RELACIONES TOXICAS

Por: Marina Vilchis Herrera.

Las relaciones tóxicas son relaciones en las que ambas partes son incapaces, por alguna razón, de impedir hacerse daño. Puede tratarse de una relación de pareja, pero también de amistad, de trabajo, incluso de una relación familiar.

¿Cómo saber si tu pareja es una persona toxica?

Diez alertas para reconocer una relación de pareja tóxica

  1. 1-. No puedes ser tú misma. …
  2. – Estancamiento. Las relaciones sanas siempre apoyan el desarrollo y el bienestar del otro, ayudan a crecer y a expandirse. …
  3. – Control. …
  4. – Falta de respeto. …
  5. – Critica a tus amigos/as e intenta que pases menos tiempo con ellos. …
  6. – Quién tiene razón. …
  7. – Celos. …
  8. – Discusiones.
  9.  Te minimiza o  hace  sentir mal.
  10. Te ve como competencia o enemigo.

El top  6 de la relaciones Toxicas de la  vida  cotidiana

Se ha hablado anteriormente sobre las relaciones tóxicas, pero hay un hecho al que es necesario prestarle atención: este es un concepto que engloba muchos tipos de situaciones muy distintas entre sí.

Es decir, que existen varios tipos de relaciones tóxicas con características diferentes y que engloban distintas formas de relación en la que uno o ambos miembros de la pareja experimentan malestar

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 ​Los 6 principales tipos de relaciones tóxicas

Hoy clasificamos los distintos tipos de relaciones tóxicas más frecuentes.

Se ha hablado anteriormente sobre las relaciones tóxicas, pero hay un hecho al que es necesario prestarle atención: este es un concepto que engloba muchos tipos de situaciones muy distintas entre sí.

¿Por qué algunas personas se empeñan en complicarle la vida a los demás?

Por ejemplo, en unos casos la relación tóxica forma parte de una dinámica de maltrato hacia la pareja, mientras que en otras es una relación en la que aparece el rencor y la frustración, pero no se llega a dañar a la otra persona deliberadamente.

Son relaciones que tienden a ir empeorando con el tiempo, debido a la actitud de una persona en concreto. El problema de este tipo de relaciones es que, al final, siempre hay alguien que acaba pagando los platos rotos y sufriendo.

Los principales tipos de relaciones tóxicas

Es por eso que, resulta bueno tener en mente, aunque sea un esquema, sobre las principales relaciones tóxicas y el modo en el que se pueden identificar.

Número 1. La relación en la que se cede poder de decisión

En algunas parejas, una de las dos personas asume la capacidad para tomar las decisiones importantes y llega a ser, de algún modo, el jefe o jefa de la relación. Por supuesto, esta jerarquización de la pareja no tiene ninguna justificación real, ya que a diferencia de lo que ocurre en los equipos centrados en un objetivo en concreto (vender o producir un tipo de producto), la pareja no está enfocada a realizar ciertas tareas con eficiencia: su existencia se justifica por los vínculos afectivos de sus integrantes.

Número 2. La relación basad en el chantaje. Algunas  veces los  afectos  y el amor, que una  vez  fueron la base de la relación, son sustituidos por una  forma de chantaje, que a la larga desgasta y  termina en una relación  dañina y superficial.

El caso del chantaje emocional es claro: una persona le tiene lástima a su pareja y le concede un trato privilegiado y favorable, lo cual sirve a su vez para que la otra persona aprenda a «ser una víctima» para cobrar sus beneficios. En esta relación la víctima principal es la que cede constantemente, ya que la práctica está siendo controlada y manipulada por su pareja.

Esta puede hacer ver que le deja a la otra una total capacidad para tomar decisiones sobre su propia vida, pero indirectamente hace cosas para que la otra se sienta mal cuando, por ejemplo, salga de fiesta con amigos o amigas del sexo contrario y sin su «supervisión». En otras palabras, la herramienta que la parte manipuladora utiliza para salir beneficiada es su capacidad para inducir el sentimiento de culpa en la otra.

Numero 3. El otro idealizado. Este tipo de relación tóxica aparece cuando empieza a hacerse evidente que uno o los dos miembros de la pareja no se han enamorado de la persona con la que comparten afecto, sino con una versión idealizada de ella. Aunque este hecho pueda haber sido intuido durante los primeros meses de la relación, es posible que se le preste poca importancia y que, en todo caso, se haya solucionado este auto engaño  y  sobrevalorando la capacidad que tiene el otro para cambiar en un futuro y amoldarse a nuestras expectativas.

Cuando se hace evidente que la otra persona no cambiará tal y como nosotros queremos, aparece el rencor. Sin embargo, el peor de los escenarios que se puede producir desde este tipo de relación tóxica, es cuando la presión que una de las dos personas ejerce sobre la otra para intentar que cambie se transforma en una forma de maltrato.

Numero 4.  La relación idealizada. Al igual que se puede idealizar a una persona, también puede ocurrir lo mismo con las relaciones. Si el grado de idealización es lo suficientemente intenso, esto la transformará en un tipo de relación tóxica.

El problema fundamental que hay en este tipo de relación, es que los miembros de la pareja parten con expectativas muy distintas acerca de cómo será su relación. Se trata, básicamente, de un problema de comunicación durante las primeras etapas de la relación.

Por ejemplo, si entre las viviendas de ambos hay mucha distancia, una de ellas puede dar por sentado que después de unos meses de ahorro la otra persona irá a vivir con ella, o bien se puede asumir que llegado un punto ambas se irán a vivir a una ciudad en la que ninguno de los dos haya vivido, mientras que la otra prefiere no realizar este sacrificio porque está conforme con ver a su pareja solamente durante los fines de semana.

Este es uno de los tipos de relaciones tóxicas cuyos efectos se hacen notar a largo plazo, cuando se han realizado varios sacrificios por la pareja que, llegado un punto, pueden verse como vanos o inútiles, lo cual puede producir mucho rencor y frustración.

Número 5. Este es un tipo de relación tóxica en la que la pareja se ve como un medio para llenar un vacío o crisis existencial, para obtener la aprobación de los demás o para tener acceso a ciertos recursos, y en la que se engaña a la otra persona sobre la naturaleza de los lazos afectivos que se han creado entre ambas partes.

También puede darse el caso de que la persona no sea completamente consciente de las motivaciones reales que le llevan a seguir con la relación.

Número 6. Relaciones  basadas en el miedo. Claramente las relaciones en las que el maltrato forma  parte de la relación, basado en agresiones de todo  índole, psicológicas, emocionales y física, donde el agresor emite un  riesgo y miedo hacia  la  pareja humillándola o amenazándola  constantemente y la  pareja por miedo a que  tome represalias asume el papel de  sumisa y no  hace  cosas  por  miedo a que si se entera la otra  persona   tome  represalias contra ella y no es sólo una relación  toxica,  sino que también se convierte en una grave amenaza, que amerita ser gestionada a través del sistema judicial.

Número 7. Falta de privacidad. En este caso, en la relación la pareja por inseguridad, desconfianza y celos se mete en la vida  de la  otra  persona, sin importarle su  privacidad y  se apropia de  sus  cuentas en  redes sociales, correos electrónicos, mensajes, llamadas, etc.. desgastando la relación cada vez más.

Número 8. El mal amigo. Todos tenemos un amigo toxico, ese que cuando le conviene se acuerda de ti o te culpabiliza por todo lo que le pasa ¿Podría la amistad tornarse algo negativo? Varios autores han descrito la influencia de las amistades tóxicas en el equilibrio mental de las personas. 

Amistades  toxicas  tomando en cuenta que tenemos amigos tóxicos. Todos hemos tenido algún “amigo” que nos saca de quicio constantemente por alguna razón, algo de su personalidad le empujaba a tener actitudes y conductas totalmente inapropiadas hacia nosotros y que nos hacen sentir mal.

A continuación, detallamos 7 síntomas de que una amista esta empezando a ser indeseable para ti.

1.-No hay reciprocidad. Ellos reciben y tu das. Si en algún momento notas que la balanza de dar y recibir se inclina notablemente, siendo tú quien aportas y tu amigo raramente tiende su mano, mucho ojo, deberías replantarte si realmente es tu “amigo”. Si después de poner sobre la mesa la falta de equilibrio este no muestra ninguna señal de cambiar, podrías plantearte a idea de abandonar el barco.

2. No te apoyan por cómo eres

Las bromas amistosas entre colegas no son infrecuentes, y la mayoría se las suele tomar bien. Pero cuando las críticas y el hacerte sentir mal forman parte del día a día en vuestras conversaciones, la relación habrá dejado de ser positiva para ti

Las amistades tóxicas pueden llegar a hacerte sufrir. Menoscabar tu persona puede ser un mecanismo que usa tu amigo para elevar su estatus por encima del tuyo. Esto suele ser más doloroso cuando ocurre en público. Es importante recordarle al amigo que quieres ser tratado con respeto, y si es una persona con la que deseas mantener contacto, dale un tiempo para reflexionar y cambiar.

 3.- No le puedes confiar tus intimidades

Un par o tres de amistades verdaderas pueden ser el fundamento para una vida sana. El círculo de amistades de este tipo suele ser bien reducida, unos pocos elegidos que han demostrado a lo largo de los años que puedes confiar en ellos ciegamente. Solemos tener un buen número de relaciones superficiales en las cuales compartimos pensamientos, vivencias y opiniones más triviales, pero aquellos pocos a quienes confiamos nuestros secretos deben ser realmente fieles, además de saber confiarte a ti sus secretos también. 

Teniendo en cuenta que los seres humanos somos imperfectos y podemos cometer errores, deberíamos empezar a desconfiar cuando un amigo no sea cuidadoso en más de una ocasión. En esta tesitura, debes ser honesto con él, mostrarle tu decepción y, si se tercia, terminar la relación o dejar pasar el tiempo.

4. Sacan la peor versión de ti

Cuando sufres una ruptura emocional o un mal momento, es posible que notes que tu mejor amigo no es capaz de estar a tu lado para acompañarte durante este trance. Quizá prefieren que sigas bebiendo, te aconsejen que quedes con otras personas, te animen a terminar relaciones sentimentales sin intentar mejorar la situación o te aconsejen que deberías hacerte una cirugía estética para mejorar tu autoestima. Si este es tu caso, intenta ir promoviendo nuevas y más sanas relaciones, a medida que vas dejando de pasar tanto tiempo con tu viejo amigo.

5. Suelen decepcionarte. Cuando un amigo  te deja plantado frecuentemente para  quedar con otros resulta  molesto, pero muchos lo aceptamos como algo que no tiene  tanta  importancia. Si cancela  una salida a un concierto  al que  tú  también ibas a ir  por  priorizar una cita en el cine  con un posible ligue, también solemos  ser comprensibles, si les prestas dinero para  comprarse una consola  y no te devuelve el dinero deberías recapacitar sobre este  tipo de relación , si estas situaciones  ocurren  de forma regular acabaras  cansado de su actitud.

6.No respetan a  tu Pareja , familia o hijos.  Y apoco  no el típico amigo (a) que te da  baje con tu novia , solemos confiar en nuestros amigos  para ayudarnos en momentos difíciles, especiales , pero algunas  veces los amigos sobre pasan ciertos límites y eso puede hacernos sentir mal si critica o desprecia a alguien que queremos, las  amistades  se ponen en tela de juicio en tu relación sentimental puede llegar a meter  cierta cizaña sencillamente por que  el o ella no es  feliz  y siente envidia  hacia  ti,  Se mete en todo critica a tu familia a  tus padres , hermanos e incluso a tus  propios  hijos  como si lo de el o ella  fueran ejemplo en la vida.

7.-El amigo que  quiere  tener una relación sentimental contigo pero tú no. Muchas  personas  tratan de mantener  relaciones platónicas con antiguas parejas o amigos con los que querían salir. Rara vez  ocurre de manera consensuada y la mayoría de la veces la historia acaba mal y con consecuencias negativas. Pero se trata de un problema que podemos prevenir si tenemos sentido común.

Cuando somos sinceros  con nosotros  mismos ,  podemos advertir  cuando  un amigo quiere algo más  que una amistad , cuando la atracción aflora  suele ser  imposible ignorar este hecho y es necesario cortar la relación si no es que sientes  lo mismo. El mejor consejo es mantener a tus antiguos amores en el pasado, al menos que realmente sientas que debes estar con esa persona.

En resumen  debemos  valorar a las amistades no por la cantidad   si no por la calidad de personas que  queremos mantener a nuestro lado  y que estén en los mejores y  peores  momentos de nuestra vida  y deben ser  cuidadas como  una parte de una  vida sana  y feliz .

Sonríe total  toxico (a) ya eres.

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