¿Qué hace al hombre vulnerable? (Despertar de la tierra)

¿Qué hace al hombre vulnerable?

¿Qué tienen de común Valencia España y las Bahamas? Al día de hoy, tienen en común el haber recibido los embates de la naturaleza por medio de las aguas, que es lo que no es común en ambos escenarios. El que los huracanes suelen ser eventos tropicales, que se forman en los trópicos, y que golpean generalmente las zonas costeras del pacifico y Atlántico, en zonas cercanas a los trópicos; por lo tanto, Valencia España podría estar fuera de estos fenómenos. Pero no es así, la zona de Murcia, Alicante y Valencia tienen un fenómeno cíclico llamado “Gota fría”, que es una depresión aislada en niveles altos.

 Gota fría es el nombre común con lo que la población popularmente lo conoce y es muy característico su funcionamiento, es una depresión que se ha aislado de la circulación en chorro y se mueve independiente, llegando a ser estacionaria e incluso retrograda, o sea que regresa sobre su mismo camino. Se produce por el aumento de las temperaturas que evaporan el agua y forman nubes de tormenta, el viento las lleva al interior y las nubes colisionan provocando tormentas, lluvias torrenciales que terminan en inundaciones, como las de la semana pasada, que una tromba asociada a la gota fría provocó un huracán que descargó 450 litros por metro cuadrado en pocas horas, que causó afectaciones en gran parte del territorio español. Considerada la peor gota fría en 140 años, arruinó cerca de 300 mil hectáreas de huertos, debido a que estuvo estacionada durante tres días en estos territorios.

 Según el diario La Vanguardia, en regiones del mediterráneo se registran estos tipos de episodios de manera cíclica, pero están ganando en intensidad, y el de la semana pasada fue tan extenso que alcanzó el centro de España, dejando seis muertos y vías de comunicación dañadas. Mientras tanto, en Bahamas, el paso del Huracán Dorian dejó daños importantes, algunas fuentes señalan más de 30 muertos y cientos de desaparecidos, así como 15 mil personas que buscan alimentos. Estamos ante fenómenos que se están viralizando muy rápidamente, y como está de moda el cambio climático, culpan en parte a este de esta virulencia. Evidentemente es parte del problema, pero no es sólo ese factor, todas las acciones que el hombre hace son elementos que suman para que estemos batallando contra las inclemencias del tiempo.

Cuando un fenómeno logra superar todas las buenas intenciones del hombre y le destruye toda su creación, se dice que es catastrófico, y ante estos fenómenos el hombre nunca estará preparado. Ante la magnitud de los fenómenos jamás estará preparado, no hay tecnología propia para ello. La mejor tecnología es la prevención, pero en su arrogancia el hombre no trabaja en la prevención, aunado a que año con año estos gobiernos cambian de políticas sociales, las cuales enfocan sus recursos más a proveerse de poder y votos que a beneficiar a la sociedad, allí es donde estriba la vulnerabilidad del hombre. En su “soberbia”, lo único que puede salvar al hombre de la naturaleza será la humildad y la modestia, debe reconocerse vulnerable y trabajar para reducir su vulnerabilidad.

Cuando se trabaja en la humildad de reconocerse vulnerable, es más simple decidir el camino a seguir para estar seguros. Contrario a la soberbia que nos empuja a construir o a vivir en zonas de alto riesgo, sólo por el hecho de que tenemos la tecnología adecuada para construir en suelos colapsables, inundables o con riesgos de inundaciones o sismos, no significa que los fenómenos no sucedan, significa nada más que hicimos un trabajo técnico para que la construcción resista los embates conocidos de la naturaleza. Decimos conocidos porque tenemos datos de lo sucedido, no tenemos datos de lo que sucederá, sólo podemos proyectar linealmente eventos más fuertes a los estudiados. Si por alguna razón algún diseñador quisiera irse a un extremo de diseño, considerando factores elevados de seguridad, es muy probable que su edificio no reditúe como negocio y sea una mole, o que sea un arca o que sea un objeto cerámico, que sólo podrá probarse en caso extremo.

El hombre es vulnerable no solamente por la soberbia de saberse capaz de construir edificios seguros hasta ahora, sino porque a sabiendas de que hay terrenos no aptos para construir, lo hace, porque es negocio. La avaricia es otra de sus vulnerabilidades. La especulación del suelo juega un papel de victimario, el hombre por moda puede vender suelos colapsables o inundables, pero el mismo los comprará porque allí están los negocios de moda, porque allí se junta una grey que le es afín a su grupo, ya sea de poder o no, la vanidad es otra de sus vulnerabilidades.

El hombre es vulnerable porque sus necesidades no han sido cubiertas por la psicología, su mente le juega pasadas no muy buenas, sólo así puede modificar sus patrones estéticos y de seguridad, un edifico puede ser seguro y estar en un área de riesgo, y si está de moda el área, el hombre se irá a vivir allá, la vulnerabilidad está en la forma en como el hombre se ve ante los demás y su capacidad de aceptación ante los demás.

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