La sociedad actual vive los valores humanos y los actualiza

Muchos nos hemos preguntado, ¿Por qué se dio la descomposición del tejido social?, ¿Por qué la sociedad ha cambiado?, ¿Por qué, se van perdiendo los valores en las nuevas generaciones?. Sin embargo, pudieran ser solo preguntas, solo anhelos, que para muchos ya son cosa del pasado.
Hoy quiero recordar algunas maneras de actuar en la sociedad, que han sido superadas por las generaciones actuales. Mi intención, es expresar el clamor de muchas personas, que se resisten a dejar atrás lo que por mucho tiempo, permitió mantener un orden en la sociedad. Una de las frases que se escucha en boca de algunos es esta: “Antes, si respetábamos a los adultos, y cuando ellos platicaban, se entendía que eran cosas de adultos y los niños no podíamos acercarnos a sus reuniones”. Esta era una manera de guardar respeto a las personas mayores y nos ayudaba a conservar la inocencia y pureza de pensamiento, que contrarrestaba la curiosidad y la morbosidad en algunos temas. También muchos recuerdan: “cuando mi papá me llamaba la atención porque me portaba mal delante de las personas, bastaba una mirada, e inmediatamente nos retirábamos y cuando se iban las personas, nos llamaba la atención”. Todo se hacía con mucho respeto, evitando dar un mal testimonio, pero sobre todo que la familia quedara bien y todo ello manifestaba en la sociedad que había mucho respeto.
Tal vez pudiéramos pensar que parte de lo que se cuidaba, era ser una familia que se distinguiera por ser educaba, una familia que en la sociedad brillara por sus buenos modales y los éxitos que daban renombre en un estatus social. Pudiéramos pensar que, aunque se vivía de una cierta apariencia, sin descartar las buenas familias, sin embargo, nos ayudaba a mantener un cierto orden y respeto.
Ahora en nuestro tiempo, vemos como esos conceptos que significaban el éxito para muchos, y que se iniciaba una ardua carrera por conseguir la madurez humana, ser una persona virtuosa, educada que se distinguiera en sociedad; se han modificado y muchos de ellos han dejado de significar algo importante. Han perdido el significado profundo, han dejado de ser una necesidad para otros. No podemos descartar, que pensar en esos tiempos nos sigue emocionando y que para muchos incluso, representan días lleno de plenitud en los que se han desarrollado las mejores civilizaciones, las mejores sociedades y los grandes hombres.
Si retrocedemos nuestra mirada a las generaciones pasadas, no es que pensemos que las actuales sean malas, o sean imperfectas, o sean mejores, sino que debemos redescubrir y valorar las personas que se esforzaban por dar un buen testimonio, que se esforzaban por vivir una vida virtuosa, haciendo el bien y promoviendo el bien en la sociedad, que luchaban por ser un cause de los proyectos que mejorarían las estructuras sociales, por un derroche de los consejos llenos de sabiduría, por defender las causas de los justos siempre con la verdad y la justicia. Aquellas personas que siempre fueron un ejemplo para las nuevas generaciones, que tenían la capacidad de reconocer sus errores, la fuerza de voluntad para contener las pasiones bajas, no solo sexuales, sino en las malas intenciones o actuar con premeditación.
Hoy es necesario, revalorar la institución de la familia y del matrimonio bajo la bendición de Dios. Está Iglesia doméstica, que fue por mucho tiempo cuna de los valores, solides en las instituciones humanas. Es de suma importancia recurrir a la sabiduría de los consejos de los mayores, que nos ayuden a mejorar nuestras la relaciones sociales y sanar las heridas del tejido social.

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