¿Entramos en la cuarta dimensión?

El temporal no amaina, el 9 de septiembre de 2020, el 90% del territorio nacional amanecía con lluvias, y así transcurrió el día, entre nublados, chispeos, lluvias y chipi chipi. Oaxaca, la gran matrona sacrificada, se ahogaba, entre lluvias y sismos. Mientras en California llueve ceniza por los grandes incendios, en el medio oriente y Asia los sismos y tifones sacuden las tierras. Sabemos que, lo que sucede, es lo que debía suceder, no otra cosa.

Sabemos que el destino está marcado por el karma, tanto personal como de grupo. Los pueblos, como las naciones, tienen su propio devenir, y sí su destino es perecer, deberán perecer, no otra cosa. Sabemos también que, en el ciclo del agua, los ciclones y huracanes son la más fiel reproducción de la fortaleza de ésta. Allí se manifiesta con gran entusiasmo, en los ciclones. En esta parte del ciclo del agua está lo más emocionante, por su fuerza, los ciclones refrescan y dan vida, rejuvenecen a la tierra. El verdor que produce la llegada de la lluvia es algo incomparable, hermoso; sin embargo, no todos los seres son felices con los cambios, ni con los ciclos.

Los seres inferiores, disfrutan de estos cambios o se preparan para afrontarlos. El único ser que maldice la temporada es el hombre, que preferiría climas controlados, donde el frío y el calor no lo pusieran a prueba. Pero la tierra no está al gusto del hombre, la tierra seguirá su curso natural y sí su curso es seguir en constante cambio, lo hará. Hoy leemos que su destino es entrar en la cuarta dimensión, llevándose a toda la creación consigo. Somos parte de la tierra, por lo tanto, es válido.

El señalar que la tierra entra en la cuarta dimensión suena algo extraño, muchos no entendemos lo que es la cuarta dimensión, podemos razonar las tres dimensiones con las que nos familiarizamos; sin embargo, la teoría de la cuarta dimensión toma fuerza una vez que la tierra empieza a moverse muy de prisa. En el siglo XIX, ya se esbozaba en la teoría del espacio – tiempo de Einstein, quien buscaba las pistas escondidas en la naturaleza, parecía más bien una teoría de la conspiración, de poderes ocultos, sin embargo, los movimientos de la tierra, una vez entendidos en el universo, las pistas empezaban a salir.

La cuarta dimensión fue pensada primeramente como posibilidad, después como algo real, aunque aún intangible al intelecto humano, para ello los científicos hicieron mapas mentales, imaginaron que todas las fuerzas se funden en una sola, pero antes de ello son fuerzas independientes; por ejemplo, vieron que la fuerza más débil, la de la gravedad y la ejemplificaron comparando la fuerza de la gravedad en el chorro de agua de la regadera, este chorro de manera vertical sale por uno de sus agujeros, la presión es mayor que si sale por dos agujeros, uno vertical y otro horizontal, y haciendo una analogía, la fuerza de la gravedad se vuelve más débil si viviéramos en un universo con dimensiones adicionales.

Con este ejemplo, solo podremos seguir entendiendo a la tierra con sus tres dimensiones, no obstante, Einstein señalaba que la cuarta dimensión era el tiempo, pues un evento no se entiende solamente contando las tres dimensiones clásicas. No basta estar en el lugar correcto, también se requiere estar en el momento adecuado. El tiempo es el que da orden a las cosas, es la sucesión de eventos, allí nace el pasado, presente y futuro.

Manejando al tiempo, podrías manejar tus tiempos en la vida, podrías eternizarte en un lugar o podrías vivir todas las vidas, muriendo en un eterno retorno de las cosas. Desde luego sería absurdo querer vivir eternamente en un espacio de tiempo, de solo pensarlo, se abre un abanico de posibilidades enorme, como en el vivir en no tiempos, o en tiempos distintos en un solo escenario, quizá podrías morir mil veces y seguir existiendo en el tiempo.

Hablar pues de la cuarta dimensión suena a ciencia ficción, pues comentamos que estamos acostumbrados a vivir en tres dimensiones. Así percibimos nuestro entorno, en función de longitud, latitud y altitud, con ello podemos también identificar las ubicaciones de izquierda y derecha, adelante y atrás, arriba y abajo, la cuarta dimensión se puede imaginar, pero no se ha podido demostrar. Un equipo de científicos publicó en la revista Nature dos investigaciones complementarias sobre el efecto llamado: “Efecto hall cuántico”, el cual sólo se supone ocurre en la cuarta dimensión.

La entrada a la cuarta dimensión tampoco se entendería sin la teoría de Schumann, que estudiando la frecuencia de la tierra nos menciona que gira en una frecuencia distinta a como lo hacía hace 40 años, eso hace que el espacio-tiempo sea distinto, que los días de 24 horas sean de sólo 16 reales, con eso la sensación de que el tiempo, o sea la cuarta dimensión, sea percibido de distinta manera. Podemos hoy admitir al menos que sí efectivamente el tiempo corre distinto, y que cada vez sentimos que se nos acorta. Si así se siente entrar a la cuarta dimensión, pronto el tiempo se invertirá y no sabremos qué hacer con él.

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