Generamos empleo dijo la mosca (Política en lo oscurito)

Generamos empleos dijo la mosca

Napoleón Bonaparte era un buscapleitos, pero también era un pensador lúcido e hiriente, allá por el siglo XVII. Que, aunque en números parezca lejano, no es tan viejo. Ese personaje dibujó muy claro cómo se comporta el hombre en la política, diría que se comportaba en aquellos tiempos, pero en la política no cambian los tiempos, se manejan igual desde la república de Platón, que decía que deberían de gobernar solamente las almas razonables, los filósofos, los que tienen el conocimiento y están capacitados para gobernar, pero como el poder es un ego llamado soberbia, aunado a la avaricia, ira, gula, aupados en un modelo imperfecto de democracia, donde todos tenemos la capacidad de hacerlo o sea de gobernar, se elige del montón nos gobiernan los que no son filósofos.

 Don Cedano está de acuerdo con Platón desde luego en que deberían gobernar los filósofos, y Don Cedano es un filósofo de Pe a P.a., con todas las cualidades aristocráticas para ejercer un buen gobierno, pero odia a la política moderna ¿O sólo a las acciones de los políticos modernos? Eso sería… bueno, al final no se ocupó de proponerse como candidato, sería muy bueno gobernando, no tanto como gobierna su vida, pero sí sería mejor opción, se los aseguro yo.

 Les decía que ese Napoleón era un buscapleitos, por todo peleaba, pero también era un buen filósofo, sabía gobernar, pero además era un alma irascible y le ganó al final la soberbia, por eso cayó su imperio, quiso dominar pueblos con nacionalismos exacerbados y perdió. Eso no quiere decir que no nos haya dejado un legado filosófico durante el período de madurez de su imperio, vean esta joya: decía que “en la política la estupidez no es una desventaja”, el ejemplo de la aplicación de esta frase la vemos todos los días en nuestro país, y en las noticias de otros países y no es cuestión que llame a risa, debería de darnos vergüenza, pero como no tenemos seguimos siendo gobernados por la estupidez, pues ya llevamos años así, desde Netzahualcóyotl no hemos visto aun gobernante razonable.

 Además de ese lastre llamado presidente, seguimos manteniendo a miles de percebes adheridos a nuestra concha social, que no hacen otra cosa que chuparnos los recursos sin aportar nada positivo, esos son los llamados burócratas. Desde luego, como en toda regla hay excepciones, pero no las conocemos, confiamos en que algunos pequen de esa rara virtud llamada honestidad en el gobierno ¿Se molestaron, por qué parece que hablo sólo de la época del “prian”, cuando era un cochinero y ahora ya no lo es? De acuerdo, pues, reseteemos esto…

Antes del día 1 de diciembre de 2018 los gobiernos eran malos, muy malotes, corruptos, años gobernando a base de imponer miedo con el garrote en la mano, signo de la estupidez, esa que señala Napoleón Bonaparte; sin embargo, esta vez, insólito, en nuestro querido México quienes hacen la política a partir de esa fecha, o sea hace ya poco más de seis meses, son aquellos que necesariamente no deberían de sudar estupidez, pues son la anterior alternancia, la que se decían la mejor otra opción… eran pues la oposición, deberían ser mejores, actuar conforme a lo que hablaban, pues les creímos ¡Snif!, deberían tener un ideal superior a la de los políticos anteriores, sería la lógica de Don Cedano, si tanto criticas algo que hace inadecuadamente un gobierno y te propones como candidato a mejorar esas prácticas inadecuadas, lo más sensato es que lo cumplas.

 Se supone que, según Jünger, alcanzamos la libertad y esa libertad nos dio el poder de vencer el miedo, el miedo al cambio, y lo logramos, porque estábamos tan cansados de aquellos políticos bravucones y habladores que la alternancia se dio de manera natural y las expectativas se elevaron,  el buscapleitos que tenemos ahora sólo es bueno tras las paredes de la casa, ejerce violencia doméstica, puede ofender a sus propios vecinos, a sus propios gobernados, a cada persona que no comulgue con sus ideas lo tacha de conservador, pero con el grandote de la clase, representado por Trump, baja las manitas e implora paz.

 Evidentemente le hace falta educación y unos buenos chanclazos de su mamá, aunque tenga ella que bajar de donde esté a dárselos, para que aprenda a respetar a sus semejantes y a que le haga caer el veinte que ya no es el “pejejito”, ahora es una institución él solo, pero sigue soñando en las campañas fallidas, todavía le sobró chile como al burro y se comporta como un politiquero de arrabal. Don Cedano de él esperaba a un diplomático, no a un político en eterna campaña, pero así está el mundo de jodido, porque así lo permitimos. Los políticos que nos tocan, los que hay pues, son de un nivel cada vez más bajo de calidad y mucho se debe a que nosotros también bajamos nuestras expectativas como sociedad, ya no exigimos calidad, exigimos bravuconería, porque estamos cómodos así.

 No hemos sabido sopesar las consecuencias de nuestra apatía, de nuestra dejadez, esperanzados a que el personaje que nos gobierne sea congruente y que se dedique a gobernar para todos los habitantes del país por cuenta propia o sea que cumpla con su trabajo para el cual le pagamos y no se sienta como un logro el llegar a la cima del poder y ejercerlo sin reservas. Lo dejamos que resuelva los problemas del país no por nuestra exigencia, sino por su experiencia, y la experiencia que tiene es sólo de candidato confrontador, y ahí lo ven, cada quince minutos culpando a todos, menos a él, y nosotros no le exigimos que gobierne para todos, los fanáticos se lo apoderan y lo presionan a que gobierne sólo para ellos, y él se la cree, y todos ellos siguen creyendo que con eso ganan, y sólo le han hecho el caldo gordo, para sentirse la última Coca-Cola del desierto.

  Ni es el mejor presidente del país, ni el peor, es sólo un presidente, y tiene aún cinco años y medio para callarnos la boca a los que no vemos mejoría en país y los chairos deberían de quitarse las telarañas del pasado de los ojos, dejar de ver moros con tranchete en cada esquina y exigir que su gobierno sea plural, porque dicen que es “su” gobierno, no el gobierno del país, porqué ganaron, cuando se supone sólo encontraron un trabajo de administrar a un país… bueno a eso les pedimos vayan y le digan a su jefecito que ya elimine de su vocabulario las palabras denigrantes a sus adversarios, que use la diplomacia pues, que les hable bonito, casi servil como a Trumpas, bueno, con que los respete y los integre a la transformación del país sería suficiente, no le aunque Romero Hicks diga por conveniencia que San Péjele no lee, no escucha y regaña mucho, y quizá tiene mucho de razón eso que dice, San Péjele sigue en su nube, pues aún no termina la campaña del 2000, sigue culpando de todo y a todos sus adversarios de mafia, sus decires nada son para la pluralidad, en nada ayudan, ahora ya es investidura.

 ¡Avísenle! Ya no es candidato, ya bájenlo de la nube en la que anda como a veinte mil metros de altura, póngalo a leer y póngalo a escuchar a todos, no sólo a quienes endulza el oído, que nos escuche a todos; que muchos, aunque no hayan votado por él, también son México. Ya somos poco más de 120 millones de personas y votaron por San Péjele unos 30 millones, los otros 90 millones no lo hicieron, si, ya sé que tienen otras cifras, es cuento escuchado, porque esos 30 millones y fracción son el 53% del padrón lo sé, pero aunque en los 120 millones vayan niños que aún no puedan hacerlo, no tienen mayoría, y sí es responsabilidad del ejecutivo atender las necesidades de todo ese mundo que cabe en los 120 millones, pues aunque tenga otras cifras, los que no votaron por él, que son mayoría, están aceptando el cambio como parte de aceptar un convenio llamado democracia, ya ganó, entonces que se ponga a administrar nuestros recursos, no a dilapidarlos.

 Les decía, Don Cedano está esperando a un diplomático, no a un bravucón de secundaria, no a un bravucón de barrio, que a la primera te salta al cuello con descalificaciones, mientras viene el bravucón de prepa y lo calla, como lo hizo Trump, que ahora nos convierte en su sicariato, en los golpeadores de niños más pequeños, nos obliga mediante amenazas de imponer aranceles de que le tapemos el flujo migratorio y nos pone fechas para calificarnos. Allí es donde debería imperar ese calificativo de conservador o “golpeador” a Trumpas, debería defendernos. La lógica señala que Trumpas no se atrevería a elevar los aranceles y que México impusiera medidas espejo, sería desastroso para ambas economías, así que ni lo dejarían hacerlo, ni se atrevería, pero vivimos en el miedo, porque ya somos dependientes económicos casi totales de los Estados Unidos y nuestra cultura machista todavía nos rige, el que pone la lana en la casa manda y se le trata como rey, así estamos con los gringos.

 La idea de la autosuficiencia no es mala, pero no hay que cacarearla antes de tiempo, hay que trabajar como lo hizo China, que en dos décadas ha sacado de la pobreza al 36% de su población, se estima que en una década la clase media China será de 500 millones, la clase media es el motor en todas las economías, pues el 80% del empleo lo generan las pequeñas y medianas empresas, no le crean al gobierno de San Péjele que dice que generará en la frontera para apoyar a migrantes y menos cuando hasta cifras les da, el gobierno podrá decir misa, pero no genera empleos, si lo hiciera, estaríamos fritos, peor de lo que estamos ¿De dónde sacaría los recursos?

Bueno, los empleos los generará la iniciativa privada, con la que tanto se pelaban los gobiernos y las corrientes de izquierda, diciendo que el burgués chupador de sangre, cierto es que muchos aún tiene la practica nada decente de explotar a los trabajadores, pero la mayoría cumple con cubrir las necesidades de empleo y generación de riqueza de sus empleados, muchos se imaginan, cuando hablan de generación de empleos sólo a grandes consorcios o grandes firmas, pues no, una fonda humilde que tiene uno o dos empleos en una pequeña empresa, si tu familia hace ciertos trabajos y están fiscalizados, así sea artesanía, ropa, dulces, herrería y trabajan dos o tres de la familia y tienen prestaciones, esa es una pequeña empresa, esas son las que generan empleo, el gobierno sólo debe garantizar que ese empleo se de en condiciones adecuadas y permitir que se genere y no ser un lastre como lo están siendo aún a pesar de su cacareada lucha anticorrupción.

 Para abrir una empresa todavía existen miles trabas, para abrir un negocio, por ejemplo, en Chihuahua, es muy caro. En lugar de darte condiciones de hacerlo, en la construcción, el estado de México es quién cuenta con mayor regulación que desincentiva la inversión, allí si debería de imponerse el gobierno simplificar los tramites y quitarle poder a todas las dependencias que necesitan verificar un permiso, y dejarlo con los estrictamente necesarios.

Pero quedamos en que el gobierno no genera empleos pues, hagan como el innombrable “no veo, ni oigo”, y para los que se quedaron con la duda del chiste ahí les va: “Erase una vez un arriero que se dedicaba al trasiego de granos entre Nueva Italia, Lombardía y Uruapan, allá por el año 1935. Las jornadas entre la sierra, sorteando animales ponzoñosos, caídas de paredones, inundaciones de los caminos, este arriero tenía entre su recua un burro mañoso, que siempre a mitad del camino se echaba a descansar y eso atrasaba el acarreo de los granos, una vez, estando en Lombardía, este arriero platicaba con otro -Oiga Don Julián, ¿Cómo le hace para que sus recuas lleguen a tiempo a Uruapan y pueda cargar sus granos al tren? Las mías se echan y nomás no avanzo como quisiera.

  • Mire Don Trino, me sé un truquito, es bastante escabroso, pero funciona muy bien. 
  • A ver, dígamelo.
  • ¿Lleva en su bolsa chile verde, no del serrano, ese es para niñas, del que pica o de árbol cuando menos?
  • Siempre llevo un par de chilitos de lonche.
  • Bueno, cuando se le echen los burros, lo único que tiene que hacer es cortan un chile por la mitad y untárselo en el culo a los burros, con eso llegan rapidito a Uruapan, y ni la carga les hace mella.
  • ¿Cómo crees que voy a untarles eso a mis burros?
  • Yo nomás te digo, no es obligatorio, es una opción.
  • Eso sí.

Un día de esos Don Trino llevaba arroz, sus burros iban bien cargados con 160 kilos cada uno, los bultos de henequén eran de 80 kilos cada uno, llevaban dos por burro, y fieles a su costumbre los burros en cuanto llegaron a la zona plana, como a diez kilómetros de Charapendo, se echaron. Don Trino quería llegar a dormir a la cascada y le faltaban unas cinco horas de camino, y por más que los fustigaba no se movían, así que pensó en experimentar eso del chile que le había comentado Don Julián, a ver sin funcionaba. Así que sacó un chile verde de la bolsa, una tortilla, le puso sal y empezó a morderlo con bastante fruición, cerrando los ojos, emocionado de comer ese delicioso manjar, hasta se le había olvidado para que era el chile, y cuando estaba en la última mordida se acordó, así que le levantó la cola al primer burro y le talló el capsicum en el rabicum, el burro se levantó ipso facto, o sea en chinga loca y comenzó la carrera cuesta arriba en dirección a la cascada.

 Al ver la reacción del primer burro, Don Trino le puso poquito a los demás… si los dejaba correr solos se desbalagaban y no entregaría no sólo en tiempo, sino en cantidad y eso no se lo permitiría su moral, así que todos echados a correr, Don Trino no tuvo más remedio que correr tras ellos, llegaron a la zona de la cascada y los burros se siguieron de largo. Don Trino sudaba la gota gorda para mantener el paso, llegando a Zumpimito ya estaba haciéndose de noche y los burros no paraban, se suponía que se pararían en la Tzararacua y allí dormirían para llegar de mañana a la estación.

 Don Trino se sentía desfallecer de cansancio -Si dejo a estos burros solos, me roban la mercancía, y los Cusi no perdonan, debo entregarla, y mis burros no me esperan -decía Don Trino para sí, poco a poco la distancia entre los burros y él era más grande, y sus piernas flaqueaban, sudaba frio y no veía como los alcanzaría, así que decidió probar suerte, mordió un chile y se untó en salva sea la parte, cierto o no, eso le dio fuerza para seguir, empezó a trotar con zancadas más largas, casi para llegar a la Pinera vio a sus burros que iban apaciguando el paso, dijo -Ahora si los alcanzo antes de llegar al almacén -, más adelante, iban otras recuas entre las que conoció a las de Don Julián que iban llegando a la estación, él había salido ocho horas antes y dormiría en la Estación ya vacío pues entregaba esa noche.

 Cuando llegó la recua de Don Julián a la estación, se acomodaron para la descarga, a los pocos minutos llegó la de Don Trino y se acomodó tras la de Don Julián, cono si supieran el orden, Don Julián volteaba a ver dónde estaba Don Trino y no lo veía, solo veía a los animales empapados de sudor y jadeantes a punto del infarto, inquietos a la espera para la descarga, preocupado Don Julián salió del patio hacia la calle a buscar a Don Trino, en cuanto asomó la cabeza vio venir corriendo a Don Trino y al pasar frente a Don Julián, este último le gritó:

  • Acá están tus burros. Llegaron desde hoy ¿Traías prisa?
  • Pérate Julián, ahorita regreso, que a mí me sobró Chile.

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