Las nuevas viejas ciudades (Despertar Poético)

Las nuevas viejas ciudades

He visto a la ciudad con nuevos ojos

He caminado por el gris atardecer,

Con los pies cansados o de hinojos,

He visto a la ciudad crecer.

 

He visto a la ciudad con la mirada de enamorado,

Sus calles tersas e incitadoras al amar,

Deseando no perder su imagen aterrado,

Porque la edad me llega a agotar.

 

He visto a la ciudad desde el centro y la orilla,

Sonriente o triste, verde o amarilla,

Conozco sus rincones besucones de amantes,

Felices o tristes sus talantes.

 

He surcado los días tallando sus piedras,

Desgastando las suelas me maravillo,

Gozoso admiro la pátina y la hiedra,

De las piedras y el rocío, rojo brillo.

 

Las piedras son todo belleza,

Labrada o burda el canto endereza,

Alza aljibes o mazmorras indiferente,

Como talamos y tumbas adereza,

Sirviendo de pesebre o mortaja presente.

 

¡Ciudades griten sus penas!

Envejezcan con dignidad,

Nazcan efímeras nenas,

Renazcan del lodo, el tiempo atajad.

 

Ciudades nuevas, ciudades viejas,

Todas altaneras en su época dorada,

Con lámina, concreto o teja,

Doran su cuerpo al sol con la piel ajada.

 

Ciudades claras, ciudades oscuras,

Las unas sucias, las otras puras,

Despierten al hombre, enarbolen su sino,

Sigan melosas al encuentro del destino.

 

Ciudad, son ornato sin el hombre,

Ciudad son habitáculo de felicidad,

Alégrense, dejen atrás guerra y hambre,

Enarbolen la bandera de la paz.

 

Hombre de este día, vive la ciudad,

Esa que se alegra de poseerte,

Que se alegra de ser toda beldad,

Que se inclina por tenerte.

 

Ciudad vieja, tiene amores viejos,

Ciudad nueva tiene amores nuevos,

Ciudad, eres todo memoria,

Ciudad eres toda historia.

 

Ciudad que vives eternamente,

Al amparo de la dura roca,

Ciudad que vives eternamente,

En la memoria de toda época.

 

Eternamente vivirán en mi.

 

 

 

 

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