El mundo se nos desmorona y no sabemos por qué (Despertar de la tierra)

El mundo se nos desmorona y no sabemos por qué

Ya hemos hablado de la muerte, y de su justa guadaña poniendo equilibrio en la vida. Nada hay más hermoso que la vida floreciendo fresca y lozana, nada hay más horrenda que ser parte del equilibrio con la guadaña rozándote el gañote. Así, oronda, se pasea la muerte frente a nuestra nariz, sus patrones han cambiado, hace dos meses creíamos que se llevaría a los viejos y culpamos a un sistema anacrónico, gastado y viejo, que sufría una crisis económica irremediable, si no se tomaban medidas drásticas, como reducir la población que consumía recursos públicos sin parar, personas que abarrotaban el sistema de salud hasta casi el colapso.

 Podría haber sido diseñado de esa manera, es una posibilidad que entra dentro de las teorías de la conspiración, suena lógico, pero algo se salió de control, de pronto la medida drástica llamada covid19, no fue suficiente para justificar la muerte de miles de personas diariamente. En México, el promedio diario está entre 600 y 800 muertos por covid19, oficiales. Pero no son los únicos que mueren.

Los patrones y las causas han cambiado de manera rápida, y nos acostumbramos a ver morir a tantas personas que creemos que nuestros muertos están dentro de esos 600 u 800. Pero creo que no es así. están aumentando los síntomas para determinar si eres positivo en covid19, como las formas de morir. Poblados pequeños, de escasos 1308 (Sedesol 2010) habitantes, pueden registrar 3 casos mensuales, sin que se determine la causa común (apenas es 2 al millar), podría ser poco, pero son muchos para una muestra tan pequeña de población.

 Ibérica lleva 10 muertes en escasos tres meses, es mucho, y las causas son diversas. Tan diversas como la muerte por inanición, paro cardiaco o afectaciones por diabetes. Podría ser algo común que las personas mueran, es una regla si estás vivo, lo que no es común es que mueran tantos y tan seguidos. El día 25 de julio de 2020, tuve conocimiento de 8 sucesos de muerte de familiares cercanos a conocidos, algo nada común, algo nada usual. La muerte nos está cercando, podríamos decir desde luego, siendo optimistas, podríamos pensar en que es un suceso aislado; sin embargo, los patrones que se siguen a nivel nacional no permiten esa afirmación, y tampoco es amarillismo, ni con afán de sorprender.

 Algo está pasando en el país a lo que no le estamos poniendo la debida atención, si todo es derivado del Covid19, este mal tiene muchas maneras de matar y no es únicamente la forma de una gripe, las complicaciones son más diversas e inescrutables. El suceso de tener más de 8 amigos y conocidos, con los que convivo, que han perdido familiares cercanos en una misma semana, no es nada desestimable, y más que no son en distintos puntos del país, eso nos da una idea funesta de que el círculo se está cerrando sobre nosotros. No sería pues extraño que se cerrara más, ya las autoridades no le ponen toda la atención y menos si las causas no son las que tienen registradas como Covid19, y menos cuando ya está desgastada la figura del subsecretario de salud.

 Comentaba que, si acaso piensan que es suceso casual, aunque la casualidad no exista, el que tenga ese conocimiento tan cercano, les daré un dato adicional para que no soslayen lo peligroso que se ha vuelto vivir en esta época, hay una nota de “Milenio Diario” que dice en el encabezado: “En El Arenal, donde se mata por gusto, ni el coronavirus asusta a sus habitantes”. Esta cabeza nos muestra de entrada que la violencia se volvió común, lo han aceptado como parte de su vida, y que la muerte es un habitante más de la colonia. Esto lo podríamos extrapolar con sus escalas pertinentes a varias partes del país, donde se mata por gusto, como en algunas zonas de Michoacán, algunas zonas de Tamaulipas, en algunas zonas de Guerrero, Oaxaca, Estado de México, Baja California, Sinaloa o Guanajuato, donde la vida no vale nada alegóricamente, eso ya lo tenemos metido en el subconsciente colectivo. Muchos matan por gusto.

 Las ciudades peligrosas resuenan ya en nuestras mentes, Reynosa, Ciudad Juárez, Ecatepec o el triángulo del bajío, nos acostumbramos a saber de la muerte en esas zonas, hasta cierto punto se nos hizo común, a pesar de que todo es nuevo. Sin embargo, lo fuerte de la nota no está centrado en la ideología de esa ciudad perdida de la Ciudad de México, que efectivamente, es una colonia sin ley, o donde impera la ley del más fuerte, matas o te mueres, lo fuerte e importante de la nota está centrada en los relatos, la nota señala “…En El Arenal se crece en contra de todas las probabilidades, y, por ende, en contra de todas las leyes”.

“En El Arenal se cree que la carrilla y el valemadrismo son deberes humanos. En El Arenal se considera una ciencia exacta al chisme, al futbol, alcohol y activo, se les da trato de santos o de símbolos patrios. En El Arenal matan por el puro pinche gusto de matar. La pandemia llegará a mi barrio de infancia. El pasado 26 de Julio, el gobierno de la Ciudad de México incluyó a El Arenal en la lista de las 36 colonias con más contagios de coronavirus. Aquel día apenas tenía seis casos, al 30 de Julio marcaba 11 casos, pero ese aparente pequeño número, representaba el 102.3 de los casos activos por cada cien mil habitantes”.

“Entonces busqué a algunos conocidos, y después de hablar con ellos, entendí que sólo era cuestión de tiempo de que oficialmente la pandemia llegara al barrio de mi infancia y juventud. Tampoco se sabe que hayan muerto por esa chingadera, la raza esta toda sacada de onda, cuenta un comerciante que lo que no sabe lo inventa -hace meses, cuando se estaba muriendo más gente de lo normal, ninguna autoridad vino, y ahorita está más relajado, nos quieren cerrar, sí, se han muerto varios, unas quince personas, pero tampoco se sabe que hayan muerto por esa chingadera del covid19…”

Con esa sensación de vacío y angustia estoy, nuestro país se desmorona, y no es la política, es nuestra incapacidad de ver más allá de nuestros ojos. Se está muriendo más gente de lo normal y no sabemos exactamente de que sea, los males son variopintos y los justificamos culpando a nuestro desorden alimenticio, a décadas del descuido de nuestra salud, a sabiendas que los gobiernos son tan culpables como nosotros, al permitir, al soslayar y fomentar los alimentos dañinos, somos cómplices todos de nuestra propia desgracias, debemos ser los artífices de nuestro renacer y mientras nos cae el veinte de que estamos equivocando el camino, de que el país se desmorona por la muertes, sufriremos muchas perdidas más.

 Evidentemente la alimentación es la clave para sobrevivir a cualquier enfermedad, pero no estamos preparados para sobrevivir de esa manera, estamos acostumbrados a tener alimentos a la mano, sin esfuerzo, y lo más grave, sin preocuparnos de su origen. Hay elementos hasta de burla en la forma como consumimos, como el arroz hecho de plástico, que desde luego solo fue una noticia falsa, sí movió el subconsciente y pensamos en la posibilidad de que alguien ignorante y necesitado sea capaz de si consumirlo.

La recomendación, es que todos busquemos los patrones, las pandemias los tienen, así como todos los sucesos, es regla evidente que todo tiene una causa, y la muerte del hombre tiene la causa en las acciones del mismo, estemos atentos a todas las muertes y sus formas, para que los que aun sigan con vida sepan hacía donde dirigir sus pasos, ahorita, estamos dando palos de ciego, y seguimos caminando a pesar de todo, aun cuando tropezamos y salimos dañados, las autoridades aun están cegadas con dar cifras de muertes oficiales sin contabilizar a los que no tienen signos de covid19, porque aún no los relacionan, pero bien podría ser una secuela, podría ser una enfermedad asociada, o unida, o derivada que nos confunde, porque nada es casualidad, y como dice el comerciante, “están muriendo muchos más de lo normal, y no sabemos cuáles se están muriendo por covid19”

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