La tierra se mueve (La ciencia al despertar)

*LF Valencia

La tierra se mueve

Cuando la tierra se mueve, se mese la vida, cuando la tierra se mueve, resarce la vida. Si bien sabemos, la comprensión de diversos fenómenos naturales y estudios a lo largo de la historia de la humanidad, se realza una de las más frecuentes e inquietantes preguntas que se han hecho a lo largo de la historia sobre el movimiento de la tierra, ¿Por qué se mueve la tierra?

Antiguos pensadores y filósofos ilustrados, alimentadas sus mentes por esta incógnita y frecuentemente aunada del cuestionamiento de otros fenómenos naturales, llegan a la conclusión que es un ente vivo, con independencia y que los fenómenos que llamamos “naturales” le son propios para vivir, alejado de todo orden moral o prehumanista, de hecho la tierra no discrimina lo que sobre ella existe, son seres necesarios para su propio devenir; por ello, las placas o los ríos de lava subterráneos son elementos generadores de vida, y están haciendo su labor de mantener al planeta en orden. A pesar de todo seguimos señalando el significado a nuestras mentes impreciso. A la comprensión de nuestro mundo de manera natural, matemática, logística, biológica y tangible pero a la vez indiferente, se aflora un jardín de preguntas y desde que una  pregunta surge, surge la necesidad de  una la respuesta.

Algunas respuestas son manipuladas, ocultan un significado equivoco con respuestas inexactas a un acto de la naturaleza, manejadas desde el escrúpulo humano con deidades de por medio, aprovechándose de la fragilidad de la mente del común. Si bien la formación de la tierra es un constante desarrollo geológico y natural, las leyes físicas que rigen este comportamiento permiten estudiar tales fenómenos, y al estudiarlos podemos entender su funcionamiento y evolución.

Un impacto telúrico generalmente profundo desencadena un movimiento de las capas superiores de la tierra, conlleva a un renaciente desastre natural. La fuerza de la naturaleza refleja el contexto de un planeta en constante evolución, desarrollada tras los cuatro mil quinientos millones de años de edad, en ella se cobija una multiplicidad de vida, miles de especies y millones de organismos. Naturalmente el movimiento de la tierra y de sus placas tectónicas conlleva un desastre irreversible, es la fuerza con la que se compensa el equilibrio geológico y sólo para el hombre un movimiento telúrico marca destrucción cuando destruye lo creado por su mano. Los sismos, si bien son fuerzas destructivas que mantienen el contante movimiento del planeta, son representaciones del movimiento propio que tiene el planeta. Temblores y erupciones volcánicas desenvuelven el poder natural del planeta, para reajustar un balance necesario; es decir, los mantos acuíferos, los yacimientos de recursos naturales y fallas tectónicas representan un alimentado sistema geológico que necesita reacomodarse para seguir evolucionando.

La tierra se mueve de diferentes y muchas formas, los movimientos telúricos, fuerzas gravitatorias de traslación y rotación son sólo ejemplos de un comportamiento bien establecido del movimiento planetario, centralizado por un astro rey, en lo que se refiere a nuestro sistema solar, y centralizado por la energía universal aún desconocida, que todavía los científicos se atreven a mencionar como la fuerza creador con guiños de Dios.

Las fuerzas naturales son el constante equilibrio  para preservar la vida, y la vida existe en todo el universo, pues de este venimos. Si bien entendemos que el equilibrio de fuerzas se rige por leyes naturales que son inamovibles, pues son autónomas, podemos explicar de alguna manera hasta donde ha llegado la percepción humana el ¿Por qué ocurren? La tierra es un ente vivo, que se mueve, respira y se autoregula, es el símil del hombre que camina, come, duerme, descansa, desecha, se rasca: vive.

Cuando la tierra se mueve, regala vida, pero como todo buen negociante también reclama su parte, donde hay vida existe muerte y viceversa, si bien podemos concluir que es gracias al movimiento, al desarrollo y evolución de un planeta que se puede albergar vida, vida de minerales, plantas y animales, es un sistema que se debe respetar y cuidar, cuando la tierra se mueve existe vida, cuando la tierra se mueve hay esperanza.

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