La inefable muchedumbre (Despertar de la tierra)

La inefable muchedumbre

“Bien le vendría  a la naturaleza no ser descubierta, bien les vendría a las especies no ser catalogadas, si su destino queda en los cuadernos del hombre solo será para que se convierta en estadística, y su desaparición sea comentada en los corrillos de ecologistas” JL Valencia.

El común, o la inefable muchedumbre hesitan ¿Dónde buscar lo que necesito para cumplir mi destino?: ¿Dónde encontrar la respuesta para mí mismo sin que alguien me la acerque? … La dialéctica de la libertad de elección, la libertad de pensamiento nos lleva a derroteros distintos, tan disímiles como las capacidades que los interlocutores lo permiten, como lo permiten las capacidades intelectuales de los participantes, gracias a esa diferencia sustancial en el mundo estamos enfrascados en una discusión simplona, con un aparente sin sentido, que una vez enfocados en la plática entramos en el camino de lo absurdo y el absurdo empieza a ocultar lo evidente hasta perder conexión completa del hilo dialectico, teníamos un origen y un destino, el origen era crear una necesidad y el destino satisfacerla, donde no teníamos punto de concordancia era en el camino, ya teníamos la necesidad creada y teníamos claro el objetivo a encontrar, pero no encontrábamos la forma que era el camino, esa conexión nos fallaba, los participantes no lográbamos encontrar el punto fino donde se solucionara la búsqueda, ahora teníamos otros problemas, esos problemas se llamaban claridad de pensamiento, nos comportábamos como la inefable muchedumbre, reaccionábamos solamente por inercia, suponíamos demasiado, escogíamos como destino a otro destino diametralmente opuesto, sin razonar, solo buscando las respuestas a lo que nos parecía una obviedad, y como la obviedad no existe, porque está dentro de la subjetividad, allí la obviedad se vuelve vulnerable, y juega con las mentes sencillas de la muchedumbre, y al no obtener el resultado correcto con las respuestas de los interlocutores, me preguntaba ¿El hombre está perdiendo la capacidad de pensar? ¿El hombre está perdiendo la capacidad de razonar? ¿O está razonando equivocadamente? Aunque el verbo razonar no sea calificado como malo o bueno, es solo eso: un verbo, si el hombre común está equivocando el camino en la forma de su razonamiento, que lo hace tomar decisiones equivocadas para su desarrollo, si es así sería catastrófico, el futuro de la humanidad está en juego, pues dependerían en mucho de lo que unos pocos pensaran o hicieran por él, lo que quiere decir que el hombre que piensa, el hombre que razona, el hombre que resuelve será el protegido por Mammón y la inefable muchedumbre padecerá sumisión, hambres, muertes, violencia, enfermedades y su posible extinción. Sé que esta reflexión les parece absurda por que deviene de una pregunta simple que le realicé a un par de interlocutores: ¿Si necesitas una manzana: dónde la consigues? Las respuestas eran: el supermercado, en la frutería o la más cercana: en el árbol, ninguno atinó a decir: en un manzano, o en un árbol de manzanas… allí me dio miedo, el hombre está acostumbrándose a que le resuelvan la vida, eso lo hace vulnerable.

Las grandes empresas que dominan al mundo, aquellos que deciden que comes, aquellos que te obligan a pensar lo que ellos quieren son los encargados de establecer tu bitácora de viaje, ellos deciden si una comida es deliciosa, si una comida te es saludable, si una herramienta te sirve, si un equipo te es necesario, lo norman y te excluyen, si tu equipo, herramienta, alimento o accesorio no cumple una norma, no cumple un código n será aceptado, así toda innovación será excluida, tú ya no puedes entrar al juego, pues copan o norman a su antojo acorde a su interés y a lo que ellos quieren que sea norma, así la inefable multitud no tienen que pensar por ella misma, recibe lo que en el subconsciente le metieron y le dijeron que era bueno, que estaba certificado, que estaba revisado y por lo tanto era bueno y era sano, así los dueños de las conciencias han convertido al mundo en una mega estructura de consumo, nos han creado la necesidad y nos están vendiendo la solución, en cualquier parte del mundo podemos encontrar ejemplos de personas que no conocen una vaca, que no conocen el pasto del que se alimentan las vacas, personas que no conocen cómo se produce un jitomate, esa inefable multitud, el común solo estira la mano y come, mientras exista esa ley de mercado, mientras exista una industria que les acerque lo que comen, mientras les solucionen sus necesidades primarias serán felices, lo que no saben es que están en las manos de los creadores de necesidades, en manos de una industria poderosa, estamos en manos de los poderosos, estamos vulnerables.

La industria domina pues el mercado, ella decide lo que debes consumir o usar, piensa por ti, porque has perdido la capacidad de hacerlo, es cómodo dejarse “consentir” la industria te resuelve el trabajo de sol a sol para proveerte, te resuelve las grandes caminatas a las granjas, todo te lo acerca, y mientras tu necesidad primaria esté resuelta, no te importa el ¿Cómo? Ni te importa el ¿De dónde?, solo tomas, usas y tiras, y ¿Sabes cuál es el precio que has de pagar por ello?, deberías pensarlo, el precio que pagas por ello es alto, tu cuerpo está siendo alimentado con basura, literalmente basura, productos químicos que tarde o temprano empezarán a dejar huella en tu salud, empezarás a ganar peso, a sufrir deficiencias en riñones, diabetes, hipertensión, enfermedades vasculares, pérdida de visión, descontrol hormonal y la tierra empezará a sufrir los mismos síntomas, la piel o capa superficial se resecará, sufrirá erosión, los riñones o cuerpos de agua encargados de liberar sustancias de desecho se empezarán a congestionar y a dañar otros órganos como ecosistemas, animales y plantas, la atmósfera empezará a nublarse por contaminación, el aire se llenará de ruidos y empezará a fallar todo el sistema, y aun hoy, el común piensa que sus acciones no afectan a nadie, ni siquiera a él.

 

 

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