La dura resaca Papal

Cuatro meses de espera y más de 49 millones de pesos como inversión (al menos la publicada) para “milagros” que se dieron, fueron la antesala tras el sólo anuncio de la visita del máximo jerarca de la iglesia católica a la capital michoacana. Pero tras la visita del Papa Francisco, quedó una “resaca” que ya le ha dado varios dolores de cabeza, tanto al gobierno estatal, como al de Morelia.

LOS NÚMEROS NO SALIERON

Aquellos primeros anuncios de la visita del pontífice, llegaron acompañados de una estimación de un millón y medio de visitantes. De acuerdo con esas primeras visiones de autoridades, la población de Morelia se vería rebasada en un 150 por ciento, con respecto a la cantidad de personas que habitan en la mancha urbana y sus zonas conurbadas.

Con respecto al dinero, las expectativas en derrama iban desde los 500 millones de pesos (señalado por autoridades municipales), hasta la cifra de mil millones de pesos, que había previsto el sector empresarial a través de la presidenta de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco ServyTur), Guadalupe Morales.

Los cálculos, incluso difundidos por las autoridades municipales, hablaban del arribo de al menos cinco mil autobuses a la capital michoacana, para lo cual se habían habilitado  20 puntos en diferentes vialidades de la ciudad para que fungieran como estacionamientos.

Pero tras la esperada fecha de la visita, 16 de febrero, hubo un lapso de silencio de las autoridades del municipio y del estado, las cifras no habían alcanzado aquellas expectativas. Entre los primeros que declararon respecto de la asistencia, fue el encargado del despacho de la dirección de proximidad y vigilancia de la policía de Morelia, Mario Alberto Cosío Manríquez, quien señaló que el cálculo era de 600 mil asistentes a los diferentes eventos y el recorrido de casi 17 kilómetros que dio el pontífice por la ciudad.

En este aspecto de asistencia, hubo un diferencial de hasta 200 mil personas, en cuanto a declaraciones de diferentes autoridades, pero posteriormente se homogeneizó a la cantidad antes referida. Por ejemplo, el presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles de Morelia, Luis Miguel Rodríguez, indicó que se le había proporcionado por autoridades un cálculo de 800 mil asistentes.

Otro diferencial se dio en el cálculo de la derrama económica, pues mientras la Cámara Nacional de Comercios, Servicios y Turismo (Canaco-Servytur) Morelia reportó una derrama económica de 200 millones de pesos, el presidente municipal Alfonso Martínez Alcázar indicó ingresos por 300 millones de pesos a la ciudad.

En este ámbito el gobernador michoacano señaló: “Yo no quisiera meterme a calificar de buena o mala la visita del Papa en función de cuántos millones llegaron, no se trata de eso, es un tema que va mucho más allá de una cuestión mercantil y que tiene que ver más bien con el mensaje de conciliación y la posibilidad de iniciar una nueva etapa a raíz de la sensibilizada que trae un líder de esta talla y dimensión”.

Pero se debe mencionar que en el caso de Chiapas, la derrama económica reportada fue de 762 millones de pesos, mientras que en Ciudad Juárez fue de 600 millones de pesos y en la ciudad de México se reportaron ganancias de 900 millones de pesos.

APUESTA PÉRDIDA

Con aquel presagio de que la ciudad albergaría al doble de personas en ese 16 de febrero, las autoridades anunciaron la habilitación de un espacio como albergue para acampar. Fue la Unidad Deportiva Cuauhtémoc, mejor conocida como las canchas de policía y tránsito, ubicadas al noroeste de la ciudad y que tiene una extensión de 40 hectáreas, el lugar que se dio a conocer como alternativa para pernoctar en la noche previa a la visita papal.

Decenas de comerciantes se acercaron a las autoridades municipales, al saber que en ese lugar se permitiría la venta de alimentos y artículos diversos para los 180 mil visitantes que se preveía albergar en el lugar, que incluso se había dividido en zonas exclusivas para familias, otra para mujeres y otra más para jóvenes, ante la cantidad de gente que esperaban.

Se tuvo registro de casos de personas que no solamente habían hecho fuertes inversiones para montar sus puestos en este espacio, sino que incluso habían vendido preciados bienes, entre ellos vehículos.

Pero llegado el día previo a la visita papal, no fueron más de 40 los camiones de visitantes que habían arribado al lugar, muy lejos de la cantidad que les había llevado ahí a los comerciantes, que durante ese día anterior dejaron manifiesta su desesperación ante la baja afluencia de personas. Por fin 16 de febrero y la llegada de autobuses no superó los 4 mil peregrinos, que fueron canalizados a este lugar para buscar alguna mejora en las ventas. Para entonces varios de ellos optaron por buscar lugares cercanos al recorrido papal para intentar mejorar sus ventas, o al menos no perder su inversión, que variaba entre los 10 mil y 100 mil pesos.

Es de mencionarse que muchos de esos comerciantes, ya sea de oficio o de ocasión, admitieron que se trataba de un riesgo el ir a instalarse a dicho espacio, pero también resaltaban que no esperaban un diferencial tan fuerte, entre expectativas y realidades.

Actualmente el ayuntamiento moreliano ha señalado que busca una forma de apoyar a aquellos comerciantes con alguna mecánica, pero se descarta algún apoyo económico.

El fracaso de este albergue, fue el mayor dolor de cabeza para el presidente Alfonso Martínez Alcázar, pues los cuestionamientos sobre un lugar casi vacío y las medidas que el gobierno municipal tomaría, le mantuvieron ocupado frente a cámaras y micrófonos, aunque finalmente declaró: “Fue algo que no podíamos calcular, siempre estuvimos diciendo que no teníamos más que un referente o un antecedente cuando vino el Papa a León (…)la información que tengo es que se les dijo esta parte de la incertidumbre que había de la gente que vendría y también que tuvieran precaución de la inversión que harían».

Por su parte la Secretaria de Turismo Municipal, Thelma Aquique Arieta, tras la visita Papal permaneció lejos de cámaras y micrófonos, aunque en los días previos al evento se le veía constantemente en pantallas o se le escuchaba en radiotransmisores presumiendo de los miles de volantes informativos que se habían impreso para los visitantes, así como de ese albergue preparado para los visitantes Papales y que se ubicaba a más de 4.5 kilómetros del recorrido del pontífice… muchos de los visitantes prefirieron pasar la noche en las calles aledañas a este.

GLAMOUR Y CONTROVERSIAS

Pero el del mayor dolor de cabeza fue el mandatario Silvano Aureoles, pues en aquella bienvenida al Papa en el Aeropuerto Francisco J. Mújica, a espaldas del graderío levantado para albergar a cerca de 500 personas, desde cerca de las 7:50 horas se dio el arribo de varios helicópteros, cuyos tripulantes se integraban a aquella comitiva de bienvenida.

Días después se revelarían fotografías y videos en los que se apreciaba que aeronaves pertenecientes al gobierno estatal habían sido usadas para trasladar hasta el lugar a particulares, entre ellos a la cantante pop Belinda.

Las imágenes hicieron un eco de aquella misma controversia de helicópteros usados por Aureoles Conejo en su campaña por la gubernatura y que le costaron duras críticas. Memes, videos y diversidad de notas donde se señaló el uso indebido del patrimonio estatal se vertieron durante varios días en medios de comunicación y redes sociales. Un escándalo similar había sido motivo de la baja como titular de la Comisión Nacional del Agua a David Korenfeld, quien fue señalado de transportar a su familia en una aeronave de la federación.

Pero finalmente se dio a conocer que la unidad de asuntos internos de la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán abrió una investigación para deslindar de responsabilidades administrativas en relación con la fotografía de la cantante descendiendo del helicóptero. Pero además el mandatario acotó: “Los envidiosos están siempre a la vuelta de la esquina y, la neta, noto una alta carga de envidia porque los eventos de Michoacán fueron los mejores de todo el país”.

NO TAN BIEN PORTADOS

Previo al arribo del Papa, en una visita al puerto de Lázaro Cárdenas, Aureoles Conejo había declarado que llamaba a “portarse bien” a quienes habían optado por el camino de la delincuencia. Pero apenas días después de la visita del pontífice, enfrentamientos a tiros, bloqueos carreteros y quema de vehículos volvieron a llevar los ojos y oídos del país al estado. La resaca Papal arreció para el mandatario.

Se espera aun camino dentro del tema de las aeronaves, pero sobre todo que la visita Papal de resultados en corto y mediano plazo. En cuanto a la afluencia de visitantes al estado, pues este ha sido uno de los temas que más ha aquejado a la entidad, al ser el turismo una de las grandes fuentes de empleo e ingresos para los michoacanos. Por ahora la resaca Papal, con el regreso a la realidad, tuvo que ser soportada por muchos.

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