Fe y esperanza frente a la desgracia

P. Agustín García Celis

En este tiempo, hay ciertos valores y actitudes que son necesarios para sobrellevar las dificultades, para llevar a delante plenamente la vida, viviendo de un modo más sensato y con gran fortaleza.

La situación actual que vive la sociedad, bajo la incertidumbre de todos retos actuales, tanto en la medicina, como en la economía, todo esto nos confronta con las limitaciones y fragilidad humana. Una gran cantidad de personas sufren por que su situación de salud es grave, porque hay miedo a perder la salud, pero sobre todo, muchas personas sufren por que la situación económica en la familia es difícil.

Frente a los retos actuales que enfrenta la sociedad, la fe y la esperanza son valores que la sociedad necesita aplicarlos. De cualquier modo, son valores importantes en nuestra vida y pueden ayudarnos a sobrellevar mejor todo esto que estamos viviendo.

La fe se refiere a tener la convicción, seguridad y confianza de que existe una fuerza divina, la cual se encargará de resolver cualquier problema o petición, pero sin tener pruebas científicas o evidencias.

La esperanza es un estado de ánimo en el cual las personas creemos que alguna situación podrá tener buenos resultados. Pensar de manera positiva y con optimismo es gran parte de tener esperanza. La diferencia es que no siempre se cree en una interacción divina, pero siempre se espera con fervor a que sucedan las cosas.

Si bien es cierto que la sociedad vive accidentada en todas sus actividades económicas, sociales, etc. la realidad nos demuestra que el ser humano, al ser un ser pensante, siempre se plantea preguntas y desea encontrar respuestas, incluso allí donde sabe que nunca las podrá tener.

La fe y la esperanza son dos maneras que ha encontrado el ser humano de conseguir respuestas, que le sean creíbles y accesibles como para poder tolerar aquellas cosas que son dolorosas, inexplicables, repentinas.

La fe y la esperanza nos dan valor para enfrentar estos momentos de duda, de miedo, de incertidumbre o de ansiedad con una fortaleza mucho mejor construida, por eso hemos de fortalecer estos valores en nuestra familia y promoverlos en la sociedad.

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