Esperaré cómodamente dormido (Despertar Poético)

Esperaré cómodamente dormido

En la terraza norte, la que da al pequeño jardín, estábamos conversando sobre el tiempo, El Paletero y yo, era una tarde de domingo, el calor era hostigoso fuera de la casa, allí bajo la sombra del tejado y con la frescura de las plantas nos sentíamos cómodos. Ninguno de los dos somos buenos tomadores, pero el cliché de una buena plática debe ser con una buena cerveza, así que decidimos calentarla en nuestras manos durante las dos horas que duró la tardeada. El Paletero ya había terminado su jornada, su carro traía solo unas cuantas paletas ajadas de entrar y salir sin ser consumidas, esas eran las que normalmente terminaban en nuestros estómagos acompañadas de una buena plática.

 Ese domingo, cuando llegó El Paletero estaba moviéndole la tierra a las plantas, era un trabajo gratificante, te hacía olvidar las vicisitudes de la vida y te ayudaba a superarlas si plantabas algunas frutas y verduras, pues verlas crecer y producir fruta era algo formidable, te imaginas a la naturaleza cumpliendo el rol para el que está diseñada con toda ceremonia, sin importarle si te gusta o no, y me maravillo de la creación, me maravillo de que una pequeña semilla contenga toda la memoria del universo en ella, y las millones o trillones de semillas de todas las especies de plantas o arboles también la tengan, una memoria que no se pierde por más que tratemos de descifrar su sistema, tienen grabada la memoria de miles de años de existencia, adaptándose a todos los climas, adaptándose a todos los ambientes, conviviendo con todos los animales.

 Su memoria le enseña a nacer el día preciso, les enseña a crecer el día preciso, les enseña a reproducirse el día preciso, les enseña a dar de manera precisa que no pone en riesgo su desaparición. Con esa interrogante me había puesto a abrir semillas de distintas plantas, buscando algún patrón, y así sigo, abriendo algunas, con la esperanza de que me llegue la respuesta, ¿Cómo sabe una semilla de melón que debe ser melón y no sandía? ¿Cómo sabe la semilla de un limón que debe ser limón y no mango? ¿Qué contiene en su interior que las diferencia? Las veo y no he llegado a ninguna conclusión. Si fuese humano “moderno” si un melón se autoproclamaría sandía, haría las leyes necesarias para que todos los melones respetaran su elección y se le pudiera llamar sandía, no lo sería, pero estando en un papel y avalado por melones que quieren ser otra cosa, porque se sienten originales, pueden aceptarse como otra cosa.

 Eso nos mueve a risa, pues la naturaleza tiene sus códigos bien claros, no he visto nacer a ninguna planta de otra manera que como su naturaleza dicta, si es semilla de melón, indefectiblemente será melón, no otra cosa; si siembro una semilla de jitomate, nacerá un jitomate. En los animales me pasa lo mismo, no he logrado entender como dos pequeñas células contienen la memoria del universo, que al unirse detonan vida, siempre el mismo patrón, nacen, crecen, maduran, dan semilla y mueren, igual que las plantas, así que no me extrañaría que las piedras tuviesen un patrón, ni que la tierra tuviese un patrón, ni que el universo lo tuviese, nuestra pregunta sería siempre la misma ¿Dónde está el origen de la semilla del universo? ¿El universo tendrá otros universos como especie hasta el infinito?

Allí es donde aún me pierdo, aun no puedo entender la teoría esa de los fractales, esa que se refleja en nuestra piel, en las hojas de las plantas, en todo lo creado, quizá por su enormidad nos sea velado aún, pues no tenemos la capacidad de explorarla, así como no hemos llegado al fondo del infinito de nuestras propias células, ni al fondo siquiera de los océanos, o nuestra propia tierra, vaya dilemas. Cuando El Paletero se sentó en la silla que él mismo se había fabricado en el pequeño taller que tengo allí mismo en la terraza, suspiró y cerró los ojos.

  • Vengo cansado Juan, la chiquillería me puso un cuatro, se me juntaron todos y no supe si me estafaron, pero al final me quedé sin paletas.
  •  

Nada le dije, tomé una cerveza, la abrí y se la entregué, él la miró, sonrió y sorbió un poco, mientras lo hacía cerraba los ojos y con la mano desocupada se secaba el sudor, dejó a un lado la cerveza y del otro su sombrero y miró al pequeño jardín, donde floreaban los chiles junto a unas maravillas, me senté en la otra silla dispuesta al lado de la que tenía El Paletero, tomé la cerveza, la abrí despacio, bebí un poco y le pregunté:

  • ¿Sabes cómo se originó la vida?
  • No, me lo he preguntado muchas veces, ¿y a qué conclusión he llegado? A ninguna, he pensado que puede ser una locura el solo preguntármelo, he pasado noches en vela dándole vueltas al asunto y no me llega ninguna respuesta, quisiera tener la fe de los creyentes que todo le dejan al creador, a un ser superior que le llaman dios, con eso se quitan de muchas preocupaciones, que pueden ser innecesarias, la vida solo es eso: vida, y el destino final es la muerte.
  • Cierto, sería fácil sustraerse a la vida y dejar en manos de la omnipotencia todo ¿Y entonces para que estamos aquí?, yo para solo ser un pequeño hortelano, tu un pequeño paletero ¿Ese es nuestro destino en la tierra?
  • Quizá ese sea nuestro destino, quizá esa sea nuestra función.
  • Me resisto a creer que solo venga a esta vida una persona a nacer, luchar para sobrevivir para llegar a la muerte agotado de vivir, sin haber logrado otra meta que solo eso: vivir, mientras vives escuchas a las personas lamentarse, luchar, pelear, molestarse, enfermarse y aceptar todo como designio divino ¿Para qué? ¿Para que su muerte sea más tranquila?, ¿Para que su consciencia se tranquilice? si la muerte solo es eso; dejar la vida.

-La muerte es solo consecuencia de la vida -Dijo El Paletero mirando al cielo, como buscando las palabras correctas – Si existe un dios, nos puso una trampa, una maldita trampa, a los animales solo les dio una función, a nosotros nos dio una mente, esa es la trampa, que la mente parece tener vida propia, alejada del cuerpo, como si el cuerpo no le perteneciera, trabaja sola, dejando al cascarón que se lo coman los gusanos de las malas decisiones, por eso ves a tantos enfermos, porque no han descubierto la trampa, su mente les juega sucio, y no ven más allá.

  • ¿Qué es lo que no ven?
  • No ven nada, han creado un mundo de fantasía, y lo han hecho para satisfacer los intereses de unos cuantos pervertidos que solo ven cascarones fáciles de manipular, y gracias a que la mayoría les cree, caen en las redes que ellos mismos se crean, ya sea por un ideal político, social o religioso, todos ellos solo te llevan a una esclavitud que solo la mente puede salvar.
  • ¿Se auto esclavizan?
  • ¡Claro!, no ves a toda la bola de pendejos siguiendo lidersuchos de pacotilla, de mesías engrandecidos de ego solo porque otros personajes son tan pequeños que creen reflejarse en sus líderes, cuando solo venimos a este mundo a ser felices, fabricamos todo lo que nos hace creer que lo somos, si ya lo éramos antes de eso, ¿Crees que un auto te hace feliz?, mira a los dueños de autos, míralos, cuanta teatralidad hay en ellos, se suben como si fuesen actores, manejan como si fuesen padrotes de barrio, disimulan bien la carga económica que les impone un auto, no solo en mantenimiento, en impuestos y en corrupción gubernamental, su mente se embota estando dentro de un auto, el carácter les cambia, lo mismo pasa cuando se sienten dueños de algún equipo o juguete caro, digo caro para el que compra, el que produce lo hace al menor costo, aun a costa de la vida de aquellos que lo producen o arman, así funciona esto ahora.

Veía a El Paletero ponerse rojo de furia, odiaba los rituales de las personas, veía en toda posesión material un error en las mentes de las personas, la tecnología para él solo era destrucción, no solo de la tierra, sino de la mente del hombre.

  • Tienes razón -Le dije -Las personas solo vemos nuestra nariz, más allá no lo vemos, efectivamente muchas personas endiosan a sus posesiones, sin saber que morirán y no se las llevarán, solo serán polvo que se adsorberá en la tierra, cuando llegan a viejos solo serán historias que contar, a lo mejor esas pequeñas emociones que les produce poseer son las que los mantiene con vida.
  • Porqué no han encontrado otra forma de vivir.
  • No lo saben, posiblemente.
  • Tienes razón -Cedió repentinamente – Para que discutimos si las personas saben o no saben que son manipuladas, yo solo veo que la naturaleza provee lo necesario para vivir de manera tranquila y morir de manera tranquila, mientras que el hombre se afana en llegar a ser un ser superior a los demás, no a sí mismo, a los demás, eso les absorbe todo, tiempo, esfuerzo, dinero, vida, y al final llegan a viejos enfermos, malhumorados, faltos de todo, salud, cariño, dinero y abandonados por todos, porque ellos se abandonaron, ¡Bah!.
  • ¿Podemos hacer algo por ellos?
  • Ya lo hacemos, les enseñamos que se puede vivir con poco, que se puede vivir sin fanatismos y sin tanta parafernalia, y siento que somos más felices.
  • Ja, ja, ja, – me reí con ganas- no puedes ser feliz si te molestas por lo que la mayoría no comparte tus ideales, así no puedes ser un ejemplo de felicidad, mientras ellos tienen fiestas, bailes, ceremonias, dogmas e ideales que los hacen felices.
  • Ja, ja, ja, tienes razón, no puedo ser un ejemplo de felicidad, ni de éxito, pero cuando estemos más viejos, algunos nos darán la razón, al menos habremos llegado a viejos de una manera menos agitada.
  • Algunos necesitan agitarse para no morir.
  • Eso sí, al menos entendemos que todos tienen su nivel de consciencia, que los hace comportarse como lo hacen, tal y como todos los seres lo tienen, debe ser algo ya predispuesto por la naturaleza para mantenerse con vida.
  • Claro, si algunos quieren vivir su vida entre espinas, peleando, molestándose, envidiando, deseando lo que otros tienen, y durmiendo en camas de piedra porque así hacen sacrificio a sus dioses, nosotros mientras tanto, pongamos nuestras poltronas de manera que podamos esperar nuestra muerte de una manera cómoda, si al final la muerte llega de una u otra manera, mejor la esperaremos aquí tranquilos, cómodos, y que los demás hombres encuentren la muerte a su manera.

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