En la sima del poder (Política en lo oscurito)

En la sima del poder

Don Cedano se siente cansado, ¿De nuevo? ¿No será la edad? ¡Dejen en paz mi edad! El que sean ustedes parte de mis siete lectores favoritos, no significa que se puedan mofar sin acusar recibo, podrían dejar de ser del club de faneses de Don Cedano – ¿Tiene club de faneses? – No, eso me lo acabo de inventar para desincentivar a los quejosos – ¡Ah! Así que los podré vetar ¡Aunque me quede con seis o cinco!

Les decía, Don Cedano se sentía cansado, viejo y ojeroso, o como se diga, estaba trabajando hasta tarde ¿Qué sólo hago horas nalga? ¡Ah, jijos de su mal dormir, ni eso respetan! ¡Si, sí trabajo! Bueno, supongan que trabajo, los lectores despistados que no pertenecen a su club famoso de siete no lo saben, ellos están convencidos de que Don Cedano es muy trabajador y que creerán que se siente cansado por estar en el trabajo más de doce horas diarias, pero la edad ya no lo perdona. Se siente cansado, de seguro tiene una apuración, porque del apuro nace el cansancio ¿Qué le copio a los chairos que dicen eso de su presidente que trabaja 14 o 16 horas diarias? ¡Ya no hay moral! Ni eso pueden dejarme ser.

 Bueno, sólo estaba cansado de hacer horas nalga y había decidido descansar, para ello llegué a mi enorme poltrona y como marca la ley no escrita sobre el uso de poltronas, me apoltroné, decidido a descansar. Mientras me lanzaba desde la puerta una tipo plancha de luchador hacia la poltrona, volé, y mientras me deslizaba por el aire, volteé hacía mi enorme biblioteca de dos estantes, me sentí orgulloso de que esos dos estantes estuviesen llenos del saber antiguo, y se me salió una lagrimita, y así cayendo, poco a poco algo me llamó la atención. Era el reflejo amarillo de una portada, ese libro me llamó la atención, era un libro viejo, pero nuevo en su reedición, fue escrito mucho antes de que Don Cedano naciera, y así mientras su cuerpo seguía cayendo -aunque no lo crean, así cae Don Cedano- sobre el sillón, le llegaron los recuerdos, ese libro aún no ha sido leído en su totalidad, -tendré que hacer algo al respecto – se decía Don Cedano-.

 Mientras seguía cayendo lentamente rumbo a su enorme y cómoda poltrona, ese libro se llama “Historia de la guerra del Peloponeso”, de un autor llamado el padre de la historiografía científica, comúnmente conocido como: Tucídides, guerrero fracasado, que dejó caer a Anfípolis en manos de sus enemigos. Eso le sirvió, porque se dedicó a escribir la historia de las guerras del Peloponeso, aunque haya sido en el exilio, gracias a ello tenemos en nuestras manos una excelente narrativa de su tiempo, por allá del 424 A.C., se considera uno de los grandes analistas de las motivaciones de los políticos para hacer esas guerras, que eran la confrontación entre dos ligas de ciudades, una liderada por Atenas, y la otra por Esparta, provocada por celos ¡Malditos celos! De Esparta ante el crecimiento enorme del potencial económico e imperialista de Atenas, y aunque no lo crean, no estaba Zeus entre los combatientes.

 Así, conforme caía rumbo a mi enorme poltrona, me llegaban retazos de memoria, y a punto de tocar la tela del sillón, recordé que algo se me había quedado estancado en la evocación de mi pasado lector, eran partes interesantes de los libros, inclusive partes de libro, el de Tucídides, como esa parte donde los Lacedemonios no tenían partido, y hubieron de saber que si eran neutrales podrían elegir a algún partido con el cual participar, vean. Bueno, al menos se me quedaron en la memoria los recuerdos de las noches largas de lecturas intensivas e interesantes en la antigua central camionera de Morelia, aderezadas con comentarios punzantes llenos de ironía de mis maestros, como esa de que “la política no cambia sus técnicas para mantener a los líderes en el poder”.

 Después de hacer una comparativa entre las guerras intestinas de Grecia, contra las guerras intestinas de México, y tienen razón, para mantenerse en el poder los líderes en la política no cambian los fines, sólo los medios, y hay muchos que gustan de lo clásico la traición de hermanos, vean como se siguen explorando las técnicas antiguas de la traición, algunas veces le dicen chapulineo, que pasa hasta en las mejores familias, o pasaba desde la época precolombina, así que no hemos cambiado con los años ¡Vean! Pero tenemos esperanza, “La esperanza de México”, ja, ja, ja, ¡Perdón! Me ganó la risa.

 Les decía que no ha cambiado la conducta política en los dos mil años que hemos avanzado en el tiempo. En la política sólo hemos modificado los conceptos de nombre, asumiéndolos como sinónimos, para sentirnos modernos. Tampoco hemos cambiado en cuanto al respeto de la vida de nuestros hermanos, antes se mataban entre ellos, hoy: también. Sólo hemos modificado las herramientas para matar ¿No me creen? ¿No creen que el hombre moderno no sea en nada distinto al hombre antiguo? Veamos de que trata el libro, para que vean de que hablo: cuando Esparta y Atenas se disputaban la hegemonía de la tierra y el poder, no sabían que no eran los únicos habitantes del mundo, se peleaban entre ellos, porque creían que la tierra que tenían era poca y que su oponente no debería de tenerla.

 Creían que el poder económico y político no debería estar en manos del otro, debido a que el poder corrompe y los vuelve autoritarios… ven, nada diferente a la actualidad, cada uno tenía sus propias ideas respecto al poder que querían representar. Esparta y Atenas compartían todo: Tierra, clima, cultura, gastronomía, cosmogonía; hasta la muerte, igualito a lo que pasa en el México actual… a Don Cedano se le asemeja a un Déja vu, como si ya hubiese vivido esa historia hace más de dos mil años, y se volviera a repetir, ahora se llaman cárteles y pelean por “territorio” que, al igual que Espartanos y Atenienses, a sabiendas que eso es sólo una subjetividad.

 Ven que nada es diferente ahora como antes, sólo se mataba para poder mostrar superioridad mediante la fuerza, ya no por la inteligencia ¿Qué le vamos a hacer, si así nos comportamos?  Desde hace 2,447 años para ser más precisos con la guerra de Aquidamo, cuando empezaron las guerras del Peloponeso, si hubiese estado nuestro líder les diría “jerenense, aplaquense, amor y paj” y ¡Zaz! Todo solucionado, igualito como aquí en nuestro país, todo es felicidá, ya no hay muertos, y si los hay, son conservadores resentidos que se le atraviesan a las balas, nomás por llevar la contraria, digo, sino, ¿De qué otra manera habría muertos? Y esos de Michoacán, no se diga, son tercos, como ellos solitos, es donde más conservadores hay, ahí le lleva el pasito a Veracruz, donde se le indigesta todo al gober, incluso se le indigesta el fiscal del Estado, herencia de los Yunes.

Donde ya no hay paz de otro tipo es en Hacienda, la lana ya no les está alcanzando, están buscando opciones para fortalecer los ingresos. El crecimiento de cero no es crecimiento, es estancamiento. No se han liberado los recursos para la inversión pública, eso pone en derrotero negativo a la industria de la construcción que ha decrecido en su ejercicio, y el dinero, pues… en becas, en apoyos y en la partida secreta, aquella que fue criticada por nuejtro líder, ahora como es para apoyar a los pobres, no sé a cuáles pobres se refiera, pero es para eso.

 Les decía, Hacienda no tiene paz, los recursos no le alcanzan porque no hay crecimiento económico; por lo tanto, no se generan recursos que generen aumento en la recaudación de impuestos; y mientras tanto, en Narnia, llamada ahora Palacio Nacional, todo es felicidad, los chairos están felicites, eso lo dice su jefecito, y en cadena nacional, no creo que mienta. Los otros que no son pueblo, los que repelan, los que hacen marchas fifis, no son pueblo; ellos no tienen por qué estar felices, ni contentos, nomás por no sumarse a la 4T.

Ah, y ya fue el tercer informe de gobierno ¿Es el primero? ¿Leí mal? ¡Ah!, que gusto del líder máximo de llevarle la contraria a los conservadores, se me hace que era para ver si estaban despiertos, ja… bueno, el chiste es que hubo informe presidencial, basado principalmente en la fe, esa que dice que es hombre de palabra, y nosotros le creemos, al menos en la subjetividad de los otros datos si cumple, ya no hay avión presidencial, aquí en México, la renta y deuda si ¿Eso no dijo? ¡Ah!, dijo que ya no hay Estado Mayor Presidencial, ahora es Guardia Nacional ¿Entonces hay o no hay ejército en las calles? Eso también prometió. Bueno, no, no hay, ja, y la Guardia Nacional al parecer aún no está conformada al cien, eso lo notaron en Tepeque, o sea en Tepalcatepec, dónde el pueblo bueno y sabio sufre la violencia del otro pueblo, no tan bueno y ni tan sabio, que no ha atendido el llamado de paz del presidente, no se ha jerenado, yo creo que ni felices son

 Buenom decíamos que había habido un informe presidencial de los logros, Don Cedano no los ve ¿Tendrá mentalidad conservadora? ¡Vaya! Ni aumento de empleos, ni crecimiento económico, ni aumento de inversión, ni baja en la incidencia de la violencia, ni ha bajado la corrupción ¿En los altos mandos sí? ¿Ya no hay ligas? ¡Oh! Bueno, tampoco ha bajado el precio de las gasolinas ¿Es corrupción de los gasolineros rapaces? ¿Entonces? No ha crecido Pemex ni con la desaparición del Guachicol ¿Tampoco ha desaparecido?, ¡Vaya, los que desaparecen son mexicanos y mexicanas a todo lo largo del país!

Que mentalidad tan negativa de Don Cedano, pero si da por sentado las cosas, a alguien le puede interesar tomarlas, sólo esperemos que la Jauja prometida en el informe nos llegue rápido y sin interés, y que las palabras que ha empeñado no sean la de sus datos, sino sólo sean los datos, porque a Trump si le han satisfecho los datos referentes a la detención de migrantes, en eso si ha funcionado re-bien la Guardia Nacional, pronto no necesitaremos al Instituto Nacional de Migración, vayan enjuagando sus barbas niños.

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