Rius, siempre Rius (Política en lo oscurito)

*Don filosofo de Cedano
Rius, siempre Rius
Hace treinta años, era mi época de estudiante, entre los compañeros que compartíamos ideales, existía una competencia bastante peculiar, y era ver quién leía más libros y entre más pesados en el sentido de dificultad de lectura era el bueno, ¿Bueno para qué?, no me pregunten, pero era una competencia bastante divertida, porque nos daba la oportunidad de conocer opiniones de lecturas e interpretación de lecturas, yo era neófito en ese entonces, tenía grandes maestros que leían a destajo, Zara, el Tío, Pánfilo, Acevedo, el Filos, Arauz, Alicia, y varios más que se me perdieron en la memoria, espero no me linchen, en esa época, cayó a mis manos ABChe y Marx para principiantes, los leía hasta desgastarlos, no conocía la trayectoria del autor, quedé convencido de que el Marxismo era el ideal político que debía seguir, estábamos enfocados a los ideales de izquierda, me caía de perlas esa lectura, y ¡más!.. Tenía monitos, pronto anduve buscando toda la lectura posible del autor, Eduardo Humberto del Río García, conocido como Rius, me volví en un fiel seguidor, la manera simple y hasta didáctica de sus lecturas con monitos era muy digerible, me movió a investigar más sobre los temas de cada uno de los libros que iba leyendo; “el manual del perfecto ateo”, “Cuba para principiantes”, “Su majestad el PRI”, “Hitler para masoquistas”, en definitiva compartía su ideal izquierdoso, ideal que Rius no traicionó, ni traicionará en la siguiente vida que le toque vivir, fue congruente, esa congruencia de las mentes preclaras e inteligentes es la que México y el mundo necesita para ser un mundo más justo, no me llamaba la atención el que fuese un crítico mordaz del sistema, los sistemas, todos en su conjunto los tendrán de una u otra manera, era su feracidad para picar las coyunturas del poder y del jugar con el intelecto del lector, sus detractores podrían tacharlo de rojillo y de hacer su lectura a modo, y tienen razón, Rius tenía su modo, y su modo hizo millones de lectores. A mis manos cayeron unas revistas de los Agachados y los Supermachos, muy bien cuidadas, de las manos de un fanático de Rius, un ingeniero dedicado a caminos, por el año noventa y tres, en esos años empecé a coleccionar la revista El Chahuistle, y buscaba en cada ejemplar el trabajo de Rius, hasta que editorial Posada los vetó por presiones del gobierno, y la revista dejó de ser interesante, el ánimo jocanti decayó y decayó mi interés por la revista que se volvió copia deficiente de MAD, con cierto contenido feminista, algo ácido, no más. Su humor, su trazo ligero y simple, su inteligencia mordaz hizo crecer la fama de sus aportaciones, Rapé monero, compungido por la muerte del maestro señala “Todos somos hijos de Rius” y lo dice no sin modestia, al fin el ejemplo a seguir y modelo a superar, difícil de superar será Rius. Sentí cierta pena ajena cuando abandonaron el proyecto del Chahuistle, y abandoné la colección, y buscaba afanosamente con morbo e interés la nueva participación de Rius en alguna revista, sabía que no se quedaría tranquilo si no seguía participando de la educación satírica de los enemigos del sistema corrupto, eran nuestros estertores izquierdosos, y nos desfaciamos en humor y risas con sus aportaciones, por fin, vi aparecer Rius, Helguera, El Fisgón, Hernandez, Patricio en la nueva revista El Chamuco y los hijos del Averno, de inmediato comencé a coleccionarla, el Chamuco mayor seguía en la lid, poco a poco, fue espaciando sus participaciones a solo ser mera referencia con su Casa de Citas, hasta que se despidió con tristeza por parte de sus seguidores.
Rius nació en la ciudad de Zamora en 1934, en junio 20, un día antes del festejo de Luis Gonzaga, se metió de cura, creo que no le funcionó y fue excomulgado, debió de haberse preocupado tanto que escribió el manual del perfecto ateo, me lo imagino halándose los cabellos en la espera del juicio final, pero mientras llegaba el juicio, siguió mofándose de las mentes inicuas y fanáticas, que no aceptan otro ideal que sea contrario al suyo, cuando comenzó a sacar sus caricaturas en la revista já-já en 1955, nació un estilo propio que lo haría identificable entre todos los moneros, un referente y un ideal a seguir, tanto que surge el género de moneros tal y como lo conocemos hoy en día, llevaba 62 años ejerciendo el placer de ser monero, pocos años son para el tamaño de la persona, lejos están los tiempos de las creaciones de Rius, creó las revistas: Los Agachados, Los Supermachos, La Gallina, Marca Diablo; donde ya dibujaba lo que sería su última revista creada: El Chamuco y los Hijos del Averno, también fundó La Garrapata y el Chahuistle, fue tan dinámico y prolífico que fue colaborador de las revistas: Proceso, Siempre!, Sucesos y Política; de periódicos como: Proceso, El Universal, Ovaciones, La Prensa y La Jornada. Dentro de las bromas serias que Rius gustaba declarar, haciendo alarde de picardía e inteligencia al modificar el dicho popular de “Soy ateo gracias a Dios”, él decía “Soy Ateo pero cristiano”. Su caricatura semanal, la última que aparece en su página Rius.com.mx es la siguiente:
Gracias maestro Rius, los que iniciamos la tarea de expresar nuestras ideas con monitos te vamos a extrañar, lejos están aquellos días en que quise iniciarme en la caricatura en el folleto “Rumbo Estudiantil” y “El Sol de Morelia”, insuflado por el ejemplo del ilustre Rius, me quedé en pañales, solo con buenas intenciones con un par de participaciones, hoy podría lamentarme, pero no es el caso, solo estoy agradecido por todo el bagaje literario cuasi infantil que nos legó el maestro.
Maese Rius, desde esta trinchera “El despertar” nos rendimos a tus pies. Nos veremos en la otra orilla.

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