Que no quede piedra sobre piedra. (Política en lo oscurito)

Que no quede piedra sobre piedra.

Don Cedano leyó un día una historia, era una historia fantástica, llena de fatalismo, llena de acción, llena de actos lesivos para la humanidad, pues abunda en actos de violencia explicita. Lo fantástico, es que estos actos violentos eran ordenados por un dios y eran ejecutados por él mismo, y se preguntaba Don Cedano, si la violencia ya estaba normalizada en el pasado, en el futuro no tendría por qué ser diferente… bueno, no es diferente, parece que al hombre le gusta la violencia, adora a los violentos, justos o no, los magnifica y los vuelve íconos. No nos extraña pues que vivíamos una ola de violencia muy grande, queremos héroes papá, ya ven, como nos las gastamos.

 Esta ola de violencia nos puede proveer de héroes y una necesidad innata de paz, aunque la paz la hayamos tenido en las manos, la lanzamos al viento, para ver que salía, y aquí estamos en espera, nos divertimos, porqué queremos historias violentas, así se entretiene el hombre de ahora, tal y como lo ha hecho desde el principio de los tiempos de esta raza, si no lo creen, bastará leer un poco la literatura general, encontrarán nombres que nos remiten a muchas muertes, ¿No me creen? Lean señores la historia de los pueblos, encontraran mucha letra de muerte, millones de personas muertas por nuestra afición a morirnos, todos los pueblos sin excepción han tenido sus hechos violentos, muchas muertes, mucha destrucción, tanta que muchos de esos pueblos han desaparecido y ahora son leyenda.

 Recuerda Don Cedano que leía con fruición, con la baba cayendo de la emoción, las peripecias de un Gengis Kan, las luchas de Ánibal, aventuras de la época donde Cartago era el mero mero petatero en la economía, cultura y poder, hermosas las batallas de Alejandro Magno, que fue tan poderoso, que con el solo nombre se rendían los pueblos. Formidables las batallas de Jerjes, fascinantes las batallas en el desierto de los egipcios, excepcionales las batallas de los Pándavas del desierto, grotescas las batallas de Hitler, épicas las batallas de los hunos con Atila al frente, combatiendo al poder hegemónico; las insignes guerras floridas de los Aztecas; las batallas de Curinguaro, con su dejo nostálgico; las batallas románticas de Pancho Villa, llenas de heroísmo y amor; las batallas de Emiliano Zapata, con sabor campirano; las batallas regeneradoras de Jacinto Canek, las marítimas como las de trafalgar, las batallas multitudinarias de pobres redivivos de 1917 en Rusia.

 Todas tienen el símbolo de la muerte, mucha muerte, todas la elogian en nombre de algo más grande, todas tienen el dejo de la justicia, todas tienen héroes que ensalzamos, que deificamos; sin embargo, lo único que reina es la muerte, la muerte como lugar común. Vemos que aun y a pesar de que estamos en una transición de poder, ya a casi un año, esa linda tradición no muere, sigue firme y más robusta.

 Cierto, podrán cambiar los escenarios, los actores por antonomasia son cambiantes, pues mueren en cada acto en el que actúan. El hombre es por naturaleza violento, Jean-Jacques Rousseau decía lo contrario: “El hombre es por naturaleza bueno”, la sociedad es la que lo corrompe; y podría ser, si es que el hombre no ha aprendido a liberarse de ese lazo que lo une a la masa, entonces actuará conforme a ella y de ella mamará su cultura. Vemos que la masa no lo cohesiona, sólo lo une, lo hace uno y en su inconsciente colectivo esa unión lo vuelve malo, así podríamos decir que “el hombre en una sociedad es malo por naturaleza”.

 ¡Vaya Don Cedano, es usted una piola para eso de crear frases lapidarias! Esperamos no se llene de soberbia la cara y se sienta más trucha que Rousseau, aunque no lo culparemos, aquel ya se murió y perdió los derechos de autor, hasta su frase anacrónica puede usted registrar ¿No está en sus planes eso?

Bueno, decíamos que el hombre sólo es malo cuando actúa en conjunto con otros hombres, entonces la fórmula para hacerlo bueno ahora sería sacarlo de las sociedades que sí son malas. Lo que podría salvar a las sociedades quizá es cambiar la mente colectiva, pero nos quedaríamos sin luchas, nos quedaríamos sin héroes, sin villanos, sin el negocio de la muerte pues ¿Se imaginan a Estados Unidos, a Rusia, a Alemania, a Israel, a España o Francia sin vender armas? No podrían vivir sus gobiernos sólo de vegetales, tienen que vivir de la muerte. Ese ha sido el gran negocio, morirse es gran negocio, hasta para los historiadores que no les gusta la violencia.

 Les decía, antes de perderme en el intríngulis de batallas inútiles, pero entretenidas, que Don Cedano leyó una historia fantástica, eran tiempos aciagos, en las postrimerías de los tiempos, cuando los profetas eran la ley, porque hablaban con dios, como Ebrard ahora… bueno, en aquellos días, eran épocas donde la promesa de un mesías salvador recién había llegado a la tierra, 18 años hacía que el poder hegemónico se había perdido, los personajes educados estaban siendo contratados en otras tierras, le llamaban fuga de cerebros, dejando a los que tenían menos oportunidades a sufrir las inclemencias de sus semejantes soberbios, o sea la consabida furia de los dioses, que terminaba en ¿qué creen? Ándenle: en muerte.

 Por fin había caído el partido hegemónico, mientras que los sobrevivientes de esa hecatombe política estaban siendo esclavizados por el nuevo sistema, los enemigos del sistema no escucharon a los profetas, que les decían: “si siguen adorando al partido que perdió el poder, que tenía por 80 años, les pasarán cosas malas”. Muchos no escucharon a los profetas, así que esos merecen un castigo mayor ¿Saben quiénes se salvaron porque escucharon a los profetas? Bartlett y Esteban Moctezuma, pero Sandoval, Ruiz Esparza, Chong, no; siguen estando del lado equivocado, así que dios les muestra las cosas malas que van a pasar si no escuchan su voz, el profeta para hacerla más efectiva les señala: “fíjense las cosas malas que la gente hace en este templo (señala un ducto de Pemex)”

 “Vean como roban gasolina, vean como se autorizan grandes sueldos (señala a la suprema corte), vean como piden moche (señala al PAN) y todavía se solazan pidiendo pleitesía, como si de dioses se trataran, no se comparen con nosotros, “ya han nacido los hombres que sustituirán a los viejos hombres, ya han llegado los nuevos dioses que sustituirán a los viejos dioses”. Bueno, eso está en la relación de Michoacán, que relata como cuando llegaron los españoles a Mesoamérica.

 Seguimos pues, decía el profeta: ¿Ven a los líderes sindicales lo que hacen a oscuritas? Son 70 (eso dice la Biblia, ja) hombres adorando al dios corrupción, debe ser desterrados, dios nos da esa libertad, se van del país, para que vean que va en serio, hagamos limpieza de ese nido de corruptos, empezaremos con Romero Deschamps, seguiremos con Francisco Hernández Juárez, continuaremos con Joel Ayala y seguirán más nombres, hasta alcanzar el número de 70. Esa gente no me respeta, dice el mesías, no sólo hacen cosas malas, sino en mi propio templo (señaló un mapa del país), – así que no sentiré piedad cuando sean destruidos -, dice el dios -, a sólo un año el dios muestra esas cosas a uno de sus hijos, y ve que allá abajo, en lo oscurito de las redes se rebelan contra el mesías y el dios sale a pelear contra los revoltosos y ellos rompen el cerco, el Tlahuelilpan y mueren.

 El mesías los castiga a todos, buenos y malos, les corta el suministro de la energía vital por unos días, nomás para medir fuerzas, después rompen el cerco en Coatzacoalcos y se mueren 13 malvados, para que vean que el dios es justo, no sólo acepta el sacrificio de sangre del bar, acepta el sacrificio de uno de los que estaban del lado equivocado, pero que era un gran guerrero, estaba contra los dioses y fue atrapado, su apellido Wincler, pagó cara su osadía, debe andar penando aún por allí cerca del Mictlán político.

 Pero las cosas no pararon allí, el castigo seguía siendo duro para los adoradores de otros dioses, aparecieron otros detractores en Michoacán y los colgaron, a otros allá mismo disque los emboscaron y eran representantes de los dioses menores, después otros dioses no tan creyentes se revelaron en Culiacán, desatando la furia de los dioses mayores, algunos les llamaron israelitas como en el pasado, por la forma de actuar y pusieron al dios mayor en predicamento, después se rebelaron en Bavispe Sonora, allí vamos a ese nivel, son muchos ejemplos de esos falsos adoradores que tienen que ser castigados; sin embargo, nos preguntamos ¿Por qué el dios bueno permite tantas muertes? ¿Es porque no han escuchado el llamado de paz, nada de abrazos dan, puros balazos?

 Por eso es importante escuchar las palabras de dios, aunque sea a través de su hijo el mesías tropical. Según la leyenda, el país se quedará vacío por 70 años (eso dijo de Israel, no de acá, no se espanten), hasta que regresa el pueblo. Bueno, al menos sabemos que San Péjele está haciendo lo posible por cumplir su voluntad y la voluntad es quemar todos los templos que tengan los símbolos de la serpiente de los adoradores de la religión pasada, primero le da muerte a las estancias infantiles, nidos de corrupción según sus datos, después el Seguro Popular, allí Don Cedano no entendió la razón, pero San Péjele tiene “sus datos”, después desaparece a la Policía Federal, las razones deben ser “por sus calzones” o porqué el nombre le daba algo de asquillo, no sé, después desapareció a la PGR, por el estigma (desaparecer significa que el nombre ya no aparece de manera oficial y tiene ahora otro nombre, aunque sean la misma gente, con las mismas costumbres pues).

 Ahorita va contra la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, ahí la lleva, ya casi la desmantela, y rápido desaparecerá el Instituto Nacional Electoral ¿Cómo lo sé? ¿Que no ven la historia que les conté, la de la destrucción del templo de Jerusalén por dios, por no atender sus indicaciones? Así se está repitiendo ¿Qué la hice como si fuese la historia actual del Prit y la Prieta? ¡Ah! Se me ha de haber pasado, ya ven que con la edad se vuelve uno despistado, combina uno las cosas del pasado y no sabe uno si pasó hace años o hace días, lo que si podemos ver con claridad es que poner a una persona afín es solamente una manera de poder tener el control total del poder, y San Péjele tiene un justificación que da muestra clara de lo fuerte en sus convicciones: “Prefiero en ese cargo (CNDH) a una activista vulnerada en sus derechos humanos que a especialistas con títulos académicos”.

Es un argumento fuerte, por alguna razón el país camina de lado, no está siendo dirigido con rienda firme, preparada, sino por personajes vulnerados, la manera en que actúa San Péjele es como dice Gilga, a través de la empresa que creo al inicio de su sexenio llamada “demoliciones S.A. de C.V.”, la cual, gracias a la magia de la repetición de votos a manos de Monreal, será la encargada de demoler a la CNDH, aquí no importa que Rosario Piedra sea militante de la Prieta, ni que sea cuatacha de San Péjele, eso es secundario, lo importante es seguir la trama de la obra de teatro, por ello dice con solemnidad “no me voy a someter a ninguna idea partidista”, ¡juar, juar!, ríe con gusto Don Cedano, desde luego que le cree ¿Por qué no habría de hacerlo? Si no es partidaria de la Prieta ¿Qué si es? ¡Bueno, Don Cedano le cree! Así ¿Sí?

Sigamos, de acuerdo con Gilga, pues: la empresa Demoliciones S.A. de C.V., declara que la CNDH ha muerto y así lo afirman vario analistas, de seguro no tienen los datos del presidente, esa mala fortuna de no contar con información privilegiada, a lo mejor sólo le cambian de nombre ¿No? Será algún despacho satélite de la presidencia, se dan casos, tal y como se vislumbra al INE en un futuro, Don Cedano lo vaticina, pues lee a Confucio que decía “estudia al pasado, si quieres conocer el futuro”, por eso les conté una historia vieja ¿Ven que se parece a una historia nuevecita? Touché.

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