En el Zoológico de Morelia, ¿quiénes son los animales?

Michoacán está lleno de lugares icónicos, espacios que atraen a centenares y miles a las entrañas de nuestro estado para comprobar que hay más que lo que se puede ver en noticieros. Sin embargo, incluso en esos lugares atractivos, la política y malos manejos se han encargado de opacar el atractivo, bajo el oscuro humo de los manejos inadecuados. Tal es el caso del Zoológico de Morelia, el que es presumido como de los mejores de Latinoamérica, pero donde siguen emergiendo irregularidades.

EL ANTECEDENTE

Bajo la gestión e iniciativa de Jesús Guzmán Villicaña, para la creación de un lugar de esparcimiento y convivencia familiar, el 30 de septiembre de 1970 fue inaugurado el Parque Benito Juárez por el entonces gobernador de Michoacán, Carlos Gálvez Betancourt.

En esos días se trataba de un centro recreativo, donde se exhibían sólo algunos animales domésticos, como perros, chivos y otras especies pequeñas. Las primeras especies exóticas que se presentaron en el lugar fueron una pareja de leones, un par de papiones, dos monos capuchinos, guacamayas y algunas aves rapaces. El 3 de febrero de 1981 fue decretado Parque Zoológico y definido como un organismo público descentralizado por Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, quien fungía como gobernador en esa época.

En la actualidad cada año el lugar recibe entre 900 mil y un millón de visitantes, principalmente menores de edad; así como familias que, sobre todo los fines de semana, optan por visitar lugares tranquilos y de esparcimiento. Esto visitantes acuden a admirar a los casi dos mil 250 ejemplares de 450 diferentes especies.

LOS RECIENTES ESCÁNDALOS: ANIMALES AL CIRCO

Hace poco más de dos años (enero de 2014) se denunció la venta de animales del Zoológico de Morelia a un circo, fue el Comité Ciudadano por el Trato Ético de los Animales el que acusó la venta de seis ejemplares al circo Daniel Atayde.

Ahora el actual director de este lugar, Arturo Guzmán Abrego, admitió que el acuerdo mediante el cual se cedieron los ejemplares es irreversible y también tienen observaciones por la Auditoria Superior de Michoacán y aceptó que será casi imposible que los animales vuelvan a este sitio.

Igualmente el director señaló en pasadas semanas que, “fue una cuestión de un convenio que se firmó con un circo por parte de la anterior administración, en el cual se establecían condiciones que jurídicamente son irreversibles (…) estamos buscándole alguna laguna a ese convenio, sin embargo el área jurídica no nos ha informado al respecto”.

También informó que durante la anterior administración se detectaron tres convenios similares que, “han sido revisados y tienen algunas observaciones (…) falta de documentación, falta de condición especifica de los términos jurídicos, ahí lo que se está pidiendo por parte de la auditoria es que acredite la legítima procedencia de los animales para poderse llevar a cabo los convenios”.

Se debe hacer énfasis que los anteriores titulares de este espacio, posterior al escándalo generado por la venta de los animales al circo, habían afirmado que “se haría todo lo posible para lograr su recuperación, claro, omitiendo la parte de los convenios que habían hecho y que no tenían vuelta atrás. Además de que no hubo certeza pública de los beneficios que habrían resultado del “convenio”.

MALAS CONDICIONES

Otra situación que llevó a dimes y diretes en lo reciente, fueron las condiciones en las cuales subsisten los animales que viven en este lugar. Asociaciones defensoras de derechos animales en Michoacán, constantemente realizaron recorridos incógnitos, además de recibir reportes y denunciaron malas condiciones de vida para especies, como lobos, elefantes, lobos marinos y osos polares (uno de los casos donde mostraron más indignación y tuvo más denuncia), por mencionar algunos.

También el pasado 19 de marzo, el director actual admitió las deficiencias en el cuidado de los animales, el cual dijo que era consecuencia de las carencias económicas, a lo cual también refirió que “derivado de las administraciones anteriores recibimos auditoria y se detectaron más de 50 observaciones por contraloría”.

La mayoría de estas generadas en temas administrativos, “no había estados financieros de enero a septiembre del año pasado”, ejemplificó el funcionario, quien agregó que actualmente ese tipo de informes se tienen al día y además tratan de recuperar los anteriores, que no se tenían.

Guzmán Abrego rememoró que cinco meses atrás se encontraron con que había “administrativamente mucho desorden”, además de que se tenía un déficit financiero de entre 5 y 6 millones de pesos. Ante el panorama de dificultades financieras que continúa en el gobierno estatal, se han implementado medidas para intentar abatir el mencionado déficit, una de ellas eliminar los recorridos nocturnos que se daban en el lugar, debido a que significaban más gasto que ingresos.

También mencionó que se requiere de una estabilidad, primeramente en el ámbito económico y entonces poder retomar el rumbo para regresar a los primeros lugares entre este tipo de espacios a nivel Latinoamérica, pero la limitante principal es la infraestructura.

Admite también que, “el drenaje ya es muy viejo, el parque tiene ya 46 años prácticamente y todas las instalaciones son muy viejas. Tu puedes entrar al parque y vas a ver que los albergues están adecuados a como se creó el parque y como les fueron dando a entender a las diferentes administraciones que estaban”.

Aclaró que es falso que se tiraran desechos al Río Chiquito de Morelia, pues las seis toneladas  que se generan semanalmente, son en su mayoría donadas a la comisión forestal para su uso como abono, y explicó que ese dicho, “fue una mala interpretación”.

CONTROVERSIA HASTA EN LAS BARDAS

En septiembre del año pasado la controversia se espació rápidamente en redes sociales, cuando se borraron los murales que el artista michoacano Adrian Ortiz había elaborado tres años atrás en las afueras del zoológico, sobre las siluetas de animales que están en las paredes, y los realistas dibujos se sustituyeron por chillantes tonos de diferentes colores, lo que generó indignación entre la ciudadanía. Se mencionó que tal decisión había sido de las últimas de colaboradores de Salvador Jara Guerrero.

La jugada fue lanzar unas semanas después una convocatoria a artistas michoacanos para que renovaran los dibujos con diferentes propuestas.

Pero el pasado 19 de abril, entre la parafernalia de inauguración, al parecer apresurada, se notó que no estaban terminados algunos de los murales, la explicación fue que no llegaron completos los materiales para su realización y en algunos otros se tenían propuestas con amplia especialización, por tanto no habían podido ser terminadas aun.

Se repintaron 25 figuras con el trabajo de 12 artistas michoacanos y se destacó que no se erogó dinero del gobierno estatal, pues los materiales fueron donados por la empresa Comex, la misma que había donado y aplicado esa pintura que en septiembre generó controversia y con la cual sólo se tenía una “carta intención”, más no un convenio para esa acción, reveló el director del Zoologico.

Pero ahora, “quisimos  hacerlo todo de la manera más transparente posible, para que ellos se sintieran trabajando a gusto y que pudieran cumplir con las expectativas que generó el borrado de las figuras anteriores”.

 LIGERO DETALLE: FALTANTES

Aquel día que se revelaron los renovados murales, el director indicó que no se tuvo animales faltantes durante el proceso de entrega recepción, pero “hay animales que no están reportados en su baja, hay convenios mal hechos de traslado de animales o en su defecto de venta, pero están mal estructuralmente hablando”, pero descartó que fuera intencional.

Guzmán Abrego recordó que al iniciar la administración actual se hizo un inventario y se toparon con que “encontramos muchos cadáveres congelados, porque no se estaban haciendo inhumaciones, no se hacían cremaciones como marca la ley”. Mencionó que también la falta de recursos provocaba ese hecho. “Nos dimos cuenta de que ahí están algunas especies que se perdieron o desaparecieron”, indicó también el director, quien aclaró que la mayoría de los animales en estas condiciones habían muerto por causas naturales.

Entre las especies congeladas están aves y ciervos, pero el directivo no pudo dar una cifra exacta de los cadáveres de animales en esas condiciones.

Por otra parte defendió que la población es tal que lleva a enfrentamientos por territorio entre los propios animales y de ahí que se generen estas rencillas que derivan en muertes.

Finalmente destacó que un 35 por ciento de los ejemplares que se tienen en el zoológico son animales gerontes; es decir, que están en edad avanzada y entre ellos está el lobo de mar, elefantes y la osa polar, la cual por cierto en enero de 2014 fue noticia al escapar de su albergue, después de que algún cuidador dejó su espacio mal cerrado y la osa pudo salir tranquilamente, pero fue atrapada minutos después.

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