Michoacán: tierra de las mentiras II

-Las farsas de Alfredo Castillo en el caso Mireles Valverde.

En Agosto del año pasado, en este mismo espacio, se daba cuenta de la serie de irregularidades que tenían como escenario el estado de Michoacán y ponían a nuestra entidad como una tierra donde persiste la mentira, en los más altos niveles de su gobierno. Varias de estas situaciones o de sus protagonistas en estos días nuevamente han estado en la controversia, al evidenciarse sus inconsistencias que llegan a niveles insospechados.

Un año y sin responsables

En aquella primera parte, de “la tierra de las mentiras”, se dio cuenta de la ejecución de nueve personas, que se perpetró en el centro de Apatzingán (Michoacán), en el 6 de enero de 2015. Los responsables del hecho fueron elementos de la Policía Federal y del ejército mexicano.

Gracias a este hecho, Michoacán aparece como muestra de que en México ocurren ejecuciones extrajudiciales en el informe preliminar de la visita que hizo a nuestro país la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Igualmente la comisión Nacional de Derechos Humanos confirmó el hecho, contrario a las versiones oficiales de las autoridades estatales.

En esos días se dio la detención de 44 personas, pero al paso de los días fueron todos puestos en libertad por falta de elementos para procesarlos, ha pasado un año de aquel hecho y no hay un solo responsable procesado o siquiera detenido por esa masacre.

Uno de los principales personajes en este hecho, que continua impune, es Alfredo Castillo Cervantes, el entonces Comisionado para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán, quien constantemente  defendió que los elementos policiacos habían repelido una agresión.

Los límites del cinismo

Este mismo personaje nuevamente tendría las luces sobre si recientemente, pues dentro del proceso en el que continúa el líder de las autodefensas, José Manuel Mireles Valverde, se le requirió para que rindiera su testimonio dentro de la causa penal que desde hace un año y medio mantiene en la prisión al fundador de las autodefensas.

Para el 29 de noviembre de 2015 se tenía citados al ex Comisionado para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán, Alfredo Castillo Cervantes; al procurador de Justicia, José Martín Godoy Castro, y el ex gobernador Fausto Vallejo Figueroa, para que comparecieran ante el juzgado Quinto de Distrito en el estado para dar sus testimonios, pero los tres estuvieron ausentes bajo sus respectivas justificaciones.

Castillo Cervantes exponía exceso de trabajo, Godoy Castro señaló que no eran funciones que le compitieran y el ex mandatario Fausto Vallejo argumentó problemas de salud. La ausencia habría sido señalada por la defensa de Mireles como una falta de respeto. El abogado había externado esta sentencia sin esperar lo que después vino.

Mediante un oficio fechado el 14 de diciembre de 2015, con los sellos oficiales de la Comisión Nacional del Deporte (Conade), que ahora encabeza Castillo Cervantes, el ex Comisionado rendía su testimonio de manera escrita.

No se requeriría de leer muchas líneas para que se encontrara una sorpresa en el documento: “Que diga el testigo sí estuvo presente en los acuerdos celebrados el día 27 de enero de 2014 y el 14 de abril de 2014 realizados con líderes de autodefensas de Michoacán”, especificó el cuestionamiento hecho por la defensa de Mireles Valverde, al que Castillo en esa misiva contestaba: “Aclaro que estuve presente en múltiples reuniones y con diversos grupos de ciudadanos, pero no puedo pronunciarme respecto de la denominación que esos grupos ciudadanos se hubieran dado a sí mismos”.

El ex Comisionado, no solamente evadía a hablar de acuerdos que fueron de conocimiento público, sino que además negó la existencia de las autodefensas michoacanas. El documento da replica a un total de 18 preguntas que hacia la defensa de Mireles, y en sus respuestas repitió al menos “no hubo ‘acuerdos’” en tres ocasiones y en otras dos expresa en el mismo sentido, pero con diferentes palabras.

Llama por demás la atención la respuesta que emitiera en el cuestionamiento número 11, “que diga el testigo por que causa o con que autorización realizaban patrullajes juntos autoridades militares, policiacas y grupos de autodefensa”, a lo cual replicó: “lo desconozco”.

En el documento además, en ocho ocasiones niega el registro de armas de fuego de las autodefensas, que se inició como parte de aquel proceso de “formalización”, que resultara en la Fuerza Rural.

Pruebas a la vista de cualquiera

Pero las afirmaciones de Castillo Cervantes, rendidas en el documento mencionado, no requieren de una búsqueda concienzuda, pues están a la vista de cualquier usuario de redes. Se puede apreciar una entrevista del propio ex Comisionado con el periodista Néstor Ojeda de grupo Milenio, en el documento audiovisual el ahora titular de la Conade decía, “es un acuerdo trascendental, fundamental, porque sienta las bases del modelo de actuación que se va a llevar a cabo (…) a partir de ahora lo que tenemos que hacer es trabajar hombro con hombro, de manera más intensa”.

“Han firmado todos los lideres el día de hoy, si lo llegaron a ver por televisión, firmaron 30 líderes de estos grupos, es un consenso total”. Presumía ante ese medio Castillo Cervantes, quien además hablaba de un alcance total y ningún viso de divisiones entre los grupos de autodefensa, que también calificaba como “genuinos”.

En el caso de las armas que portaban los autodefensas externó que, “tiene que pasar por un registro de todas las armas ante la Secretaría de la Defensa Nacional (…) tenemos lista de todos ellos”.

En ese Lunes 27 de enero se signó tanto por castillo Cervantes, como por Vallejo Figueroa, un documento con ocho puntos que establecía la convicción de los gobiernos federal y estatal de «reconstruir la tranquilidad y el orden públicos desde un enfoque integral, que abarque los aspectos sociales, económicos y culturales, para lo cual es indispensable utilizar todas las herramientas y mecanismos legales para lograr un ambiente de institucionalidad duradera y estable».

Incluso aún se pueden apreciar las fotografías de aquel evento, donde se presentaba el acuerdo mencionado.

El lunes 14 de abril de 2014, en Morelia, Michoacán, se tuvo otra reunión con líderes autodefensas, entre ellos Mireles Valverde, quien aparece junto con Estanislao Beltrán “Papá Pitufo”, Hipólito Mora y otros líderes más en una gráfica donde todos alzan la mano junto con Castillo Cervantes.

En esa ocasión los acuerdos tomados fueron un total de 11, los cuales fueron hasta presumidos en un comunicado de la Secretaría de Gobernación, en el que igualmente se especificaba que tenían como límite de cumplimiento el 10 de mayo de ese año. Pero también se advertía que, “a partir del 11 de mayo próximo, los integrantes de las autodefensas que no acaten los acuerdos pactados, podrán ser detenidos y consignados ante los tribunales correspondientes”.

Los documentos, declaraciones fotografías y registros existen, pero pareciera que no para Alfredo Castillo Cervantes, y tras los señalamientos en medios por sus afirmativas en el documento (ya aquí mencionado), intentó su defensa, al indicar que sus respuestas se dieron en este sentido debido a que las preguntas expresas hablan de acuerdos celebrados con líderes o grupos de autodefensas, figuras que legalmente no existen, ni forman parte de la legislación del estado mexicano.

Es decir, que se fundamentó en el mero hecho de que en los ordenamientos jurídicos no se establece la existencia de los grupos de autodefensa, y de ahí que negara los acuerdos, pues los mismos siempre se dieron en un contexto de “grupos ciudadanos organizados”. El ex Comisionado no podía utilizar la palabra autodefensas en un asunto jurídico, porque le daba un contexto muy distinto a la respuesta. Finalmente se trata del uso de las estrategias “legales” en un litigio que se dice podría llegar a la liberación de Mireles Valverde el próximo 15 de enero.

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