Lo Cortés no quita lo ladrón

Si de algo ha adolecido en sus últimos años Michoacán, es en el factor económico. Falta de empleo, difíciles panoramas para las nuevas empresas y un gobierno que adeuda a un gran número de proveedores. En ese panorama un nuevo anuncio de reactivación económica se presenta como una propuesta adecuada; pero cuando la propuesta llega de quien debe casi medio millón de pesos, desde 5 años atrás, pierde fuerza.

                                                         DESIGNACIONES VENTAJOSAS

Desde su juventud, Marko Cortés Mendoza había militado en las filas del Partido Acción Nacional, donde incluso se desempeñó como secretario de su ala juvenil. Para 2003 llegó a una curul federal que ocupó hasta 2006, año en el que fue electo Senador de primera minoría en Michoacán.

Ya como ex Senador y militante activo, en 2011 buscó ser el abanderado por el partido blanquiazul para buscar la gubernatura de Michoacán; pero tras perder la elección interna por la candidatura, terminó por ser el contendiente a la alcaldía de Morelia, después de que sus contendientes “declinaran”.

Los desplazados en la búsqueda por la candidatura a la alcaldía moreliana fueron Epigmenio Jiménez y Alfonso Martínez, este último incluso reprochó el anuncio de la candidatura de Cortés como una decisión “unilateral y con poca sensibilidad política”, lo que evidenciaba un “dedazo” con el que Marko quedó como aspirante por la presidencia de la capital michoacana.

                                                       “SE LLEVA Y NO SE AGUANTA”

En la antesala de esa elección, Cortés fue señalado de constantes violaciones a la ley electoral, situación que se había dado desde el inicio del proceso. Aún como Senador de la República fue señalado por los propios panistas, Germán Tena y Luisa María Calderón, de realizar actos anticipados de precampaña.

Antes de la elección de candidato a gobernador, en el municipio de Zamora, se aseguró una camioneta con 348 despensas que el precandidato del Partido Acción Nacional a la gubernatura, Marko Cortés, supuestamente pretendía repartir entre sus seguidores, a menos de una semana de la contienda por la candidatura panista a la gubernatura.

También a inicios de agosto de 2011, después de su designación por “dedazo” en el PAN para contender por la presidencia municipal, de manera ilegal realizó precampaña, lo cual mereció que el Instituto Electoral de Michoacán (IEM) le dictara medidas cautelares para que retirara su propaganda.

En agosto de ese año, el Instituto Federal Electoral (IFE) le dictó medidas cautelares para que dejara de aparecer y realizar intervenciones en una televisora local, conducta que el día 5 de noviembre fue sancionada con una multa 502 salarios mínimos para Cortés y de 669 para el PAN.

El contendiente de Marko por la anhelada alcaldía sería Wilfrido Lázaro Medina, otro ex legislador, pero por el Partido Revolucionario Institucional, quien le ganaría al panista por una diferencia de 372 votos.

Tras un proceso de impugnación que se prolongaría por seis meses y que usaba varios argumentos; pero los principales fueron la presencia del candidato Wilfrido Lázaro Medina en una transmisión por televisión por cable del cierre de campaña del candidato a gobernador, cuando los tiempos de campaña para alcaldes ya habían terminado. El segundo fue la presencia del logo del PRI en los pantaloncillos del boxeador mexicano Juan Manuel Márquez, en una pelea contra el filipino Manny Pacquiao, también durante el periodo de veda de campaña.

Aunque el panista había tenido ya sanciones por sus conductas ilegales, ante la derrota optó por señalar las violaciones a la ley por parte de su contendiente, con lo que logró una elección extraordinaria con su respectivo periodo de campañas, que significaron 25 millones de pesos de gasto por cuenta de los michoacanos.

En esa segunda elección, la diferencia fue de siete mil 135 votos y a pesar de ello Cortés aseveró que había elementos para impugnar la elección, pero que no haría tal acto, “por respeto a los morelianos”.

                                                    CONTROVERSIA COMO  (OTRA VEZ) DIPUTADO

Marko llegó a una diputación nuevamente en las pasadas elecciones de junio de 2015; pero por la vía plurinominal, ahora era coordinador de la bancada panista en el palacio de San Lázaro. Donde nuevamente la controversia lo alcanzó, cuando tuvo la idea de presumir su nuevo vehículo.

“Amigos, como parte de las acciones que el #‎GPPAN tiene para mejorar el medio ambiente, ya utilizo un automóvil eléctrico”, expuso en sus redes sociales el panista, a quien se le observaba tras el volante de un automóvil eléctrico, con un costo de 598 mil 800 pesos, el cual fue cubierto con recursos de la propia bancada albiazul; es decir, pagado con el erario.

Las críticas se abalanzaron sobre el panista, quien se defendería bajo el argumento del ahorro en combustible y las menores emisiones contaminantes.

                                                LOS FANTASMAS DEL PASADO

En medio de la crisis económica que adolece en Michoacán, Marko decidió hacer la presentación de su propuesta de “24 Acciones para Mejorar la Economía”. Durante la pomposa presentación el legislador federal expresó que “se debe reactivar la economía interna para el bienestar social y la gente sienta que se le está ayudando”.

Sin embargo, sus pasadas acciones dejan de lado sus flamantes propuestas, pues en una imputación que se hizo pública, el empresario Adolfo Ponce Flores denunció un adeudo de casi 320 mil pesos por parte de Marko Cortés y que persiste desde aquella campaña extraordinaria de 2012.

Ponce Flores elaboró mamparas con aquel eslogan que rezaba “piénsalo”, con el cual Marko llamaba a los morelianos a reconsiderar su voto. Incluso cuenta con las fotografías de testimonio de la colocación del mencionado material proselitista.

El empresario denunció la negativa reiterada de cumplir el compromiso, repetidas evasiones para cumplir su palabra de pago, además de no presentarse a las citas pactadas para llegar a un acuerdo.

Desde el año del 2012 a la fecha, primero con la confianza de que tendría su pago, el empresario esperó pacientemente la “recuperación” de Marko de los gastos que sobrepasaron la proyección económica de su campaña, como se lo pidieron sus colaboradores.

La confianza se meró, al recibir las negativas e incluso insultos por parte de los colaboradores más cercanos, encargados de la contratación y el pago correspondiente a Ponce Flores. Llegando a agresiones físicas cuando carecían de argumentos firmes para seguir demorando ese pago.

Ahora pese a su solvencia, el legislador dio prioridad a otros gastos de proselitismo, en lugar de cumplir el pendiente de pago.

“No se puede predicar con la teoría y hacer lo opuesto en la práctica, el resultado de las últimas elecciones en junio pasado, demuestran el hartazgo por la clase política deshonesta, por la corrupción, por el encubrimiento de los grupos de poder y por los intereses personales sobre el bien común.” Expresó en un comunicado el empresario.

Finalmente el empresario pidió una respuesta al tema, sin que hasta ahora el legislador haya emitido posicionamiento alguno de su “pendiente” no cubierto.

Lo Cortés no quita lo ladrón.

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