Panóptico

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Arturo Hernández Gutiérrez

Toda contienda partidista por candidaturas a puestos de elección popular deja siempre inconformes y el reto para los vencedores es cerrar heridas rápidamente y alcanzar una plena unidad en torno a un proyecto y plataforma política común.

En las filas del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en Zitácuaro, en el oriente de Michoacán, fueron decenas los militantes y simpatizantes que buscaron una postulación, sobre todo, a la presidencia municipal y la diputación local.

Durante varias semanas, la contienda interna en la agrupación guinda, fundada por Andrés Manuel López Obrador, causó expectación: uno y otros contendientes lucharon por prevalecer entre la militancia y liderazgos nacionales y estatales.

La puja, huelga decirlo, prácticamente nunca salió de los marcos institucionales y con la conclusión del mes se alcanzaron definiciones, decisiones que -sin duda- no agradarán a todos, pero que deberán asumirse para tener más posibilidades de éxito en una jornada electoral programada para el 6 de junio próximo.

Un primer brote de inconformidad procederá de los militantes fundadores de Morena, toda vez que las candidaturas habrían sido concedidas a simpatizantes externos al partido.

Al cierre de esta columna, Rosa María Salinas Téllez aparecía en la lista de aspirantes de Morena-PT a la alcaldía de Zitácuaro, mientras que el nombre de Juan Carlos Orihuela Tello tomaba fuerza para la diputación local por la misma coalición o alianza.

Este futuro escenario electoral genera fuerte rechazo entre las bases morenistas, ya que tanto Salinas Téllez como Orihuela Tello son propuestas del PT, hermano en esta alianza.

La empresaria y excandidata a la alcaldía zitacuarense y el empresario automotriz y exlegislador local dejaron en el camino a más de 20 contendientes, entre los que destacaban el doctor Salomón Rivera, el excandidato a la presidencia José Alzati Cambrón, el exdiputado federal Mario Vallejo Estévez y la diputada local Zenaida Salvador Brígido.

Las primeras preguntas para los vencedores son:
-¿Tendrán la capacidad política para procesar las inconformidades?
-¿Podrán, en poco tiempo, convencer a propios y extraños de las ventajas de sus propuestas?
-¿Articularán plataformas acordes a las necesidades de la región y los postulados de la Cuarta Transformación?
Las últimas encuestas sobre las gestiones de Silvano Aureoles Conejo como gobernador de Michoacán y López Obrador como presidente de la República dan una fuerte ventaja al segundo (62.3% vs 29.9 %).
El reto para Salinas Téllez y Orihuela Tello sería entonces capitalizar este factor, además de elaborar propuestas propias que redunden en el desarrollo de un municipio con múltiples rezagos sociales que ha sido gobernado los últimos seis años por el PRD y sus aliados del PAN.

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