Así como se formó y organizó la VIDA MADRE que es la que nos presta la vida: al viento, a la tierra, al agua, al fuego, a la música, al imán, a la Kuirípuecha, (Humanidad en lengua P’orhépecha) a la que pertenecemos los humanos, así ha sido desde no sabemos cuando y se formó SIN DIOSES Y SIN DIABLOS PERO ES UNA CONSTANTE que evoluciona y da frutos amargos, agrios, o dulces, la Vida pues, es algo tan grande, tan poderoso en todos sentidos que es muy difícil controlar sus “impulsos”, que son según nuestra imaginación, movimientos en cadena que aparecen y desaparecen, como “ganas” que te dan de hacer algo que te complace y ese algo que te mueve a actuar, no deja de evolucionar; esos impulsos en todo lo que existe nos lleva a experimentar sin saber a ciencia cierta qué vamos a producir pero ya está hecho. Lo que hacemos al unir nuestros sexos es algo maravilloso, es un momento en que al llegar al “máximo” te pierdes de ti mismo sin importar será niño o niña y en esto en crear otro ser igual a nosotros creo que está la oportunidad de mejorar en todo si lo sabemos manejar, por lo tanto propongo que desde hoy comencemos a “planear” la producción de nuevos guaches si queremos vivir en paz, en armonía, en otras palabras esto es para terminar con borrachos, sísomos, idiotas, cojos, ciegos, locos, drogos, etc, etc, Esta es mi idea antes de la unión de cada pareja imaginemos, pongámonos de acuerdo que deseamos un guachito, bien, imaginemos que ese guachito se parezca a él o ella en su cara ,ojos, boca, forma de ser, etc. repartamos lo más bonito de cada uno en esa nueva criatura que vamos a hacer y no sólo eso sino que, busquemos que haya caricias a ese ser que se está formando y leamos poemas al que está en ese nidito sagrado que es el vientre de la futura madre, leamos poemas, escribamos pequeños cuentos, cantémosle y contémosle cosas bonitas, digámosle cómo debe de portarse ya nacido y no digamos maldiciones, groserías, y menos pleitos porque ellos, no entienden palabras pero sí perciben situaciones, intenciones, arrebatos y maldiciones cosas que, degeneran en su anatomía, carácter, neurosis y otras enfermedades en ese ser que, si cuidamos con ternura y buena alimentación será no sólo para sus padres sino para todo el mundo como una bendición de la Vida. Estoy seguro de que en esa forma cambiaremos la forma infernal que hoy todo el mundo estamos sufriendo y, hasta podremos llegar a un punto en que podremos unir nuestro pensamiento para “hacer” con nuestra voluntad global un antídoto contra las enfermedades que por hoy nos tienen en un sufrir constante. Espero que tomen en cuenta este pensamiento que para mí es valioso y que lo pongan en práctica, o propongan algo mejor a lo mío todo por el bien a la Kuirípuecha. Así pienso pero disculpe usted y cuando quiera saber más lea mi libro ERÁNGANI, aprendiz de filósofo. Miemailerangani@yahoo.com.mx mi cel 5544-723002.

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Así como se formó y organizó la VIDA MADRE que es la que nos presta la vida: al viento, a la tierra, al agua, al fuego, a la música, al imán, a la Kuirípuecha, (Humanidad en lengua P’orhépecha) a la que pertenecemos los humanos, así ha sido desde no...