignoran las razones de la renuncia. Pero anteriormente ella relacionó al fallecido con actividades delictivas y al Cártel Jalisco Nueva Generación.

En donde la mancha de sangre ensució el máximo puesto, fue en Paracho, con el asesinato del alcalde, Stalin Sánchez González, el pasado viernes 6 de octubre, a las afueras de su vivienda, en ese municipio.

Sin que haya claridad en los motivos de este crimen, su repudio por parte de sociedad y otros actores políticos fue fuerte, pero su mayor secuela ha sido que refleja el grado de violencia en el que se encuentra el estado

ENCARGADOS DE SEGURIDAD, ¿TAMBALEAN?

La ola de violencia sigue imparable en Michoacán. Basta con señalar que en tan solo los primeros diez días de octubre, un total 43 personas fueron privadas de la vida en diferentes circunstancias, entre ellas tres mujeres, el día 5 de octubre fue el día más violento con 12 homicidios.

De estas víctimas, 40 son hombres y tres mujeres, con lo que se llaga al número de 108 mujeres privadas de la vida en lo que va del año en Michoacán.

A estas no muy buenas cifras, se le añade un reciente altercado de represión protagonizado por la policía michoacana.

El pasado 10 de octubre, un grupo de vecinos de la colonia Ejidal Ocolusen, conjuntamente con el Movimiento Ciudadano en Defensa de la Loma (MCDL) y el grupo llamado “Observación y Acción Ciudadana”, habían iniciado un bloqueo en el lugar, alrededor de las 2:00 de la tarde, para demandar la atención de los tres niveles de gobierno ante la problemática de deterioro urbano en la zona y ambiente de zozobra por las explosiones en torno a los trabajos que buscan generar un acceso directo a los asentamientos ubicados en la parte alta de Santa María, en la capital michoacana.

Pero casi a las 07:00 pm, la policía estatal desalojó violentamente esa manifestación pacífica, y se llevó detenidos a dos de los integrantes del MCDL, sin que hubiera claridad en los cargos. Carlos Olivares y Hugo Salas, fueron las dos personas que fueron privadas de la libertar, el primero de ellos académico del campus moreliano de la Universidad Nacional Autónoma de México y también integrante del Consejo Estatal de Ecología.

Los demás integrantes del MCDL acusaron que lo único que habían hecho sus compañeros, fue documentar en video las acciones policiacas, que estaban mostrándose como violaciones a derechos humanos.

Después de 21 hora detenidos, sin que hubiera claridad en los cargos, los activistas fueron liberados, pero ahora si con cargos en su contra y después de que les sustrajeron sus teléfonos celulares de manera ilegal.

Apenas un día antes de esa detención, el presidente de la Comisión de Gobernación de la LXXIII Legislatura local, Mario Armando Mendoza Guzmán, señalaba en el pleno del Congreso estatal que en Michoacán es necesario cambiar la estrategia y a los encargados de las áreas de seguridad. También añadió que existe riesgo de ingobernabilidad en todos lados en Michoacán, “la gobernabilidad es muy frágil y en cualquier momento se puede romper si no se atiende”, afirmó.

“El grado de violencia que hay, por ejemplo en Morelia, nunca se había vivido, es uno de los peores momentos”, apuntó y consideró que se busca minimizar la situación. “Lo primero que tenemos que hacer es reconocer que hay un problema grave para poder atenderlo, pero si no lo queremos reconocer y lo vamos a ocultar, nos puede pasar lo que hace seis o siete años”, expuso.

 

Así es como grietas, fracturas y hasta inicios de desplomes y desmoronamientos, se dan en Michoacán, como si se tratase de las secuelas de una fuerte sacudida social que continúa en la entidad. Parece que un terremoto social hace mella de instituciones, gobierno y seguridad en el estado.

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